{"id":4256,"date":"2011-10-11T08:30:32","date_gmt":"2011-10-11T13:30:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=4256"},"modified":"2014-03-17T07:01:51","modified_gmt":"2014-03-17T12:01:51","slug":"los-80-anos-de-un-escritor","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/11\/los-80-anos-de-un-escritor\/","title":{"rendered":"Los 80 a\u00f1os de un escritor"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00eda definirse el itinerario de un escritor como el incesante recorrido de la abeja que colma en silencio las celdas del panal hasta convertirlas en miel. El escri\u00adtor es el obrero que va colocando, pacientemente, las part\u00edculas que otros desprecian, hasta construir sobre endeble estructura la fuerte morada que, como en el reino de las abejas, se clava en los \u00e1rboles y resiste la sacudida de los vientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El escritor, siguiendo el s\u00edmil, es una palabra al viento que ondea sin salirse \u00a0de su base y que, vuelta ra\u00edz y semilla, fecunda la tierra. El escritor se cre\u00f3 para hacer f\u00e9rtil la existencia. Sin el escritor, el mundo no se\u00adr\u00eda posible, porque el hombre, para evolucionar, necesi\u00adta pensar. Cuando el odio se apodera de las conciencias, y las armas implantan el terror, y las guerras destruyen la vida, clamar\u00e1 la palabra sensata que busca claridad entre las tinieblas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El poeta, y jam\u00e1s el amo tir\u00e1nico, ha conseguido el equilibrio social. El uno aniquila, el otro redime. La vida debe tejerse con amor y enno\u00adblecerse con poes\u00eda. En el noble y dignificante ejercicio de la palabra, que s\u00f3lo pocos logran cultivar con maes\u00adtr\u00eda est\u00e9tica, es la propia humanidad la que encuentra derroteros para vencer la mediocridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando un escritor como Adel L\u00f3pez G\u00f3mez, pleno de realizaciones y ya en la c\u00faspide de lo que puede con\u00adceder la gloria humana, llega a sus ochenta a\u00f1os de exis\u00adtencia, se sabe con certeza absoluta que no en vano se ha cumplido el ejemplo de la abeja constructora. La colmena est\u00e1 henchida de alimento vivificante para que otros se nutran y prosigan la misi\u00f3n vital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adel L\u00f3pez G\u00f3mez, que ya es una instituci\u00f3n en el pa\u00eds, llega a la dorada serenidad de su vida no s\u00f3lo en el pleno goce de sus funciones mentales, sino como el acopio de una labor productiva y la seguridad de haber sido \u00fatil. Pocos escritores tan fecundos como \u00e9l. Ha vivido en funci\u00f3n de la literatura, porque no conoce mejor destino. No ser\u00eda exagerado decir que naci\u00f3 escribiendo. Ni tampoco resulta dif\u00edcil presentir que, al igual que Te\u00f3filo Gautier, la pluma no querr\u00e1 separarse de sus dedos ni aun en el\u00a0 instante en que abandone la materia para seguir siendo esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ning\u00fan secreto de la escritura le es desconocido. Desde reportero y cronista de peri\u00f3dicos, hasta editor. Se unt\u00f3 de tintas y se enred\u00f3 entre galeradas, cuando el periodismo, sin los adelantos t\u00e9cnicos de la \u00e9poca actual, se escrib\u00eda y se viv\u00eda con m\u00e1s emoci\u00f3n, en medio de afanes elementales. Fue cuentista desde siempre, tal vez m\u00e1s all\u00e1 de su propia noci\u00f3n. Con el cuento aprendi\u00f3 a querer la tierra, y en \u00e9l alberg\u00f3 sus mejores sentimientos. Su costumbrismo, de sobra exaltado en las p\u00e1ginas de la literatura colombiana, es una afirmaci\u00f3n del hombre-monta\u00f1a, que se vuelve paisaje cuando el alma posee dimensiones para a el sentido del terru\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con su prosa vigorosa y castiza, llena de im\u00e1genes y ondulaciones, ha realzado todo lo bello de la vida. La mujer, br\u00fajula y est\u00edmulo para su alma enamorada, queda due\u00f1a de su literatura, si en ella se inspir\u00f3 para consentir sus sue\u00f1os<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cantor de la monta\u00f1a, de su Quind\u00edo prodigioso, podr\u00e1 recrearse en los id\u00edlicos atardeceres de la comarca amada, para recibir con alborozo este 18 de octubre de 1980 y saberse admirado por haber sido buen jinete de la mente. Aires pr\u00f3digos seguir\u00e1n soplando, como un refresco en la pausa del camino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>La Patria, <\/strong><\/em>Manizales, 12-X-1980.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Misiva:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias por esa bella p\u00e1gina que has escrito para m\u00ed. Gracias por la abundancia de la generosidad. Gracias por la nobleza y por la emoci\u00f3n entra\u00f1able, por el calor del afecto y por la hiperb\u00f3lica largueza que has puesto en esas palabras tuyas escritas en mi ciudad y en mi paisaje. <strong>Adel L\u00f3pez G\u00f3mez, <\/strong>Manizales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Podr\u00eda definirse el itinerario de un escritor como el incesante recorrido de la abeja que colma en silencio las celdas del panal hasta convertirlas en miel. El escri\u00adtor es el obrero que va colocando, pacientemente, las part\u00edculas que otros desprecian, hasta construir sobre endeble estructura la fuerte morada que, como en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[47],"tags":[101],"class_list":["post-4256","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-temas-literarios","tag-temas-literarios"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4256","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4256"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4256\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10455,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4256\/revisions\/10455"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4256"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4256"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4256"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}