{"id":4472,"date":"2011-10-15T22:24:13","date_gmt":"2011-10-16T03:24:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=4472"},"modified":"2014-04-16T11:21:30","modified_gmt":"2014-04-16T16:21:30","slug":"el-imperio-de-los-bartolos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/15\/el-imperio-de-los-bartolos\/","title":{"rendered":"El imperio de los bartolos"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Anda de malas Hern\u00e1n Gallego Arbel\u00e1ez, secretario de Hacienda del departamento, cuando a la aburridora interinidad a que lo tiene sometido la politi\u00adquer\u00eda regional se suma un borracho marihuanero que las emprende a golpes contra su asaltado organismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la noticia del peri\u00f3dico, el sujeto Bartolo D\u00e1vila, vecino del\u00a0 secretario de Hacienda, venia rond\u00e1ndolo desde tiempo atr\u00e1s, como lo hace el gato so\u00adbre el rat\u00f3n, hasta que al fin logr\u00f3 encontrar\u00adlo de cuerpo entero y, sin darle ocasi\u00f3n de reaccionar, le descarg\u00f3 soberana tunda, a mandoble limpio e impul\u00adsaos alienados, dejando desorientadas las finanzas oficia\u00adles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hern\u00e1n Gallego Arbel\u00e1ez, tranquilo ciudadano que con na\u00addie pelea, no se imaginaba que el denuncio que hab\u00eda puesto para que Bartolo D\u00e1vila dejara de alterar la paz del ba\u00adrrio con un gram\u00f3fono a todo volumen y con sus frecuentes bohemias, provocara semejante arremetida. Hern\u00e1n Gallego intervino a nombre de todos los vecinos e invoc\u00f3 el peso de su autoridad, la que en este caso se volte\u00f3 contra \u00e9l mismo, porque la \u00f3rbita de mando de Bartolo era superior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se supon\u00eda que en corto tiempo se restablecer\u00eda la tranqui\u00adlidad, pero todo hace pensar que ha quedado m\u00e1s altera\u00adda. Desde que Bartolo viene convertido en jefe de una pandilla juvenil y entregado al deporte de saltar en mo\u00adtocicleta los obst\u00e1culos que Gallego Arbel\u00e1ez hizo cons\u00adtruir sobre el pavimento, demuestra que no le tiene miedo al jefe de las finanzas departamentales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde entonces El Nogal, barrio que ignoraba el alboroto, no ha vuelto a tener sosiego. Hern\u00e1n Gallego no tendr\u00e1 as\u00ed cabeza serena para combatir el contrabando de licores ni enderezar las cifras de su despacho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eran dos fuerzas que se encontraban a hurtadillas: la de mi estimado amigo Hern\u00e1n Gallego, de esp\u00edritu tranquilo y tranquilizador, y la del alborotado pandillero que goza retando la resistencia de las autoridades y la paciencia de sus vecinos, \u00a0entre los que hay jueces, magistrados y economistas, y entre todos no son capaces de desalo\u00adjar el \u00e1nima perturbadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda indicios funda\u00addos para el triunfo de la raz\u00f3n sobre la locura, pero suce\u00addi\u00f3 lo contrario. Bartolo, que est\u00e1 sobreprotegido en su hogar, se sentir\u00e1 hoy rey del ba\u00adrrio, si la fuerza p\u00fablica no ha podido interferir sus andanzas y calaveradas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ciudad est\u00e1 llena de bartolos y vive intimidada por ellos. Cuando no son los motociclistas que, sin res\u00adpetar norma alguna, irrumpen en cualquier direcci\u00f3n ex\u00adponiendo la vida de los transe\u00fantes, son los marihuaneros que al amparo del paternalismo incursionan por los mundos del atropello y el desenfreno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sociedad mira at\u00f3nita estos desv\u00edos de la conducta y no consigue defenderse de los peligros que la acechan detr\u00e1s del mucha\u00adcho desubicado que salta fronteras, como lo hac\u00eda Barto\u00adlo, y como lo contin\u00faa haciendo, seguro de que nada malo habr\u00e1 de sucederle. Cuando m\u00e1s, lo llevar\u00e1n al permanente y lo someter\u00e1n al rutinario in\u00adterrogatorio del que saldr\u00e1 bien librado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De nuevo en el barrio o en el sitio de reuni\u00f3n con sus camaradas, tramar\u00e1 la manera de vengarse de quien lo hizo conducir al permanente. Vendr\u00e1 el ajuste de cuen\u00adtas, como sucedi\u00f3 en este t\u00edpico episodio de la vagancia, y perder\u00e1 el ciudadano honrado, el personaje del cuento representado por Hern\u00e1n Gallego, caballero cabal, el sujeto preciso para ser vapuleado en la v\u00eda p\u00fablica. Pero la v\u00edctima bien puede ser usted, que parece re\u00edrse de estas trastadas del des\u00adtino, y tambi\u00e9n el cronista, que no ignora de lo que son capaces los bartolos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos a tener que encomendarnos a al\u00adg\u00fan santo protector de las trompadas, pues bien claro est\u00e1 que no valen influencias oficiales ni asociaci\u00f3n de vecinos para huir de los esp\u00edritus traviesos. O utilizar sus mismas armas, como quien dice, aprender a mane\u00adjar la yerbita y luego volar por los aires a merced del arrebato mental y la emoci\u00f3n delirante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>La Patria, <\/strong><\/em>Manizales, 11-XII-1980.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Anda de malas Hern\u00e1n Gallego Arbel\u00e1ez, secretario de Hacienda del departamento, cuando a la aburridora interinidad a que lo tiene sometido la politi\u00adquer\u00eda regional se suma un borracho marihuanero que las emprende a golpes contra su asaltado organismo. 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