{"id":494,"date":"2009-10-27T15:36:45","date_gmt":"2009-10-27T15:36:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=494"},"modified":"2014-03-09T19:38:45","modified_gmt":"2014-03-10T00:38:45","slug":"periodista-integral","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2009\/10\/27\/periodista-integral\/","title":{"rendered":"Ciencia y humor de un penalista"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El penalista quindiano Horacio G\u00f3mez Aristiz\u00e1bal, hoy en la cumbre dorada de sus 73 a\u00f1os de vida, ha coronado otra cumbre admirable: la de sus bodas de oro profesionales. Desde muy joven comenz\u00f3 a ejercer el Derecho. Y lo hizo con el m\u00e9rito de haber sido el primer estudiante graduado en clases nocturnas de la Universidad La Gran Colombia. \u00c9l mismo se aplica uno de sus propios axiomas: \u201cSi uno no se mete con los abogados, los abogados se meten con uno\u201d. El principal laurel con que celebra esta efem\u00e9rides son las 500 defensas que ha adelantado, la mayor\u00eda de ellas exitosas. Tambi\u00e9n est\u00e1 su desempe\u00f1o en el campo de las letras, con numerosos libros, ensayos y art\u00edculos elaborados a lo largo del tiempo. Y su actuaci\u00f3n en diversas academias, tanto de Colombia como del exterior.<\/p>\n<p align=\"justify\">Desde muy joven, G\u00f3mez Aristiz\u00e1bal sinti\u00f3 fuerte atracci\u00f3n por la figura de Gait\u00e1n. Cuando escuch\u00f3 su primer discurso y lo vio de cerca en la plaza de Armenia, qued\u00f3 deslumbrado. Desde entonces, su m\u00e1xima aspiraci\u00f3n fue seguirlo en el campo de la ciencia penal y practicar sus disciplinas. Con el tiempo escribir\u00eda el libro <em>Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n y las conquistas sociales en Colombia,<\/em> obra reeditada en 1998 con pr\u00f3logo de Agust\u00edn Rodr\u00edguez Garavito.<\/p>\n<p align=\"justify\">El apellido G\u00f3mez tiene procedencia vasca y significa \u201ctes\u00f3n\u201d. Esa ha sido la virtud m\u00e1s acentuada de G\u00f3mez Aristiz\u00e1bal como\u00a0 luchador de la vida y de la causa penal. Su inclinaci\u00f3n por el Derecho se revela desde los ocho a\u00f1os, cuando su padre lo envi\u00f3 a Santuario (Antioquia), donde resid\u00eda su abuelo, de profesi\u00f3n abogado, y donde curs\u00f3 parte de los estudios primarios. All\u00ed se le despert\u00f3 la fiebre por la abogac\u00eda. A los 14 a\u00f1os se escap\u00f3 de su casa en Armenia y fue a dar a Bogot\u00e1 pegado de un cami\u00f3n. Era la oveja descarriada de la familia. En la capital del pa\u00eds se emple\u00f3 durante el d\u00eda como artesano en una f\u00e1brica de billeteras, y por la noche estudiaba en La Gran Colombia, hasta validar su bachillerato. Bien sab\u00eda que para seguir los pasos de Gait\u00e1n ten\u00eda que estudiar.<\/p>\n<p align=\"justify\">No era f\u00e1cil, por supuesto, que un provinciano triunfara en la capital, pero su porf\u00eda, dedicaci\u00f3n a los textos y esp\u00edritu de superaci\u00f3n le abrieron las puertas del \u00e9xito. Pasados los a\u00f1os, se destacar\u00eda como brillante penalista. Y se convertir\u00eda en fil\u00f3sofo del Derecho, con sus aforismos magistrales, su vocaci\u00f3n de humanista y sus enfoques cr\u00edticos sobre los problemas nacionales y la conducta \u00e9tica de los abogados.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es proverbial su fina y desbordante vena humor\u00edstica. Sobre esta materia ha escrito varios libros llenos de gracia y talento, donde campean la sutil iron\u00eda y el chispazo genial. Goza recordando algunos episodios pintorescos e incisivos, salidos de sus actuaciones profesionales, como el que se refiere al colega que afirmaba que \u201cmientras Horacio G\u00f3mez defend\u00eda por dinero, \u00e9l defend\u00eda por honor\u201d, ante lo cual Horacio respondi\u00f3: \u201ccada cual defiende por lo que le hace falta\u201d. En una de sus defensas manifest\u00f3: \u201cUsted, se\u00f1or acusador, es m\u00e1s lo que tiene que exponer que lo que tiene que mostrar\u201d, ante lo cual el interlocutor le exigi\u00f3 respeto y le pidi\u00f3 que retirara sus palabras. Y Horacio replic\u00f3: \u201cEl respeto no se exige, se inspira, y en cuanto a que retire las palabras, con mucho gusto las retiro, pero mantengo el concepto\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Su rasgo m\u00e1s sobresaliente es el de la autenticidad y la sencillez. Posee el don de la comunicaci\u00f3n y se dispensa a todos con simpat\u00eda y deseo de servir. Su mayor santuario es el hogar. De su vida est\u00e1 desterrada la pereza, y arremete contra toda clase de vicios. Se levanta muy temprano y hace ejercicio diario. En las audiencias p\u00fablicas se transforma: pasa del tono coloquial que todos le conocemos, al adem\u00e1n del tribuno. Bromista y efusivo en los salones sociales, recorre los grupos de amigos con un vaso de whisky en la mano, que nunca consume, porque le basta aspirar el buqu\u00e9 para seguir conversando. Luego se pierde de la reuni\u00f3n, para preparar la defensa del d\u00eda siguiente.<\/p>\n<div><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 1 de julio de 2004.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No era f\u00e1cil, por supuesto, que un provinciano triunfara en la capital, pero su porf\u00eda, dedicaci\u00f3n a los textos y esp\u00edritu de superaci\u00f3n le abrieron las puertas del \u00e9xito. Pasados los a\u00f1os, se destacar\u00eda como brillante penalista. Y se convertir\u00eda en un fil\u00f3sofo del Derecho, con sus aforismos magistrales, su vocaci\u00f3n de humanista y sus enfoques cr\u00edticos sobre los problemas nacionales y la conducta \u00e9tica de los abogados.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[30,29],"tags":[96,89],"class_list":["post-494","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-otro-genero","tag-cultura","tag-otro-genero"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/494","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=494"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/494\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10182,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/494\/revisions\/10182"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=494"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=494"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=494"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}