{"id":4066,"date":"2011-10-09T20:18:00","date_gmt":"2011-10-10T01:18:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=4066"},"modified":"2014-06-04T18:41:30","modified_gmt":"2014-06-04T23:41:30","slug":"germinal-poema-epico-del-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/09\/germinal-poema-epico-del-trabajo\/","title":{"rendered":"Germinal: poema \u00e9pico del trabajo"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Francia de Emilio Zola, sacudida por hon\u00addas conmociones sociales, el \u201cyo acuso\u201d con el que el novelista defendi\u00f3 la causa de Dreyfus pasar\u00eda a la posteridad como la constancia de una \u00e9poca conflictiva. Era la Francia de las guerras y las revoluciones, azotada por densos fen\u00f3menos, donde grupos enar\u00addecidos se peleaban el poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras unos quer\u00edan sostener y m\u00e1s tarde restaurar la monarqu\u00eda, otros intentaban llevar al trono la estirpe de Napole\u00f3n. Los socialistas hac\u00edan enormes esfuerzos por implantar la democracia, y sus opositores abominaban de este sis\u00adtema. El pa\u00eds, enfrentado a otras naciones en pug\u00adnas territoriales, de supremac\u00eda gubernamental, sufr\u00eda los crueles episodios que hoy hacen la historia de un pueblo que, luchando por ser grande, debi\u00f3 antes desangrarse en la contienda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los reyes se suced\u00edan en incesante af\u00e1n por con\u00adservar la monarqu\u00eda y no se mostraban dispuestos a acceder a las causas populares. Carlos X, aut\u00e9nti\u00adco Borb\u00f3n subido al trono en 1824 tras la desapari\u00adci\u00f3n de Napole\u00f3n, acentuar\u00eda las medidas represivas y despojar\u00eda al pueblo de las pocas libertades que le quedaban. No tendr\u00eda inconveniente en amor\u00addazar la prensa y reprimir toda manifestaci\u00f3n demo\u00adcr\u00e1tica. A la postre tuvo que huir a Inglaterra para salvarse del cadalso.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Insatisfacci\u00f3n proletaria<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1830 lo remplaza Luis Felipe, quien no supo concebir las reformas pol\u00edticas que ped\u00eda la hora. In\u00adclin\u00f3 el poder hacia las clases medias superiores y fue el gran corruptor de los funcionarios p\u00fablicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pa\u00eds se desbord\u00f3 en verdadera sangr\u00eda financie\u00adra, con ostentaci\u00f3n del dinero que se succionaba de las arcas oficiales y que se volv\u00eda el verdugo de los pobres. Francia, gobernada por los ricos quiz\u00e1 como antes no lo hab\u00eda estado con tanto impudor, abr\u00eda cada vez m\u00e1s las compuertas de la tremenda insatisfacci\u00f3n proletaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Depuesto Luis Felipe en 1848, se pens\u00f3 elegir un presidente que terminara con el imperio de la mo\u00adnarqu\u00eda. El pueblo se decidi\u00f3 por Luis Napole\u00f3n, sobrino de Napole\u00f3n el grande. Crey\u00f3 que en \u00e9l encontrar\u00eda respuesta a lascalamidades p\u00fablicas, pero bien pronto se hall\u00f3 con nueva frustraci\u00f3n, ya que el mandatario ungido con el voto de las masas terminar\u00eda atropellando las libertades hasta disolver los cuerpos legislativos, apresar a los l\u00edderes de los partidos y proclamarse amo supremo. Asumi\u00f3 el t\u00ed\u00adtulo de emperador, con el nombre de Napole\u00f3n III, y con \u00e9l concluy\u00f3 la era de los Napoleones. Lamentable final.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La hora de la libertad no hab\u00eda sonado. Tras no pocos altibajos, donde inclusive el emperador ensay\u00f3 la libertad de la palabra sin que el pueblo le creyera, Francia lleg\u00f3 al a\u00f1o de 1870 y en \u00e9l se proclam\u00f3 la Rep\u00fablica. Mas tarde la Asamblea Francesa estable\u00adci\u00f3 la constituci\u00f3n de 1875, de larga duraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Eterna lucha social<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nac\u00eda la Tercera Rep\u00fablica en medio de nubarrones y temores, y a partir de entonces se afianzaba la paz que se prolongar\u00eda hasta 1914, cuando surgir\u00edan he\u00adchos nuevos en los albores de este agitado siglo nuestro que conoce otra clase de conflictos, si bien la humanidad siempre ha estado y seguir\u00e1 dividida por las diferencias del capital, o sea, la eterna guerra en\u00adtre ricos y pobres, entre burgueses y proletarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oportuno resulta este breve repaso de las carac\u00adter\u00edsticas de la \u00e9poca para relacionar la intenci\u00f3n con que fue escrita la novela <em>Germinal,<\/em> aparecida en 1885 y