{"id":4475,"date":"2011-10-15T22:27:56","date_gmt":"2011-10-16T03:27:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=4475"},"modified":"2011-10-15T22:27:56","modified_gmt":"2011-10-16T03:27:56","slug":"german-arciniegas-o-la-vitalidad","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/15\/german-arciniegas-o-la-vitalidad\/","title":{"rendered":"Germ\u00e1n Arciniegas, o la vitalidad"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llega Germ\u00e1n Arciniegas a los ochenta a\u00f1os de vida gozando de una salud envidiable. Si los peri\u00f3dicos no recuerdan la edad del maestro, bien pudiera \u00e9l dis\u00adminuirse los a\u00f1os, como las mujeres, pero con la certe\u00adza de que en su caso el almanaque lo traiciona\u00adr\u00eda. Tal parece que la fecha lo cogi\u00f3 de sorpresa, por lo acostumbrado que est\u00e1 a sentirse joven. Lo demuestra, y adem\u00e1s el pa\u00eds se halla ante uno de los ejemplos des\u00adconcertantes del vigor f\u00edsico y la fuerza espiritual que pregonan plena vitalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Germ\u00e1n Arciniegas es la par\u00e1bola viva de la juventud, y aqu\u00ed no se incurre en ning\u00fan eufemismo, porque no s\u00f3lo aparenta buena disposici\u00f3n corporal, sino que re\u00adfrenda exuberante salud mental en sus obras y en su constante ejercicio como catedr\u00e1tico y escritor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ha encontrado las f\u00f3rmulas del buen vivir como el obsequio escondido que la naturaleza concede a quie\u00adnes saben encontrarlo, pero que niega a quienes no aprenden la filosof\u00eda de la subsistencia. Acostarse tem\u00adprano y levantarse temprano es, entre otras, una regla sab\u00eda que \u00e9l ejerce para sentirse l\u00facido y productivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abierto su esp\u00edritu a la evoluci\u00f3n de las generacio\u00adnes, nunca se ha sustra\u00eddo al di\u00e1logo con los muchachos, con quienes se confunde en alegre contacto con la reali\u00addad del mundo. No subestima las tendencias de los nuevos tiempos, sino que copia de ellos sistemas para amoldarse a las variables circunstancias de la \u00e9poca, que para otros son frustrantes y deprimentes. La depre\u00adsi\u00f3n y el simple desacomodo ambiental o espiritual re\u00adcortan los a\u00f1os y hacen al hombre desgraciado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Critica los desaciertos de la juventud colombiana que se ha dejado dominar por la marihuana y la frivolidad de las discotecas, pero lo hace sin angustia y con el pro\u00adp\u00f3sito de ser un buen padre orientador, y no un maestro rega\u00f1\u00f3n. De una de esas discotecas sali\u00f3 una vez con el pesar de que los muchachos iban a ser sordos antes de los 40 a\u00f1os, y no volvi\u00f3 por all\u00ed para no atentar contra su sana audici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como catedr\u00e1tico enterado de las reformas universitarias y compenetrado con la mentalidad de es\u00adta \u00e9poca de conflicto y permanente choque, ausculta en sus alumnos la transformaci\u00f3n de la humanidad. Se mezcla con la juventud y sus problemas para sentirse joven. Prefiere que lo quieran a que lo respeten.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recorre todos los d\u00edas buenas distancias a pie, como lo aconsejan los c\u00e1nones de la salud, y su cuerpo, por eso, se mantiene vigoroso y el\u00e1stico. No deja entrever los a\u00f1os que hoy le recuerdan los peri\u00f3dicos, y no se preocupa de la edad provecta porque sabe que esta es una ficci\u00f3n cuando la mente vive sana. Sigue los consejos de Lin Yutang que ense\u00f1an a los viejos a gozar de las emociones y retener las energ\u00edas f\u00edsicas. Recuerda que un coraz\u00f3n consentido es la mejor garant\u00eda para una vida abundante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el suyo un coraz\u00f3n pleno de amistad y afecto. Gabriela, la afortunada esposa, ha sido la depositaria de un amor sin eclipses que le ha hecho crecer la dimensi\u00f3n del alma. \u00abEl amor, dice el maestro, es bueno porque tiene pasi\u00f3n, porque es conflictivo y porque realiza la confrontaci\u00f3n de los sexos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El coraz\u00f3n, entonces, es el gran motor que atrofia las fuerzas si se le deja debilitar, pero que engrandece la existencia cuando se le trata con cari\u00f1o. Hay que llenarlo con amor para que responda con generosidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Germ\u00e1n Arciniegas es un privilegiado de la vida. Cuando a sus a\u00f1os otros est\u00e1n doblegados por la decrepitud, \u00e9l exhibe energ\u00edas y gozo para m\u00e1s largos recorridos. No quiere sentirse jubilado, porque ser\u00eda tanto como convertirse en un mueble inservible. Es hombre activo que no entra en el deterioro del jubilado sin oficio. Ha escrito cuarenta libros y contin\u00faa trabajando con alegr\u00eda en otros proyectos. No conoce la fatiga, y menos la pereza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su trayectoria le da lustre a Colombia por la profundidad y la donosura de su pensamiento. \u00abEl arte de la vida, escribi\u00f3 Andr\u00e9 Maurois, consiste en elegir un punto de ataque y en concentrar en \u00e9l las fuerzas\u00bb. Para qu\u00e9 agregar que este viejo ilustre, a quien se le dice viejo por afecto y no por evidencia, se adue\u00f1\u00f3 del secreto de las f\u00f3rmulas de vida certeras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La Patria, <\/strong>Manizales, 12-XII-1980.<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Llega Germ\u00e1n Arciniegas a los ochenta a\u00f1os de vida gozando de una salud envidiable. Si los peri\u00f3dicos no recuerdan la edad del maestro, bien pudiera \u00e9l dis\u00adminuirse los a\u00f1os, como las mujeres, pero con la certe\u00adza de que en su caso el almanaque lo traiciona\u00adr\u00eda. Tal parece que la fecha lo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36],"tags":[97],"class_list":["post-4475","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-personajes-singulares","tag-personajes-singulares"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4475","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4475"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4475\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4476,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4475\/revisions\/4476"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4475"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4475"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}