{"id":5369,"date":"2011-10-30T21:24:27","date_gmt":"2011-10-31T02:24:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5369"},"modified":"2014-03-02T20:39:17","modified_gmt":"2014-03-03T01:39:17","slug":"ultimo-libro-de-pardo-garcia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/30\/ultimo-libro-de-pardo-garcia\/","title":{"rendered":"\u00daltimo libro de Pardo Garc\u00eda"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 29 de septiembre de 1979 Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda se abri\u00f3 las venas, dominado por aguda crisis emocional, y el presidente de M\u00e9jico, licenciado Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo, le salv\u00f3 la vida mediante los auxilios r\u00e1pidos de la Cruz Roja. De regreso del mundo de las sombras escribi\u00f3 los m\u00e1s tremendos poemas sobre la muerte y la angustia te\u00adrrenal, que lo cubrieron de gloria infinita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lleva 72 a\u00f1os ininterrumpidos haciendo poes\u00eda. Y anuncia su retiro definitivo con el libro titulado <em>\u00daltimas odas<\/em>, que acaba de entrar en circulaci\u00f3n y se halla dedicado al doctor Belisario Betancur Cuartas \u2014\u00bborgullo de mi patria y de la Am\u00e9rica Hisp\u00e1nica\u201d \u2014, obra publi\u00adcada por la Editorial Libros de M\u00e9\u00adxico, la misma que imprime la revista <em>Nivel,<\/em> de fama continental, fundada por Pardo Garc\u00eda en enero de 1959 a instancias del presidente Eduardo Santos, y que ha cumplido 272 ediciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con <em>\u00daltimas odas<\/em>, el libro n\u00famero 33, se corona una de las carreras m\u00e1s luminosas de la poes\u00eda universal. Se le considera posiblemente el poeta vivo m\u00e1s importante del mundo y en varias ocasiones se le ha postulado para el Premio N\u00f3bel de Literatura, pero los dispensadores del galard\u00f3n, que no siempre aciertan en sus de\u00adsignios rec\u00f3nditos, se han vuelto de o\u00eddos sordos, como sucede alrededor de Borges.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pardo Garc\u00eda, que est\u00e1 por encima de los honores y ha traspa\u00adsado ya los lindes de la inmortalidad, dijo en reciente reportaje al peri\u00f3dico Excelsior: <em>\u00abYo no nac\u00ed para obtener premios, para el triunfo, sino para la lucha y el dolor\u00bb.<\/em> Esto mismo lo re\u00adfrenda, paso a paso, en <em>Etiolog\u00eda y s\u00edndrome de una angustia<\/em>, las notas autobiogr\u00e1ficas que inserta en uno de sus libros y que constituyen uno de los documentos m\u00e1s conmovedores y hermosos que se han escrito sobre la tragedia del hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ellas se descubren las claves sobre la vida atormentada de este hombre enig\u00adm\u00e1tico que en 1931 huy\u00f3 de Colombia tratando de escapar de los fantasmas de su ni\u00f1ez y adolescencia deso\u00adladas. En la sensibilidad del poeta quedaron el p\u00e1ramo, la orfandad, la convivencia con la nodriza sic\u00f3pata y la madrastra irascible, que lo marcaron para siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda su poes\u00eda ha sido movida con estos ingredientes. El dolor humano, que extrajo de su propia vida, navegando por las tragedias griegas (desde muy joven ya le\u00eda los cl\u00e1sicos griegos), se vuelve estremecedor en su obra, hasta llegar a la c\u00faspide en <em>\u00daltimas odas<\/em>, universo de arrebatos siderales donde la materia parece que fuera fulminada por la ira de los dioses. Si Pardo Garc\u00eda no hubiera sufrido su propio desga\u00adrramiento, el mundo se habr\u00eda perdido de un genio de la poes\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una de sus cartas me dice: <em>\u00abNo tengo Dios, no tengo eternidad. S\u00f3lo la oscuridad y el terror\u00bb.<\/em> Interpreto sus palabras m\u00e1s como un desvar\u00edo de su mente torturada que como una verdad consciente. El poeta est\u00e1 angustiado, padece, vive entre tinieblas. Vislumbra, sin em\u00adbargo, el prodigio de la luz. Nunca he cre\u00eddo que\u00a0 sea ateo. Sus dioses tutelares son sus met\u00e1foras, y su religi\u00f3n, la poes\u00eda. Est\u00e1 salvado. Por eso es eterno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">33 libros\u2026 La edad de Cristo, n\u00famero cabal\u00edstico al que la huma\u00adnidad le atribuye poderes misterio\u00adsos. En este libro aparece Jesucristo difundido en m\u00faltiples invocaciones<em>: \u00abPagano fui como las formas num\u00e9ricas de Hes\u00edodo, \/ pero entend\u00ed la sangre misteriosa de la cruz\u2026\u00a0 \/ Yo te saludo Cristo negro \/ con mis palabras que jam\u00e1s \/ se han sometido por la fuerza \/ ni al estertor del hurac\u00e1n&#8230;\u00bb<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si hemos de hallar un s\u00edmil, este es el mismo atardecer de Alberto \u00c1ngel Montoya, el caballero rom\u00e1ntico, que \u00abamaba el juego, la mujer y el vino\u00bb y que en el camino de El Corso se encuentra y se reconcilia con Jesu\u00adcristo, al verse, como \u00e9l, lacerado y solitario. En la obra que Pardo Garc\u00eda anuncia como la \u00faltima es como si la muerte cabalgara de la primera a la p\u00e1gina final, pero una muerte po\u00e9tica que, por venir de donde viene, nos transporta por mundos ultraterrestres y nos per\u00admite el contacto con las c\u00f3smicas emociones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es posible que Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda haya escrito en realidad su \u00faltimo libro. Libro asombroso. Es el compendio de su obra. Ah\u00ed est\u00e1 su gloria. Los solos t\u00edtulos de las diez poes\u00edas son reveladores de algo prodigioso: <em>Los crep\u00fasculos de Anakreonte, Creo en la Tierra, Hay un miedo en el hombre, Cristo negro, Las voces del abismo, El potro de la muerte, Deutschland, Deutscbland uber alles, La noche, Cuando el in\u00adfierno se apague, Un sue\u00f1o me aguarda.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 11-V-1986.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Misiva:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta el caos de sombras y de horror que ha sido mi existencia, llega el sorprendente mensaje de luz arrobadora que usted me env\u00eda, y siento como si por un instan\u00adte yo hubiese ascendido a un Tabor de claridad, que me inviste las sienes de inmerecida gloria,\u00a0 a tiempo que permite ver las heridas de mis pies y de mis manos, que s\u00fabitamente dejan de sangrar y derraman solamente esmeraldas y zafiros. Tiene usted poderosa grandeza de alma para ver lo que est\u00e1 sumergido en m\u00ed bajo capas geol\u00f3gicas que acumularon sobre mi alma y mi coraz\u00f3n un derrumbe de amargura. Paz y esperanza, <strong><em>Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda,<\/em> <\/strong>M\u00e9xico, D. F.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar El 29 de septiembre de 1979 Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda se abri\u00f3 las venas, dominado por aguda crisis emocional, y el presidente de M\u00e9jico, licenciado Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo, le salv\u00f3 la vida mediante los auxilios r\u00e1pidos de la Cruz Roja. 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