{"id":5076,"date":"2011-10-17T21:09:30","date_gmt":"2011-10-18T02:09:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5076"},"modified":"2014-06-04T19:41:29","modified_gmt":"2014-06-05T00:41:29","slug":"memorias-de-adriano","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/17\/memorias-de-adriano\/","title":{"rendered":"Memorias de Adriano"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre 1924 y 1929 Marguerite Yourcenar escribi\u00f3 por primera vez la novela hist\u00f3rica <em>Memorias de Adriano<\/em>. Luego quem\u00f3 los manuscritos, al no quedar satisfecha. La autora ten\u00eda 25 a\u00f1os de edad. Vuelve a emprender la tarea, siempre con desfallecimientos, entre 1934 y 1937.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este \u00faltimo a\u00f1o hace para el libro una serie de lecturas en la Universidad de Yale y, destruida otra vez parte de lo escrito, decide salvar algunos pasajes que m\u00e1s tarde someter\u00e1 a nuevos arreglos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Viaja en 1939 a Estados Unidos y deja en Europa el borrador con la mayor\u00eda de las notas. Abandona el proyecto hasta 1948. Y quema los apuntes tomados en Yale por parecerle in\u00fatiles. En diciembre de 1948 recibe de Suiza, donde la hab\u00eda dejado durante la guerra, una maleta llena de papeles familiares y cartas de m\u00e1s de diez a\u00f1os de antig\u00fcedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En\u00adtrega al fuego, en varias noches de impaciente escrutinio, buena parte de esos archivos, como queriendo liberarse de una carga agobiante. Pero al aparecer en una hoja a punto de extinci\u00f3n el nombre de Marco Aurelio, descubre un fragmento del manuscrito perdido y la asalta la decisi\u00f3n de reescribir el libro tantas veces interrumpido, costare lo que costare.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMe complac\u00ed \u2014dice\u2014 en hacer y rehacer el retrato de un hombre que casi lleg\u00f3 a la sabidur\u00eda.\u00bb En 1951 da por concluida la obra. Hab\u00edan transcurrido 27 a\u00f1os desde la iniciaci\u00f3n del proyecto y ahora la autora ten\u00eda 48 a\u00f1os de edad. Curiosamente, es la misma edad en que Umberto Eco escribe su famosa novela <em>El nombre de la rosa<\/em>, tambi\u00e9n con fondo hist\u00f3rico, que se disputa con <em>Memorias de Adriano<\/em> las preferencias de los lectores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHay libros a los que no hay que atreverse hasta haber cumplido los cuarenta a\u00f1os\u00bb, es la recomendaci\u00f3n que hace la escritora para justificar su propio calvario. Con su ejemplo ense\u00f1a a los escritores a ser pacientes, a investigar, a leerlo todo, a compren\u00adderlo todo, a destruir y empezar de nuevo. Esforzarse en lo mejor. Volver a escribir. Retocar, siquiera imperceptiblemente, alguna correcci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tales las reglas de juego por ella practicadas. Las aprendi\u00f3, como lo confiesa con orgullo, de Gustavo Flaubert, otro obrero de la palabra que sudaba sus libros con laboriosidad be\u00adnedictina hasta hacerlos maestros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Flaubert no hab\u00eda obst\u00e1culo en gastar una semana escribiendo y perfeccionando una sola p\u00e1gina. Y al igual que \u00e9l con <em>Salamb\u00f3<\/em>, novela donde pinta el clima de Cartago, reconstruye el palacio de Am\u00edlcar y tuvo que meterse de narices en la propia historia, Marguerite Yourcenar hizo lo mismo con los escenarios romanos de Adriano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella se compenetr\u00f3 de su personaje, lo escudri\u00f1\u00f3, investig\u00f3 los m\u00e1s m\u00ednimos detalles del ambiente y de la persona\u00adlidad del h\u00e9roe, y luego le dio al mundo la sorpresa de este cuadro de asom\u00adbrosa precisi\u00f3n. Rescatar la Historia, he ah\u00ed la obsesi\u00f3n de los privilegiados. El verdadero artista es el que logra tomar en sus manos la dispersi\u00f3n del tiempo y reduce a pocas p\u00e1ginas (<em>Memorias<\/em> tiene 260) la complejidad de los siglos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El imperio de Adriano es de los m\u00e1s ejemplares del mundo. Durante su mandato, del a\u00f1o 117 al 138, se reform\u00f3 por completo la administraci\u00f3n, se foment\u00f3 la industria, se emprendieron grandes obras p\u00fablicas, se impulsaron las artes y las letras y se le dio pleno bienestar al pueblo. Se le recuerda como el emperador ecu\u00e1nime y progre\u00adsista para quien la justicia constitu\u00eda la primera raz\u00f3n, y la esclavitud, bajo cualquier forma, era abominable. Los impuestos se mesuraban y la gente respiraba socialmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adriano se hizo experto en el cono\u00adcimiento de los hombres y por eso supo dirigirlos. Rara vez se da, como en su caso, el acierto del gobernante-fil\u00f3sofo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Memorias de Adriano es el libro del gobernante. Del buen gobernante.\u00a0 Obra de singular maestr\u00eda, sabia y po\u00e9tica, que le hac\u00eda falta a la humanidad. Los mandatarios de las naciones deber\u00edan copiar de ella las normas fundamentales para bien gobernar. En este modelo de brevedad y elocuencia \u2014un reto a los vol\u00famenes farragosos e in\u00fatiles\u2014 la autora nos muestra el arte de vivir y convivir, el secreto que se ha olvidado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 13-V-1985.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Entre 1924 y 1929 Marguerite Yourcenar escribi\u00f3 por primera vez la novela hist\u00f3rica Memorias de Adriano. Luego quem\u00f3 los manuscritos, al no quedar satisfecha. La autora ten\u00eda 25 a\u00f1os de edad. Vuelve a emprender la tarea, siempre con desfallecimientos, entre 1934 y 1937. En este \u00faltimo a\u00f1o hace para el libro [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[5],"class_list":["post-5076","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-novela-articulos","tag-novela"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5076","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5076"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5076\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13236,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5076\/revisions\/13236"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5076"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5076"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5076"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}