{"id":5109,"date":"2011-10-17T21:57:15","date_gmt":"2011-10-18T02:57:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5109"},"modified":"2014-05-04T19:24:05","modified_gmt":"2014-05-05T00:24:05","slug":"sudando-petroleo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/17\/sudando-petroleo\/","title":{"rendered":"Sudando petr\u00f3leo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acabo de regresar de breve tempo\u00adrada en Barrancabermeja, la capital petrolera de Colombia, uno de esos sitios m\u00edticos que es preciso vivir, as\u00ed sea de paso, para poder entender. Creo que en la mente de la mayor\u00eda de los colombianos existe la idea de que se trata de un lugar de vicios y libertina\u00adjes, enmarcado en un caser\u00edo de m\u00edse\u00adras condiciones. Nada tan distante de la realidad. Hoy Barrancabermeja, la segunda ciudad de Santander, con cerca de trescientos mil habitantes, es centro pujante que ha logrado vencer las estrecheces del pasado y surge con la fisonom\u00eda del progreso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo gira alrededor del petr\u00f3leo. Desde el florecimiento econ\u00f3mico hasta la tensi\u00f3n social provocada por los conflictos laborales en Ecopetrol, que determinan, a\u00f1o por a\u00f1o, grandes im\u00adpactos sobre la econom\u00eda nacional. El petr\u00f3leo es la sangre de Barrancabermeja. La sangre del pa\u00eds. Elemento de riqueza y perturbaci\u00f3n. Es la ciudad con mayor tradici\u00f3n revolucionaria. Sus or\u00edgenes son obreros y en ella se respira esa atm\u00f3sfera entre cruel y seductora que nace del car\u00e1cter proletario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su entra\u00f1a combustible parece que ardiera a toda hora con el fuego del trabajo. Este pan negro, amasado con m\u00fasculos de hierro bajo la inclemencia de las temperaturas abrasadoras, pal\u00adpita como una exudaci\u00f3n de las fuentes de bet\u00fan y los panales de brea que brotaron, en 1536, ante los ojos de los conquistadores, con Gonzalo Jim\u00e9nez de Quesada a la cabeza. Desde entonces los yacimientos petrol\u00edferos hierven como llamas irredentas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Decir que en Barrancabermeja se suda petr\u00f3leo es refrendar una carac\u00adter\u00edstica del ambiente. En esa califica\u00adci\u00f3n va impl\u00edcita la densidad de la vida sufrida, la de los petroleros y de quienes pululan en las orillas de los r\u00edos. \u00abEl r\u00edo, ancho y turbio \u2014dice Tom\u00e1s Vargas Osorio\u2014, este pobre y proleta\u00adrio r\u00edo Magdalena, est\u00e1 creando en el pa\u00eds un sentido vagabundo de la vida.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan se recuerdan los d\u00edas de la Tropical Oil Company, la primera explotadora de los pozos, que instal\u00f3 en 1921 la refiner\u00eda de Barrancabermeja, y tambi\u00e9n la incitadora del levan\u00adtamiento obrero en 1947, de donde arrancan las huelgas en el pa\u00eds. El 9 de abril de 1948 estremeci\u00f3 la vida del puerto como un eco violento de lo que suced\u00eda en la naci\u00f3n entera, y desde entonces se consolid\u00f3 la beligerante organizaci\u00f3n sindical, la m\u00e1s fuerte del pa\u00eds, con sentido de defensa obrera y tambi\u00e9n de intransigencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jim\u00e9nez de Quesada y sus compa\u00f1e\u00adros, que navegando desde Santa Marta por las aguas del Magda\u00adlena llegaron a la manigua inh\u00f3spita, no se pudieron imaginar que cuatro siglos despu\u00e9s se fundar\u00eda en aquellas <em>barrancas bermejas<\/em> la capital proletaria de Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni que ser\u00eda pueblo de prostituci\u00f3n y azar, movido por la fiebre del oro negro, donde la vida transcurrir\u00eda entre el humo del cigarrillo y las embriague\u00adces del ron y el amor, con el fondo de mujeres incitantes y placeres desaforados. As\u00ed mismo se esfumaba el salario de los obreros y de aquella aventura apenas quedar\u00eda el recuerdo fugaz de las eternas org\u00edas, que animan y envilecen a la vez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es imposible abarcar de una plumada la densa historia del puerto. Pocos saben, por ejemplo, que en los a\u00f1os treinta se constituy\u00f3 un grupo de intelectuales que bajo el r\u00f3tulo de Los Saturnales le rend\u00edan pleites\u00eda a la belleza, con clara intenci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los viernes culturales de Gait\u00e1n ten\u00edan resonancia en el puerto, y por all\u00ed pasaron intelectuales de la categor\u00eda de Jorge Artel, Nicol\u00e1s Guill\u00e9n, Natanael D\u00edaz, Luis Vidales, Manuel Zapata Olivella y Andr\u00e9s Crovo. A Mar\u00eda Elena, la mujer de Crovo, la pic\u00f3 en Barrancabermeja el primer virus in\u00adsurgente. Aflu\u00edan adem\u00e1s pintores, cantores, m\u00fasicos y conferencistas famosos. Pedro Nel G\u00f3mez les regal\u00f3 a los obreros su \u00f3leo <em>Gal\u00e1n hacia el pat\u00edbulo<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy Barrancabermeja es diferente. La prostituci\u00f3n se civiliz\u00f3, una manera de decir que ahora se ejerce de puertas para adentro, como en toda ciudad que se respete, y no en la barah\u00fanda de cantinas y tragan\u00edqueles que atronaban en el puerto llamado de Las Escalas; y el ambiente cultural tambi\u00e9n se extin\u00adgui\u00f3, como si fuera inseparable de la vida bohemia. La mecha se apag\u00f3 y ser\u00eda interesante averiguar la f\u00f3rmula para que la combusti\u00f3n intelectual vuelva a prender.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero sigue ardiendo la atm\u00f3sfera. Son a veces 40 y m\u00e1s grados de soles implacables. La ciudad, entre tanto, se abre paso por entre v\u00edas veloces y otros derroteros de progreso. Es un crisol de razas, de hombres duros y esperanzas proletarias. El azar no ha desaparecido. Es el signo de los puertos. Tal vez es el lugar donde m\u00e1s loter\u00edas y chances se juegan en el pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escuchemos la voz petrolera de Au\u00adrelio Mart\u00ednez Mutis:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Barrancabermeja, florida barranca,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>me gustas por libre, por ruda y por franca;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>te quiero por negra, te quiero por blanca:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>es negra mi vieja tristeza escondida<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>y es blanco el ensue\u00f1o que alumbra mi alma.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 24-VII-1985.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Acabo de regresar de breve tempo\u00adrada en Barrancabermeja, la capital petrolera de Colombia, uno de esos sitios m\u00edticos que es preciso vivir, as\u00ed sea de paso, para poder entender. Creo que en la mente de la mayor\u00eda de los colombianos existe la idea de que se trata de un lugar de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[86],"class_list":["post-5109","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-viajes","tag-viajes"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5109","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5109"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5109\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12902,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5109\/revisions\/12902"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}