{"id":4870,"date":"2011-10-17T10:37:11","date_gmt":"2011-10-17T15:37:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=4870"},"modified":"2014-03-29T20:11:30","modified_gmt":"2014-03-30T01:11:30","slug":"el-sexo-y-el-corazon","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/17\/el-sexo-y-el-corazon\/","title":{"rendered":"El sexo y el coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Humor a la quindiana<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sexo est\u00e1 de moda. Es tema que las beatas asustadizas rechazan por pecaminoso, como un aliado de los infiernos, y que todos admiten, hasta ellas en sus intimidades, como un elemento inseparable de la condi\u00adci\u00f3n humana. El mundo gira alrede\u00addor del sexo. Es quiz\u00e1 el mayor ingrediente de la felicidad, aunque tambi\u00e9n de la infelicidad. Trat\u00e1ndose de un instinto natural, es necio igno\u00adrarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por la maldici\u00f3n que cay\u00f3 en el para\u00edso terrenal, de all\u00ed naci\u00f3 un gran temor a los actos prohibidos. \u00abNo comer\u00e1s de este \u00e1rbol\u00bb, le dijo Dios al hombre, y como el hombre hab\u00eda sido creado con apetito, comi\u00f3. La pareja, sorprendida en desobediencia, o sea, en acto de pecado, fue arrojada del para\u00edso, para que el mundo en\u00adtendiera lo que es l\u00edcito y lo que es il\u00edcito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta noci\u00f3n entre el bien y el mal pas\u00f3 a las futuras generaciones como el c\u00f3digo moral por excelencia que regir\u00eda la conducta humana. Desde entonces a la manzana se le llama sexo. Era el primer s\u00edmbolo sexual que aparec\u00eda en el planeta, y Dios, que por algo lo inventar\u00eda, se encarg\u00f3 de hacer confuso el lenguaje de las intimidades y sobre todo cohibidas y hasta escabrosas las relaciones pro\u00adpiamente dichas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema, por eso, se volvi\u00f3 tab\u00fa. A los ni\u00f1os se les despistaba con pa\u00adlabras misteriosas para se\u00f1alar las partes m\u00e1s comunes del cuerpo y principalmente para ocultar algunas de sus funciones elementales, como la reproducci\u00f3n, la m\u00e1s natural de to\u00addas. Hoy los ni\u00f1os nacen sabiendo m\u00e1s que los mayores y les ense\u00f1an a \u00e9stos a designar por sus nombres de pila, incluso con apelativos ingenio\u00adsos, todos los miembros y actos que antes se consideraban vergonzosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Saben, por ejemplo, que no hubo tal manzana sino una f\u00edsica acci\u00f3n sexual. El llamado pecado original, o sea, la piedra de esc\u00e1ndalo que desde entonces pesa sobre el mundo, abri\u00f3 paso a los mayores desenfrenos de las apetencias, aunque no siempre dentro de l\u00edmites bochornosos, porque con el correr de los tiempos se implantar\u00eda el matrimonio como la figura ideal para aliviar la conciencia de los estragos del amor profano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l amor profano?, preguntar\u00e1 alguien que no puede admitir como il\u00edcitas las relaciones del para\u00edso perdido, sin las cuales no se hubiera multiplicado la especie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las nuevas generaciones no con\u00addenan con el rigor de antes aquel encuentro l\u00f3gico de dos seres que hab\u00edan nacido para amarse y que, humanos como eran, daban y bus\u00adcaban su propia materia. Lo contra\u00adrio seria depresi\u00f3n, y ya los especialistas han demostrado que \u00e9sta es perjudicial para la salud mental. Dios le orden\u00f3 al hombre conservar su mente sana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparece ahora el doctor Thomas P. Hackett, un sobresaliente siquiatra de los Estados Unidos, recomendando el acto sexual como el mejor t\u00f3nico para el sistema cardiovascular. Tal vez no descubre nada nuevo, por ser el sexo, desde que la humanidad es humanidad, el mejor amigo del co\u00adraz\u00f3n. Si en el sexo se encuentra una cura insuperable contra las enfer\u00admedades coronarias, la ciencia nos indica ahora c\u00f3mo evitar la muerte del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nadie querr\u00e1, desde luego, morir por descuido, teniendo el remedio a la mano. En adelante el infarto ser\u00e1 m\u00e1s llevadero, y hasta pl\u00e1cido, cuando se logra un mesurado ejercicio de la actividad sexual, \u00absin complejos, sin temores y sin urgencias innecesarias\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo importante es no desmedirse en la f\u00f3rmula y aprender a manejar con buen comp\u00e1s las pulsaciones para que la demasiada presi\u00f3n arterial, que en este caso ser\u00eda presi\u00f3n amo\u00adrosa, no termine de pronto fundiendo la maquinaria por recalentamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resuelto el caso de conciencia, una lecci\u00f3n recibida del para\u00edso terrenal, cada cual ver\u00e1 si alimenta su coraz\u00f3n o lo deja expirar por falta de ritmo. El amor no tiene fronteras, y esto lo demostraron a las mil maravillas nuestros primeros padres, acaso de\u00adsobedientes, pero infinitamente ro\u00adm\u00e1nticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ellos aprendimos sus descendientes que el amor es sexo. El sexo tambi\u00e9n es amor, aunque no siempre. A prop\u00f3sito, \u00bfqu\u00e9 har\u00edan hoy Ad\u00e1n y Eva si sufrieran un infarto, algo desconocido en su tiempo, y de nuevo se les prohibiera probar la fruta de la tentaci\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 9-II-1983.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Humor a la quindiana Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar El sexo est\u00e1 de moda. Es tema que las beatas asustadizas rechazan por pecaminoso, como un aliado de los infiernos, y que todos admiten, hasta ellas en sus intimidades, como un elemento inseparable de la condi\u00adci\u00f3n humana. El mundo gira alrede\u00addor del sexo. 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