{"id":4831,"date":"2011-10-17T09:42:27","date_gmt":"2011-10-17T14:42:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=4831"},"modified":"2014-03-29T19:12:04","modified_gmt":"2014-03-30T00:12:04","slug":"a-don-felix-le-patina-el-coco","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/17\/a-don-felix-le-patina-el-coco\/","title":{"rendered":"A don F\u00e9lix le patina el coco"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Humor a la quindiana<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan sus declaraciones a la justi\u00adcia, \u00abel coco no le funcionaba bien en los \u00faltimos tiempos\u00bb. Con este ar\u00adgumento, que a nadie convence, don F\u00e9lix Correa Maya, creador y usur\u00adpador de un imperio econ\u00f3mico, busca escapar de la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su abogado hace incre\u00edbles esfuerzos para demostrar que su defendido es una mansa paloma y pretende cambiarle la c\u00e1rcel por una cl\u00ednica de reposo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo cierto es que don F\u00e9lix, uno de los cerebros mejor fabricados para pasar, hace ocho a\u00f1os, de quinientos mil pesos prestados a los veinte mil millones que hoy se le atribuyen, demuestra estupenda lucidez mental. Si no tuviera su cerebro tan bien engranado no se hubiera burlado de los treinta mil ingenuos co\u00adlombianos que hoy lo repudian.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por creer ellos en los poderes m\u00e1gicos de nuestro playboy criollo lloran ahora los infortunios de esta alocada ca\u00adrrera millonaria. Existen seres pre\u00addestinados para amasar riquezas, y don F\u00e9lix es uno de ellos. Hoy muchos empresarios se devanan los sesos estudiando qu\u00e9 resortes misteriosos esconde el ce\u00adrebro que fue capaz de jugar en forma tan deslumbrante, y sin dejarse co\u00adger, con los ahorros de miles de colombianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l resolvi\u00f3 cambiar su modesta bomba de gasolina en Caucasia, donde se le recuerda montando en brioso corcel y enamorando a las muchachas del pueblo, por algo m\u00e1s productivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como es de apuesta figura y de gesto convincente, no falt\u00f3 quien creyera en su capacidad de negocios y le fue soltando as\u00ed no m\u00e1s aquellos billetes iniciales que iban a trans\u00adformar la vida del pa\u00eds. La trans\u00adformar\u00eda, claro, para el oscuro negocio de la especulaci\u00f3n. Se con\u00adsigui\u00f3 su varita hechizada y con ella, como en los cuentos de hadas y de ficciones en que todav\u00eda hay gente creyente, hizo brotar todo un mundo de ensue\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Form\u00f3 la cadena de la felicidad, y ah\u00ed est\u00e1 su secreto. La noticia co\u00admenz\u00f3 pronto a circular por todas partes, primero con sigilo y luego con certeza y hasta con arrogancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi quieres vivir tranquila, b\u00fascate a don F\u00e9lix\u00bb, le dec\u00eda una viuda a otra viuda. Y miles de viudas pusie\u00adron a producir las reservas de su desamparo. En adelante no estar\u00edan tan solas, si el capita\u00adlista, a quien por esta \u00e9poca ya nadie recordaba persiguiendo turistas en Caucasia y sudando petr\u00f3leo, las proteg\u00eda de riesgos innecesarios. Los pensionados oyeron el rumor y le confiaron la administraci\u00f3n de su vejez. Despu\u00e9s eran legiones inter\u00adminables que buscaban la llave de la suerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, F\u00e9lix Correa Maya, un mago para el arrebato del dinero, se con\u00advirti\u00f3 en personaje de leyenda. Ban\u00adqueros experimentados se inclinaban ante su sabidur\u00eda. Todos lo respeta\u00adban, porque sab\u00eda m\u00e1s que todos juntos. El olor de sus billetes pene\u00adtraba en todas partes. Era mejor tener el capital generando holgura y goces infinitos, que la finca con sobresaltos o la industria en decadencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fama de don F\u00e9lix se volvi\u00f3 nacional. El poder de su imperio compraba acciones e industrias con la misma facilidad con que arrullaba a las viudas y a los pensionados, dos s\u00edmbolos del pa\u00eds explotado. La prensa lo destacaba como el palad\u00edn del trabajo, y \u00e9l se daba el lujo de movilizar en sus avionetas a perso\u00adnajes del alto mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A un candidato presidencial le public\u00f3 un libro de impacto, porque el financista se ha\u00adb\u00eda convertido, adem\u00e1s, en hombre de cultura. \u00abDon F\u00e9lix es completo, \u00a1divino!\u00bb, le escuch\u00e9 decir a una de sus hinchas. El superintendente bancario, a quien el Estado tiene como vigilante de los descarr\u00edos del dinero, sonre\u00eda con \u00e9l. Era una son\u00adrisa que infund\u00eda m\u00e1s confianza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta el \u00e1guila lleg\u00f3 un d\u00eda a asustarse, pero como sabe volar con garbo, se mantuvo desafiante. To\u00addav\u00eda la vemos ufana, a pesar de haber recibido algunas reprimendas, tratando de llevarse en el pico lo que don F\u00e9lix no alcanz\u00f3 a recoger. Hoy la gente le cogi\u00f3 miedo al \u00e1guila, pre\u00adcisamente por sus picotazos traicioneros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El imperio se derrumb\u00f3. De este episodio de la vida colombiana que\u00addan treinta mil ahorradores estafa\u00addos. Los billetes de la felicidad se esfumaron, o mejor, cambiaron de arca. Negocios incre\u00edbles, urdidos mientras las viudas y los pensionados se solazaban en su ancho mundo de fantas\u00edas, pregonan la ingenuidad de un pa\u00eds ligero que gusta de los h\u00e9roes de barro. La opereta se ha desmontado. Los actores procuran hacerse a la sombra. Don F\u00e9lix y su camarilla, lo mismo que en otros predios ocurre con similares magos de las finanzas sucias, se defienden con desespero para que la justicia no les cobre sus fechor\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora resulta que a don F\u00e9lix \u201cle ven\u00eda funcionado mal el coco\u201d, seg\u00fan su ingenua manifestaci\u00f3n. Y pide que lo atornillen a ver si logra el equilibrio que no pudo tener su agitada vida de fabulador de millones prestados. Cuando a don F\u00e9lix le abran el coco, ojal\u00e1 nos permitieran ver qu\u00e9 cuerdas especiales posee para haber logrado burlarse de una clientela tan numerosa como hipnotizada \u00a0por los embelecos del dinero f\u00e1cil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 20-IX-1982.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Humor a la quindiana Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Seg\u00fan sus declaraciones a la justi\u00adcia, \u00abel coco no le funcionaba bien en los \u00faltimos tiempos\u00bb. Con este ar\u00adgumento, que a nadie convence, don F\u00e9lix Correa Maya, creador y usur\u00adpador de un imperio econ\u00f3mico, busca escapar de la c\u00e1rcel. 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