{"id":4287,"date":"2011-10-11T09:23:18","date_gmt":"2011-10-11T14:23:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=4287"},"modified":"2014-04-04T18:18:58","modified_gmt":"2014-04-04T23:18:58","slug":"el-ladron-de-cubiertos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/11\/el-ladron-de-cubiertos\/","title":{"rendered":"El ladr\u00f3n de cubiertos"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">International Management, famosa revista mundial de temas ejecutivos que leo todos los meses, presenta un interesante caso imaginario situado dentro del campo de la empresa, pero que puede extenderse a cualquier actividad. Son problemas que se ofrecen para ser meditados y que, por llevar impl\u00edcito un dilema, su soluci\u00f3n suele ser complicada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de la pujante f\u00e1brica de cuchiller\u00eda y cubiertos de mesa en acero inoxidable y plateados que un d\u00eda descubre un faltante en sus dep\u00f3sitos. Para citar cualquier ci\u00adfra, digamos que \u00e9ste era de cien mil pesos, cantidad que se hubiera castigado como una \u00abmerma\u00bb dentro de los grandes vol\u00famenes de la f\u00e1brica, como era lo usual, pero que esta vez hizo reflexionar a sus propietarios en vista de que la plata hab\u00eda adquirido un valor con\u00adsiderable en los mercados interna\u00adcionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien pronto se descubri\u00f3 que un empleado de confianza ven\u00eda usando m\u00e9todos \u00a0habilido\u00adsos que le permit\u00edan sacar prove\u00adcho de las ventas, en forma continuada, sin que la compa\u00f1\u00eda lograra detectar la maniobra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los obreros sab\u00edan el procedimiento, pero como el jefe defraudador infund\u00eda terror entre sus subalternos, estos permanec\u00edan callados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El investigador que se nombr\u00f3 dedujo que si la compa\u00f1\u00eda denun\u00adciaba el il\u00edcito, los obreros habla\u00adr\u00edan. M\u00e1s tarde el empleado confe\u00ads\u00f3 la falta. Esgrimi\u00f3 de paso el ar\u00adgumento de que llevaba 23 a\u00f1os de servicio y que en los \u00faltimos tiem\u00adpos los aumentos salariales no compensaban el alto costo de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los asesores de la empre\u00adsa aconsej\u00f3 que fuera despedido y denunciado a las autorida\u00addes. Si se le permit\u00eda marcharse sin castigo se dar\u00eda p\u00e9simo ejemplo a los dem\u00e1s, quienes mas tarde podr\u00edan hacer lo mismo. El aboga\u00addo de la compa\u00f1\u00eda opin\u00f3 que el de\u00adnuncio resultar\u00eda contraproducente para la buena imagen de los nego\u00adcios y que, de terminar fallido, el empleado demandar\u00eda perjuicios y pedir\u00eda el regreso al puesto. Lo mejor ser\u00eda obtener su renuncia y decretarle, como contrapartida, la jubilaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El jefe de personal fue todav\u00eda m\u00e1s ben\u00e9volo. Reconoci\u00f3 que, ante el auge econ\u00f3mico en la carest\u00eda de la vida, la empresa hab\u00eda dejado de retribuir en forma m\u00e1s equitativa al perseverante empleado de 23 a\u00f1os. Sugiri\u00f3 hacerle firmar un compromiso para la devoluci\u00f3n del faltante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Piense usted ahora en que el he\u00adcho ocurri\u00f3 en su propio negocio. Tambi\u00e9n puede ser en el negocio de su vecino, en la empresa donde trabaja o en el tesoro del pa\u00eds. Episodio de com\u00fan ocurrencia que ojal\u00e1 lo resuelva usted mismo, antes de esperar la respuesta suge\u00adrida por un empresario de los Esta\u00addos Unidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para este ejecutivo siempre se presentan justificaciones ante cualquier falta de honradez, cuando somos sorprendidos \u00abcon las mano en la masa\u00bb. Y agrega: \u00abPero una de las responsabilidades claves de todo administrador es edificar y mantener la moral de la n\u00f3mina de empleados. El no emprender una justa acci\u00f3n disciplinaria cuando ello es preciso, es la mejor garant\u00eda de estropear la moral\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se detiene luego a calcular los riesgos que significa actuar contra una persona antigua y que goza de popularidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su conclusi\u00f3n es: \u00bfQu\u00e9 ve m\u00e1s: la persona o la moral? Y luego de una serie de consideraci\u00f3n sobre los efectos de hacer o no hacer, de tapar o denunciar, de proteger la imagen de la empresa o defender la moral, no duda en recomendar el despido, para advertir a clientes y empleados que la falta de honradez no es parte de las normas de la casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y afirma: \u00abQuiz\u00e1s la honradez y la justicia resulten ahora virtudes anticuadas. Pero siguen siendo normas de conducta\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobran comentarios. Faltar\u00eda saber c\u00f3mo resolvi\u00f3 usted el dilema. En la hacienda p\u00fablica, en la empresa donde usted trabaja, en el almac\u00e9n de la esquina, en su casa o en su negocio suceden casos parecidos. \u00bfSe resuelven acertadamente o, por el contrario, su mal manejo genera consecuencias delicadas?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>La Patria, <\/strong><\/em>Manizales, 31-X-1980.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar International Management, famosa revista mundial de temas ejecutivos que leo todos los meses, presenta un interesante caso imaginario situado dentro del campo de la empresa, pero que puede extenderse a cualquier actividad. 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