forjada por su autor con las experiencias de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando sali\u00f3 la obra, el pueblo apenas trataba de reorganizar su vida sobre nuevos principios, luego de haber librado intensos movimientos por la libertad del individuo y la dignidad de los tra\u00adbajadores. El pa\u00eds se hab\u00eda desintegrado entre nu\u00admerosas reyertas, y el hombre, pisoteado por la so\u00adciedad desp\u00f3tica y enriquecida a costa del sacrificio de los pobres, clamaba por su liberaci\u00f3n. No ten\u00eda a su favor ni siquiera el poder de la Iglesia, la que en maridaje con el Estado era indiferente a la suerte de los despose\u00eddos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El duro pan de la subsistencia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este clima escribi\u00f3 Zola su obra cumbre. To\u00admando como fondo la vida miserable de las minas, describe el drama de aquellos asalariados que deben renovar su miseria de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n para poder subsistir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sometidos a los medios m\u00e1s rudi\u00admentarios, viven en repugnante promiscuidad de sexos y contagios, con el sol que apenas alcanza a alumbrarlos a medias, ya que la mayor parte del tiempo la pasan entre las entra\u00f1as l\u00f3bregas del socav\u00f3n, donde parece que la muerte los ara\u00f1ara a cada instante. Expuestos a toda clase de peligros, y resig\u00adnados adem\u00e1s a inclemente destino, esos seres desprotegidos personifican la soledad del hombre que debe luchar, en terreno disparejo y colgado s\u00f3lo de una esperanza de vida, por el pan duro que le tira la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Familias completas de obreros van turn\u00e1ndose en las minas, como si \u00e9stas fueran un legado fami\u00adliar, cuando son una tenaza contra la existencia. Al enfermar o morir los mayores con el organismo desti\u00adlando carb\u00f3n, los descendientes prosiguen la \u00edmpro\u00adba jornada; y duchos en el arte de desafiar la muerte, poco parece importarles exponer sus carnes todav\u00eda tiernas a las durezas y los sofocos, si nacie\u00adron para llevar el yugo amarrado a la cerviz. Encima de sus cabezas sienten el taladro de la esclavitud, y m\u00e1s all\u00e1 presienten la holganza y el derroche de lina\u00adjudos se\u00f1orones que mueven acciones millonarias y disfrutan de comodidades sin l\u00edmite, mientras ellos, que sudan el \u00e1spero trabajo, no tienen c\u00f3mo aumentar la porci\u00f3n alimenticia, que todos los d\u00edas disminuye.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El barrio de los <em>Doscientos Cuarenta<\/em> es es\u00adcenario de la vida en com\u00fan de un conglomerado humano que s\u00f3lo conoce los fugaces placeres de parejas haci\u00e9ndo\u00adse el amor en el campo abierto, acaso la \u00fanica liber\u00adtad recibida desde ni\u00f1os, que practican sin mira\u00admientos ni verg\u00fcenzas, y sin temor a la procreaci\u00f3n, porque las familias deben aumentar con nuevos brazos para el trabajo. Acuden a la cita clan\u00addestina a la vista de los dem\u00e1s, porque reducidas las fronteras con las casas colmadas de habitantes, el amor se hace m\u00e1s fresco al aire libre. La virginidad, que es un mito, algo inexistente aun desde los pri\u00admeros a\u00f1os, es muchas veces forzada por los propios progenitores que desde temprano empujan a las hijas a que consigan su hombre para reducir la carga familiar. Ellos hicieron lo mismo y ser\u00e1 preciso continuar la norma.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Avanza la revoluci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La poblaci\u00f3n explotada terminar\u00e1 protestando cuando el jornal se reduce y las reglas del trabajo se vuelven m\u00e1s severas. Sucesivas gene\u00adraciones han soportado el rigor de la miner\u00eda, protes\u00adtando apenas entre dientes, y acaso el viejo <em>Buenamuerte<\/em> se jacte de sus fuertes m\u00fasculos y trate de dar lecciones de hombr\u00eda que \u00e9l mismo siente horad\u00e1ndole las entra\u00f1as.