{"id":4588,"date":"2011-10-16T00:46:39","date_gmt":"2011-10-16T05:46:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=4588"},"modified":"2014-07-22T20:08:08","modified_gmt":"2014-07-23T01:08:08","slug":"las-razones-de-voltaire","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/16\/las-razones-de-voltaire\/","title":{"rendered":"Las razones de Voltaire"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\">\u2013\u00bfHay algo m\u00e1s respetable que una tradici\u00f3n antigua?<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u2013La raz\u00f3n es m\u00e1s antigua.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">(Voltaire, en<em> Zadig)<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em><sup>*\u00a0 *\u00a0 *<\/sup><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue el escritor m\u00e1s \u00e1gil y valiente de su tiempo. Con su pluma, elemento de acci\u00f3n, mordaz y de\u00advastador, ayud\u00f3 a tumbar la fr\u00edvola y artificial corte de Francia y contribuy\u00f3 a afianzar la libertad de una naci\u00f3n imbuida por el despotismo de la monarqu\u00eda y la intransigencia religiosa. Esp\u00edritu inquieto y de fuerza inagotable, estaba armado de desconcertante don de supervivencia que le permit\u00eda sufrir, sin desmayos, c\u00e1rceles y destierros. En ocasiones discurr\u00eda entre monarcas y lisonjas, tentado por la pasi\u00f3n del mando y sus veleidades, para verse m\u00e1s tarde sometido a encierros penitenciarios, a huidas de la justicia y a escarnios implacables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lograba superar las adversidades, sin abando\u00adnar su estilo demoledor y menos el \u00edmpetu de sus lu\u00adchas, y se crec\u00eda ante la opini\u00f3n p\u00fablica como un monstruo que amenazaba derrumbar aquella podero\u00adsa maquinaria de privilegiados que mancillaban el sentimiento popular. Cuando era recluido en la Bastilla para reprimir su permanente actitud cr\u00edtica, o eran quemados sus libros para evitar la propaga\u00adci\u00f3n de sus ideas, o se le desterraba para alejarlo del teatro de los acontecimientos, m\u00e1s se hench\u00eda su in\u00adconformidad y arremet\u00eda entonces con mayor vehe\u00admencia contra la iniquidad y el absolutismo reinantes en Francia.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Una pluma peligrosa<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Unas veces sus libros eran retirados de la circulaci\u00f3n por orden del Gobierno y otras, prohibidos por la Iglesia. Sus cartas filos\u00f3ficas, que obtuvieron \u00e9xito resonante, fueron condenados por el Parlamento de Par\u00eds y quemada la edici\u00f3n. Po\u00addemos preguntarnos qu\u00e9 ser\u00eda de la literatura y el pensamiento, y en general del mundo, si los reg\u00edme\u00adnes dictatoriales, que tanto miedo tienen a los escri\u00adtores por considerarlos su principal amenaza, logra\u00adran silenciarlos. El legado intelectual de Voltaire se salv\u00f3 por fortuna de la voracidad de las llamas y del af\u00e1n destructor de los soberanos de la \u00e9poca, y constituye hoy una de las conquistas m\u00e1s valiosas de la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contra los dos poderes desbordados de la Fran\u00adcia fren\u00e9tica del siglo dieciocho, el trono y el altar, aquel hombre f\u00e9rreo e incisivo, que no se deten\u00eda en temores y que acaudillaba la insatisfacci\u00f3n de los d\u00e9\u00adbiles, dispar\u00f3 sin tregua y con buena punter\u00eda sus dardos venenosos. Era peligrosa su pluma, porque estaba empu\u00f1ada por el escritor fieramente comba\u00adtivo, por el pensador contumaz y desde\u00f1oso, por el polemista genial. Sus mayores armas eran la agude\u00adza, la mordacidad, el esp\u00edritu cr\u00edtico, y contra ellas es muy dif\u00edcil que nadie resista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue el m\u00e1s brillante escritor del Siglo de las Luces y uno de los fen\u00f3menos m\u00e1s extra\u00ad\u00f1os que haya conocido el mundo. Los intelectuales lo proclamaron como director de la Academia Francesa a su regreso triunfal al pa\u00eds, entre v\u00edtores y desagra\u00advios, despu\u00e9s de uno de sus destierros. Su casa de Ferney, donde pas\u00f3 sus \u00faltimos a\u00f1os, fue el lugar de cita de los grandes literatos de Europa.