{"id":5462,"date":"2011-10-31T12:50:08","date_gmt":"2011-10-31T17:50:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5462"},"modified":"2014-03-11T17:24:52","modified_gmt":"2014-03-11T22:24:52","slug":"iacocca-simbolo-de-lucha","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/31\/iacocca-simbolo-de-lucha\/","title":{"rendered":"Iacocca, s\u00edmbolo de lucha"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy uno de los libros de mayor actualidad es el titulado <em>Iacocca, autobiograf\u00eda de un triunfador<\/em>. Hay quienes aseguran que con \u00e9l \u2014las memorias de un hombre audaz y de un ejecutivo revolucionario\u2014 Lee Iacocca ganar\u00eda la presidencia de los Estados Unidos. Pero el empresario dice que no tiene aspiraciones pol\u00ed\u00adticas. Se mantiene, mientras tanto, como una de las figuras norteamericanas de mayor popularidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este hijo de inmigrantes italianos que un d\u00eda se inici\u00f3 como oscuro trabajador en la Ford hasta llegar con el tiempo a la presidencia de la compa\u00f1\u00eda, donde sufri\u00f3 espec\u00adtacular ca\u00edda como consecuencia de los celos del viejo Henry Ford, co\u00adnoce, como pocos, lo que significa la lucha empresarial como factor para el triunfo. Es conocido como el padre del Mustang, f\u00f3rmula con que le hizo ganar a la Ford millones de d\u00f3lares y le conquist\u00f3 el mayor grado de celebridad en toda su historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Detr\u00e1s del Mustang hab\u00eda un l\u00ed\u00adder. Con esa capacidad ejecutiva lleg\u00f3 a dirigir una de las em\u00adpresas de mayor potencia mundial, que tiene alrededor de un mill\u00f3n de empleos. Pero las haza\u00f1as m\u00e1s no\u00adtables de Iacocca vinieron despu\u00e9s de su ca\u00edda. Henry Ford, viejo arrogante y estrafalario que entre diversiones y caprichos dilapidaba su fortuna y se pavoneaba como due\u00f1o y se\u00f1or de sus dominios ol\u00edmpicos, decidi\u00f3 que su genio financiero deb\u00eda ser despedido a cualquier precio. La fama de su director general hab\u00eda crecido demasiado y era preciso aplastarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ca\u00edda fue sensacional. Todav\u00eda hoy, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, Iacocca siente vivas las heridas que le caus\u00f3 aquel desastre. \u00abDespu\u00e9s de mi despido \u2014comenta\u2014 fue como si hubiera dejado de existir\u00bb. Solicitado por la Chrysler, empresa al borde de la quiebra y tambi\u00e9n de proporciones gigantescas, se resolvi\u00f3 finalmente a dar el gran paso. Era un barco a punto de hundirse, pero \u00e9l, como mago del sector automovil\u00edstico, pose\u00eda poderes portentosos para resucitar un muerto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y adem\u00e1s es\u00adtaba herido por su dolorosa expe\u00adriencia. Se puso al frente del tim\u00f3n y comenz\u00f3 su calvario. La Chrysler no reaccionaba. Toda la atenci\u00f3n de los Estados Unidos se dirig\u00eda hacia la empresa en bancarrota, cuyo cierre representar\u00eda problema de graves consecuencias sociales por los 800.000 trabajadores que entrar\u00edan a engrosar la crisis del desempleo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Iacocca estuvo a punto de desfa\u00adllecer. Lleg\u00f3 el momento en que casi no hab\u00eda dinero para pagar la n\u00f3mina. El restaurante de confianza se neg\u00f3 a despachar unos emparedados si no se le pagaba por anticipado. La batalla cumbre con\u00adsist\u00eda en convencer al Gobierno para que avalara a la empresa. Hab\u00eda que conseguir una inyecci\u00f3n de 1.500 millones de d\u00f3lares. Iacocca se la jug\u00f3 toda. En contactos directos con los parlamentarios y altos fun\u00adcionarios del Estado, comprendido el propio presidente Reagan, defendi\u00f3 la idea de que no hab\u00eda otra f\u00f3rmula posible de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habl\u00f3 con los banqueros, los distribuidores, los sindicatos. Se comunic\u00f3 con la opini\u00f3n p\u00fablica a trav\u00e9s de la tele\u00advisi\u00f3n y los peri\u00f3dicos. Como hab\u00eda que dar el ejemplo contagiante de la austeridad que predicaba, se baj\u00f3 el sueldo de un mill\u00f3n de d\u00f3lares anuales a un d\u00f3lar. Con ese d\u00f3lar gan\u00f3 la pelea. Los altos directivos y los trabajadores tambi\u00e9n se dismi\u00adnuyeron el sueldo. Vino luego la arreme\u00adtida final de esfuerzos y convicciones. Y la empresa se salv\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pr\u00e9stamos avalados se de\u00advolvieron con siete a\u00f1os de antici\u00adpaci\u00f3n. Hoy la Chrysler tiene re\u00adconquistada su posici\u00f3n financiera y sigue siendo una de las empresas m\u00e1s poderosas del mundo. Detr\u00e1s de ella, como en la Ford, hab\u00eda un luchador. El l\u00edder mueve monta\u00f1as. No hay empresa, por dif\u00edcil que sea, que no camine cuando la impulsa una vo\u00adluntad superior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los pa\u00edses les faltan dirigentes para conjurar los fracasos. La po\u00adbreza s\u00f3lo se elimina con trabajo, con resistencia, con convicci\u00f3n. No es necesario situarnos en la Ford o en la Chrysler para concluir que el caso Iacocca es aplicable a cada cual, por peque\u00f1o que sea su mundo cotidiano. El desprecio que recibi\u00f3 Iacocca del amo poderoso, y la deslealtad y humillaciones de sus amigos, son comida frecuente en todas partes. Venci\u00f3 por ser fuerte. Si los hombres y los pa\u00edses tuvi\u00e9\u00adramos iacoccas, no existir\u00eda la de\u00adrrota.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 8-XI-1986.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Hoy uno de los libros de mayor actualidad es el titulado Iacocca, autobiograf\u00eda de un triunfador. Hay quienes aseguran que con \u00e9l \u2014las memorias de un hombre audaz y de un ejecutivo revolucionario\u2014 Lee Iacocca ganar\u00eda la presidencia de los Estados Unidos. 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