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos han visto el desfile de carruajes suntuosos que recorren el barrio y hasta han sido visitados en sus casas, propiedad de la em\u00adpresa, por la estirada esposa del patrono, deseosa de exhibir ademanes protectores. Tales poses, que no convencen, acent\u00faan el sabor de la miseria. Las coci\u00adnas de los obreros calientan cada vez menos, y hasta all\u00ed llegan los olores de las cenas op\u00edparas servidas en la vecindad y que alborotan los est\u00f3magos vac\u00edos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci\u00f3n avanza conforme se niegan los de\u00adrechos. Es la regla m\u00e1s segura en todos los tiempos. Hay temor a la huelga, y es obvio que los obreros no est\u00e1n en capacidad de resistir sin el jornal oportuno. La incipiente caja de ahorros, fundada para la emergencia que habr\u00eda de sobrevenir, es de precaria fuerza para remediar las angustias de diez mil obre\u00adros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El novelista, que sabe interpretar el disgusto que sacude las calles de su patria, traslada a las minas el drama de la miseria \u2013la miseria del orbe entero\u2013 y encarna en sus personajes, fielmente logra\u00addos, la c\u00f3lera del hombre cuando se le vulnera su dignidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El acceso a la vida digna es apenas un requisito para vivir socialmente. No puede considerarse le\u00adjana o novelesca la \u00e9poca de los emperadores para pensar que esos problemas no son nuestros. Donde\u00adquiera que exista el capital mal administrado, donde haya desequilibrios e injusticias, lo mismo en la Francia del siglo XIX que en esta Colombia nuestra tambi\u00e9n convulsionada, se oir\u00e1n gritos de rebeld\u00eda. Puede que al principio sea el grito tenue, como el que comienza a escaparse sin alientos de las p\u00e1ginas de <em>Germinal<\/em>, pero luego se acrecentar\u00e1 y crispar\u00e1 los nervios de la sociedad entera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hombre, a quien el propio hombre hace animal para sufrir afrentas y vej\u00e1menes, un d\u00eda rompe las cadenas y se sacude el polvo milenario de su postraci\u00f3n. Es entonces cuan\u00addo resulta temible y se vuelve energ\u00fameno. Ese odio acumulado que se le ha ido filtrando en las venas, que lo carcome y lo impulsa a buscar su redenci\u00f3n, hace volar minas, exterminar propiedades y cometer incre\u00edbles desafueros. El hombre es como el r\u00edo que debe buscar su cauce natural, o de lo con\u00adtrar\u00edo se desborda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta dantesca epopeya del trabajo \u2013la obra cumbre de Emilio Zola\u2013, el ojo cl\u00ednico del novelista pinta con dramatismo los contornos de la \u00e9poca, y el genio del artista traslada a todas las latitudes del mundo el conflicto del hombre sometido a torturas y recortado en sus fueros. De las p\u00e1ginas de la obra se escapa una palabra repetida que se lanza con furor y desespero: \u00a1Pan! \u00a1Pan! \u00a1Pan!&#8230; El eco retumba en esta \u00e9poca cuando la humanidad parece condenada a morir de hambre.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El dedo acusador<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Germinal<\/em> es por excelencia el poema \u00e9pico del proletariado. Sus l\u00edneas son desgarradoras y humanas. Penetr\u00f3 a los recovecos de la conciencia al hablar el lenguaje universal de la mise\u00adria. La vida r\u00fastica de los mineros, con sus aparen\u00adtes peque\u00f1eces, le dio al novelista tema para enmarcar esta obra sublime puesta a consideraci\u00f3n de los poderosos de la tierra. Zola tiene el suficiente talento para concebir tambi\u00e9n una dram\u00e1tica historia de amor, apenas consecuente con la tragedia del relato. El amor, que todo lo enaltece, parece como si redujera las tristezas de la ruda existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante haber sido escrita para su tiempo, hace cerca de cien a\u00f1os, la obra tiene vigencia en los tiempos actuales. La humanidad todos los d\u00edas se compromete en nuevas aventuras y se desv\u00eda de los caminos seguros. El hombre sigue rechazando la injusticia y buscando la equidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que volver a los cl\u00e1sicos. Los grandes nove\u00adlistas, como Zola, no mueren, porque su palabra se escribe para todos los tiempos. El escritor franc\u00e9s, que acus\u00f3 a la sociedad de su patria, sigue con el dedo tendido hacia la sociedad del mundo entero que no ha sabido redimir al hombre, y cada d\u00eda lo ex\u00adplota m\u00e1s. No ense\u00f1\u00f3 \u00e9l a hacer la revoluci\u00f3n, sino que quiso prevenir al mundo de sus desastres. Y pa\u00adrece que el mundo no ha entendido la lecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, Magaz\u00edn Dominical, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 8-VI-1980.<br \/>\n<em><strong>Revista Nivel, <\/strong><\/em>Ciudad de M\u00e9jico, abril de 1987. <strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar En la Francia de Emilio Zola, sacudida por hon\u00addas conmociones sociales, el \u201cyo acuso\u201d con el que el novelista defendi\u00f3 la causa de Dreyfus pasar\u00eda a la posteridad como la constancia de una \u00e9poca conflictiva. 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