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El genio burl\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pocos, como \u00e9l, han provocado tal cantidad de sentimientos y han dado lugar a tantas apasionadas controversias. Este \u00abd\u00e9spota ilustrado\u00bb, como lo define uno de sus bi\u00f3grafos, pose\u00eda una inteligencia superior, capaz de transformar cuanto estuviera a su alcance. Todo lo dominaba: la poes\u00eda, la filosof\u00eda, la literatura. Y\u00a0 adem\u00e1s, el alto mundo, ya que no ignoraba los perfumes y las intrigas de los sa\u00adlones palaciegos y sab\u00eda desenvolverse en ellos con destreza. Los c\u00edrculos influyentes unas veces lo hala\u00adgaban y otras lo rechazaban. Era, sin duda, un temor respetuoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su maliciosa sonrisa, que se esparc\u00eda en el am\u00adbiente como sustancia corrosiva, la administraba a conciencia para aplastar al adversario o por lo menos prevenirlo contra sus efectos. Houdon, el magistral escultor que supo captar la expresi\u00f3n de c\u00e9lebres figuras de la \u00e9poca, ejecut\u00f3 para la posteridad la exacta iron\u00eda de este Voltaire de mirada fogosa y penetrante, enjuiciador desde su fortaleza espiritual de los desv\u00edos de su generaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este genio burl\u00f3n hizo del sarcas\u00admo arma contundente con la que ganaba batallas y purificaba las costumbres. Con su obra contribuy\u00f3 a desalojar los vicios del sistema opresor, y si no vivi\u00f3 la Revoluci\u00f3n Francesa en su pleno desa\u00adrrollo, sucedida once a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, fue su precursor m\u00e1s se\u00f1alado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida de Voltaire, apasionada y apasionante, se ha estudiado y siempre se estudiar\u00e1 con intenso inter\u00e9s. Su presencia en el mundo determina hondas reflexiones. No es el diablo anticlerical que quisie\u00adron mostrarnos en otros tiempos m\u00e1s prevenidos, y que incluso puede todav\u00eda subsistir en mentes ligeras, sino el cr\u00edtico audaz y temible del fanatismo religioso. Era creyente, pero se opon\u00eda a la intolerancia religiosa. No s\u00f3lo de su Iglesia, la cat\u00f3lica, sino de todas las religiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Su poder: la raz\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda estudiado en un colegio de jesuitas, que abandon\u00f3 al darse cuenta de que carec\u00eda de vo\u00adcaci\u00f3n clerical. Tampoco la ten\u00eda para las leyes, co\u00admo lo buscaba su padre. Prefer\u00eda ser escritor. Desde temprana edad ensay\u00f3 sus primeros trabajos litera\u00adrios y bien pronto conquist\u00f3 celebridad. Sus poes\u00edas y obras teatrales le abrieron las puertas de Par\u00eds, puertas que nunca se cerraron, ni siquiera en los per\u00edodos de sus destierros, cuando, con mayor insistencia, el pueblo reclamaba su regreso. De los je\u00adsuitas, a los que fustig\u00f3 en duras p\u00e1ginas, aprendi\u00f3 a ser astuto. Con <em>C\u00e1ndido<\/em> satiriz\u00f3 el optimismo de Leibniz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se rebel\u00f3 contra lo que se opusiera a la ley natu\u00adral y de ah\u00ed se deriva toda su inconformidad. Lo mis\u00admo que no comulgaba con los gustos de los jesuitas, rechazaba el derroche de la corte y los desmanes de los reyes y sus ministros. En la raz\u00f3n y en la natura\u00adleza apoy\u00f3 todas sus tesis filos\u00f3ficas y mantuvo su fe encendida en la supervivencia del planeta mediante las luces del hombre culto y virtuoso. Confiaba en los sistemas pr\u00e1cticos, desprovistos de misterios sobrenaturales, como camino seguro para hallar la ver\u00addad, y rechazaba las f\u00f3rmulas metaf\u00edsicas y arcaicas. Su moral es elemental. No era l\u00f3gico para \u00e9l sino el hombre pensante que supiera guiarse por la raz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTodos los hombres est\u00e1n de acuerdo con la ver\u00addad si \u00e9sta es demostrable, pero trat\u00e1ndose de ver\u00addades oscuras, se hallan muy divididos\u00bb, es la sen\u00adtencia que pone en boca de uno de sus personajes. Esta posici\u00f3n no rechazaba la fe del esp\u00edritu que bus\u00adca apoyarse en un principio divino, \u00abnecesario, eter\u00adno, supremo, inteligente\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Voltaire, que tambi\u00e9n tuvo miserias humanas, que practic\u00f3 amores incestuosos y fue soberbio y am\u00adbicioso, es primero que todo un genio de la humanidad. No estar\u00eda completo el hombre si no tuviera debilidades. La Iglesia, con la que nunca se reconcili\u00f3, le neg\u00f3 se\u00adpultura eclesi\u00e1stica. Pero su sobrino Mignot, titular de la abad\u00eda de Sch\u00e9leres, lo inhum\u00f3 contrariando la orden de sus superiores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00f1os m\u00e1s tarde, la Revolu\u00adci\u00f3n, ejerciendo una justicia indudable, traslad\u00f3 sus restos al Pante\u00f3n de Par\u00eds, donde el mundo entero se inclina ante un genio\u00a0 excepcional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Colombiano, <\/strong><\/em>Medell\u00edn, 21-XI-1982.<br \/>\n<em><strong>Revista Nivel, <\/strong><\/em>Ciudad de M\u00e9jico, febrero de 1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar \u2013\u00bfHay algo m\u00e1s respetable que una tradici\u00f3n antigua? \u2013La raz\u00f3n es m\u00e1s antigua. (Voltaire, en Zadig) *\u00a0 *\u00a0 * Fue el escritor m\u00e1s \u00e1gil y valiente de su tiempo. 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