{"id":5343,"date":"2011-10-30T17:23:35","date_gmt":"2011-10-30T22:23:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5343"},"modified":"2014-03-21T10:54:46","modified_gmt":"2014-03-21T15:54:46","slug":"el-abandono-de-la-rebeca","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/30\/el-abandono-de-la-rebeca\/","title":{"rendered":"El abandono de La Rebeca"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora que se puso de moda la remodelaci\u00f3n de Bogot\u00e1 record\u00e9 que Vicente P\u00e9rez Silva me hab\u00eda con\u00adtado hace alg\u00fan tiempo, con fotos en la mano, el deterioro en que se halla <em>La Rebeca.<\/em> Fui expresamente al lugar donde reposa \u2014y en este caso no reposa\u2014 la c\u00e9lebre escultura y comprob\u00e9 los desperfectos referidos. La p\u00e1tina del tiempo ha degenerado uno de los s\u00edmbolos m\u00e1s entra\u00f1ables de la ciudad, que por espacio de 57 a\u00f1os permanece en el afecto de los bogotanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y esto de vivir en el coraz\u00f3n de varias generaciones es un acto grandioso. <em>La Rebeca<\/em> es la novia de Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es uno de sus puntos de referencia, tan caracter\u00edstico como Monserrate. Alrededor de su bella silueta ha gi\u00adrado gran parte de la historia bogo\u00adtana durante el presente siglo y ella ha sufrido en carne propia \u2014y aqu\u00ed la calificaci\u00f3n es exacta\u2014 los vej\u00e1menes de manos y mentes torcidas que no respetan las dimensiones del arte. S\u00f3lo encuentran, dentro del r\u00edo re\u00advuelto de los desenfrenos callejeros, el placer enfermizo ante unos senos al aire y la desnudez impl\u00edcita de la atractiva muchacha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los gamines han hecho de <em>La Rebeca<\/em> su diosa sensual. Juegan con ella, se ba\u00f1an en la fuente y se ins\u00adpiran en las redondeces flamantes para alborotar sus iniciales antojos. Les encanta encaramarse a las es\u00adpaldas de la generosa ba\u00f1ista y to\u00adcarle sus exuberancias; y cuando necesitan ternura se acomodan en su regazo para sentir el calor maternal que no tienen. Los viejos morbosos, en cambio, no se atreven a meterse en el agua y se conforman con avivar, al borde de la fuente, sus frenados entusiasmos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una de las esculturas m\u00e1s hermosas del pa\u00eds. Hoy adorna el sector de San Diego, en inmediaciones de los puentes de la 26, y antes es\u00adtuvo en el Parque del Centenario. Fue un obsequio que le hizo a Bogot\u00e1 Laureano G\u00f3mez \u2014y que ahora su hijo, con aspiraciones pre\u00adsidenciales, debe rescatar\u2014, adqui\u00adrido en Par\u00eds, en el propio taller del escultor, Roberto Henao Buritic\u00e1, oriundo de Armenia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Henao Buritic\u00e1 naci\u00f3 en 1898 y muri\u00f3 en Bogot\u00e1 en 1964. De alto renombre internacional en su \u00e9poca, es autor de famosas obras, como las tituladas <em>Eva<\/em> y <em>La muerte de Atala<\/em>, una es\u00adcultura en miniatura de Sim\u00f3n Bo\u00adl\u00edvar y el bronce del Libertador en la plaza de Armenia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Iniciado en la Escuela de Bellas Artes de Bogot\u00e1, se traslad\u00f3 a Par\u00eds y all\u00ed se especializ\u00f3 en escultura y pintura. En 1930, dos a\u00f1os despu\u00e9s de haberse inaugurado <em>La Rebeca<\/em>, regres\u00f3 a Colombia colmado de condecoraciones internacionales. Muy pocas personas saben hoy, en realidad, qui\u00e9n es el autor de la atractiva mujer que he\u00admos dejado en el abandono por falta de amor a Bogot\u00e1. Ya las manos del art\u00edfice no se mueven para restituirle la lozan\u00eda que ha perdido a merced de la inclemencia del tiempo y sobre todo de la apat\u00eda c\u00edvica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">H\u00e9ctor Mu\u00f1oz cuenta en cr\u00f3\u00adnica publicada el 26 de octubre de 1978, cuando <em>La Rebeca<\/em> cumpli\u00f3 50 a\u00f1os de vida, que trece a\u00f1os atr\u00e1s <em>El Espectador <\/em>y<em> El Vespertino<\/em> ha\u00adb\u00edan realizado con \u00e9xito una campa\u00f1a para rescatar de la suciedad a la reina de Bogot\u00e1. Como se ve, hoy est\u00e1 otra vez desamparada la pobre Rebeca, y es natural que a pesar de sus formas esplendorosas necesita una mano de retoque. De retoque art\u00edstico, se entiende, y no del ma\u00adnoseo entre humor\u00edstico y lujurioso a que la rebajan sus admiradores ex\u00adcedidos; y al que quisieran someterla los viejos verdes, que ya no dan para m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta fiebre de la remodelaci\u00f3n capitalina hay que volver los ojos sobre la novia abandonada. Hay que lustrarle la anatom\u00eda y rescatarle su deca\u00eddo esplendor. Aqu\u00ed queda mi grano de arena, que me lo sugiri\u00f3 Vicente P\u00e9rez Silva, amigo del arte y las tradiciones. Ojal\u00e1 \u00e9l pu\u00adblique, en la cr\u00f3nica que me anunci\u00f3 y que no he visto en la prensa, las excelentes fotos en su poder donde se muestran los estragos del tiempo y las esquirlas del desafecto colectivo por las obras ornamentales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 3-IV-1986.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Ahora que se puso de moda la remodelaci\u00f3n de Bogot\u00e1 record\u00e9 que Vicente P\u00e9rez Silva me hab\u00eda con\u00adtado hace alg\u00fan tiempo, con fotos en la mano, el deterioro en que se halla La Rebeca. 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