{"id":4747,"date":"2011-10-16T23:53:06","date_gmt":"2011-10-17T04:53:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=4747"},"modified":"2014-05-03T10:10:40","modified_gmt":"2014-05-03T15:10:40","slug":"el-mal-de-los-ejecutivos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/16\/el-mal-de-los-ejecutivos\/","title":{"rendered":"El mal de los ejecutivos"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cualquiera que no lo sea, envidia la suerte del ejecu\u00adtivo. Y \u00e9ste lucha, a veces con desespero y por lo ge\u00adneral con poco \u00e9xito, por liberarse de su esclavitud. Ser ejecutivo supone prestancia. Prestancia que va desde el puesto elevado que se ocupa en la empresa, con carro \u00faltimo modelo, confortable casa y sun\u00adtuoso chalet, hasta el aroma de los clubes y los viajes por el mundo, \u00a0con tal cual esc\u00e1ndalo social que afianza, en lugar de debilitarla, la imagen del hombre que es al mismo tiempo productor de negocios y perseguidor de velei\u00addades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que ignora el que persigue el puesto de ejecutivo es el precio de esta fama ef\u00edmera. No sabe qu\u00e9 significa la pala\u00adbra <em>estr\u00e9s<\/em>: esfuerzo, violencia, tensi\u00f3n, compulsi\u00f3n. Palabra que no dice mucho y es, sin embargo, el mal de la \u00e9poca. El estr\u00e9s supone angustia, desajuste an\u00edmico y org\u00e1nico, depresi\u00f3n. Es s\u00edntoma que muchas veces lleva a la propia muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recargado de responsabilidades y empujado a la gloria mercantilista \u2013term\u00f3metro de la fama\u2013, el ejecutivo dif\u00edcilmente logra manejar sus emociones dentro del grado de serenidad que reclama el ejercicio de su medio ambiente. La empresa no s\u00f3lo es fr\u00eda y deshumanizada, sino que obliga a sus militantes a ser fr\u00edos y deshumanizados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pocos logran zafarse de esta regla apabullante. Cuando alguien civiliza el \u00e1mbito empresarial inyect\u00e1ndole humanismo, no siempre obtiene \u00e9xito. La vida \u00a0de los nego\u00adcios exige producir, m\u00e1s que pensar. Estamos en la \u00e9poca plena de la cibern\u00e9tica, invenci\u00f3n detestable que ha llevado al hombre a erigir la m\u00e1quina como motor de progreso, y termina la m\u00e1quina dominando a su propio fa\u00adbricante. Curioso ensayo \u00e9ste en que la criatura se rebela contra su creador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese es el \u00e1mbito del ejecutivo. Se cae en las garras de un enemigo voraz, casi sin darnos cuenta, porque desde\u00a0 afuera se apetece estar ah\u00ed. Se hue\u00adle a negocios pr\u00f3speros, a vida confortable, a nombrad\u00edas seductoras, a perfumes embriagantes. Vendr\u00e1 despu\u00e9s el desajuste del hogar y de la personalidad. Comienza entonces a pagarse el real precio de ser ejecutivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La depresi\u00f3n, el mayor abismo en que se cae, tarde o tem\u00adprano aparecer\u00e1 empujando a la v\u00edctima buscar siquiatras y curas di\u00adf\u00edciles. La persona sufre \u00a0cada vez mayor infelicidad en la medida en que sea m\u00e1s ejecutiva. Aparecer\u00e1n los v\u00e9r\u00adtigos, las palpitaciones, el insomnio, la falta de apetito, la decadencia sexual, la falta de seguridad&#8230; Habr\u00e1 aban\u00addono de las ilusiones simples que se ten\u00edan cuando no se era tan prestante, y se querr\u00e1 reconquistar ese estado. Muy pocos consiguen ser felices en medio de la calenturienta atm\u00f3sfera de los negocios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay un dato estremecedor: cada dos minutos alguien in\u00adtenta suicidarse en los Estados Unidos, y diariamente lo consiguen setenta personas. En el mundo hay mil suicidas diarios. En Inglaterra cien mil personas trataron de eli\u00adminarse el a\u00f1o pasado. \u00bfPor qu\u00e9? La respuesta es inequ\u00edvoca: por depresi\u00f3n, en alto por\u00adcentaje. La depresi\u00f3n es el mayor costo de la escala social que nos lleva a ser ejecutivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mucho cuidado, se\u00f1or ejecutivo, usted que se mueve entre las fluctuaciones de la bolsa, las zozobras de la aguja monetaria, los halagos de su sill\u00f3n dorado,\u00a0 la apetencia de los billetes, casaquintas y champa\u00f1as (y acaso en persecuci\u00f3n de bellas mujeres), mucho cuidado, que lo est\u00e1 persiguiendo la depresi\u00f3n. S\u00e1quele el cuerpo al estr\u00e9s, esa pala\u00adbreja que est\u00e1 de moda y es sin\u00f3nimo de muerte. Y de infelicidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>La Patria, <\/strong><\/em>Manizales, 8-IV-1982.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Cualquiera que no lo sea, envidia la suerte del ejecu\u00adtivo. Y \u00e9ste lucha, a veces con desespero y por lo ge\u00adneral con poco \u00e9xito, por liberarse de su esclavitud. Ser ejecutivo supone prestancia. Prestancia que va desde el puesto elevado que se ocupa en la empresa, con carro \u00faltimo modelo, confortable [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[41],"tags":[100],"class_list":["post-4747","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-temas-varios","tag-temas-varios"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4747","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4747"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4747\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12823,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4747\/revisions\/12823"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4747"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4747"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4747"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}