{"id":4528,"date":"2011-10-15T23:44:08","date_gmt":"2011-10-16T04:44:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=4528"},"modified":"2014-03-11T12:05:04","modified_gmt":"2014-03-11T17:05:04","slug":"carta-a-un-analfabeto-politico","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/15\/carta-a-un-analfabeto-politico\/","title":{"rendered":"Carta a un analfabeto pol\u00edtico"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un editor arriesgado public\u00f3 en la serie Hombre Nuevo, de Medell\u00edn, el libro <em>Carta abierta a un analfabeto pol\u00edtico,<\/em> del m\u00e9dico revolucionario Tulio Bayer, hoy confinado en Par\u00eds desde hace diez a\u00f1os, donde se gana la vida en el ejercicio de la medicina y en la traducci\u00f3n de textos para editoriales m\u00e9dicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tulio Bayer, cuyas andanzas revolu\u00adcionar\u00edas son bien conocidas en Colombia, goza de un estatuto de refugiado pol\u00edtico en Par\u00eds y desde all\u00ed sigue con inter\u00e9s los aconteci\u00admientos de la patria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Temible para muchos, como que se trata de implacable fustigador implacable de lo que ha dado en llamarse el es\u00adtablecimiento, se confunde con el ni\u00f1o travieso que desde los primeros a\u00f1os no deja en paz lo que lo rodea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es permanente cr\u00edtico de la sociedad y no se resigna al papel de simple observador. En los al\u00adbores de su\u00a0 juventud promisoria, reci\u00e9n especializado en los Estados Unidos, irrumpe en Manizales como secretario de Salud P\u00fablica. Libra tenaces batallas contra la adulte\u00adraci\u00f3n de la leche y pone en calzas prietas a unos cuantos personajes locales que no le perdonar\u00e1n nunca que los haya desenmascarado. Todos le temen y evitan sus dardos. Y como se torna, por m\u00faltiples sucesos, en elemento indeseable para ciertos intereses, se le hace el vac\u00edo y se le obliga a abandonar sus lares manizalitas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queda desde entonces la sen\u00adsaci\u00f3n de que se trata de un enemigo p\u00fablico. Se le combate y se le de\u00adnigra. Pero se le respeta. Sus adver\u00adsarios no se atreven a medirse con \u00e9l en el foro, pues posee un verbo en\u00adcendido y luminosa inteligencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Expulsado de Manizales, sus enemigos creen haberse librado de un fantasma. Leyendo su libro, que es un apa\u00adsionante relato autobiogr\u00e1fico con nombres propios, provoca preguntar si los hechos que relata, tanto de Manizales como de otros lugares del pa\u00eds, son simples ficciones. Correspon\u00adder\u00eda a las personas aludidas contestar los cargos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Refugiado en las selvas del Putumayo, inicia la novela <em>Carretera al mar, <\/em>que publica en 1960. En M\u00e9jico por poco la llevan al cine. Liega m\u00e1s tarde a los Laboratorios CUP y descubre irregularidades en la fabricaci\u00f3n de las drogas que lo ponen en enfrentamiento con los directores de la firma, quienes, sin dejar de reconocerle sus amplios cono\u00adcimientos, prefieren deshacerse de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De all\u00ed pasa, despu\u00e9s de sufrir ham\u00adbres en las calles bogotanas, a un oculto rinc\u00f3n de la frontera con Ve\u00adnezuela, donde logra ser contratado como m\u00e9dico del pueblo. Pero a los pocos d\u00edas est\u00e1 de nuevo si\u00adtiado. El Ministerio de Salud P\u00fablica no quiere seguir con sus servicios. Se hace c\u00f3nsul honorario en Puerto Ayacucho y m\u00e1s tarde inicia la revoluci\u00f3n armada. Su vida, en fin, es una constante aventura. En ninguna parte encuentra la igualdad social y se propone combatir las injusticias. Escoge los caminos del levan\u00adtamiento. El Ej\u00e9rcito le da captura. Pasa a la C\u00e1rcel Modelo, y tras no pocas peripecias, obtiene asilo en Par\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su libro merece leerse con aten\u00adci\u00f3n. En lenguaje directo no exento de toques novelescos narra su vida y condena al establecimien\u00adto. Due\u00f1o de inmensa cultura, que hasta sus enemigos le reconocen, su obra es din\u00e1mica, irreverente, enjuiciadora y de indudable m\u00e9\u00adrito literario. Es experto narrador, pero con pocas ambi\u00adciones de literato, para sentirse, en cambio, revolucionario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queda la duda sobre si Tulio Bayer posee s\u00f3lido convenci\u00admiento marxista. No es comunista. La crisis del comunismo sovi\u00e9tico no lo seduce y en Cuba no admira la revoluci\u00f3n ideal. Sea lo que fuere, Bayer es hombre inteligen\u00adte que suscita inter\u00e9s y dice ver\u00addades. Es maestro de la palabra. Con ella lanza latigazos contra sus enemigos, el sistema, los desequilibrios sociales. Es la voz de un colombiano a quien la vida ha tratado duro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Falta saber si sus denuncias, valerosas e intr\u00e9pidas, nacen tan solo de su mente inquieta o si m\u00e1s bien les han faltado estrategias para hacerse valer. Se trata, de todas maneras, de un juicio p\u00fablico, el de su libro, que no puede subestimarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, Magaz\u00edn Dominical, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 26-III-1978.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Un editor arriesgado public\u00f3 en la serie Hombre Nuevo, de Medell\u00edn, el libro Carta abierta a un analfabeto pol\u00edtico, del m\u00e9dico revolucionario Tulio Bayer, hoy confinado en Par\u00eds desde hace diez a\u00f1os, donde se gana la vida en el ejercicio de la medicina y en la traducci\u00f3n de textos para editoriales [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[29],"tags":[89],"class_list":["post-4528","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-otro-genero","tag-otro-genero"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4528","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4528"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4528\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10229,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4528\/revisions\/10229"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4528"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4528"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4528"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}