{"id":5510,"date":"2011-10-31T14:04:37","date_gmt":"2011-10-31T19:04:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5510"},"modified":"2014-06-05T19:17:52","modified_gmt":"2014-06-06T00:17:52","slug":"los-pecados-de-ines-de-hinojosa","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/31\/los-pecados-de-ines-de-hinojosa\/","title":{"rendered":"Los pecados de In\u00e9s de Hinojosa"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Varios a\u00f1os de investigaci\u00f3n necesit\u00f3 Pr\u00f3spero Morales Pradilla para ambientar la que posiblemente ser\u00e1 su obra cumbre, que acaba de poner en circulaci\u00f3n Plaza y Jan\u00e9s. Si la novela es el mejor medio para in\u00adterpretar y transmitir la historia, no hay duda de que en <em>Los pecados de In\u00e9s de Hinojosa<\/em>, relato ardiente y estremecedor como la propia protagonista, est\u00e1n captados con la mayor exactitud los sucesos esca\u00adsos que escandalizaron a la reposada villa de Tunja a finales del siglo XVI.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lugar de rezos, de frailes y sole\u00addad, enmarcado entre lluvias y fr\u00edos glaciales, fue escenario de esta t\u00f3rrida historia de pasiones donde una mujer nacida para el amor y la infidelidad \u2014\u00bbsoberanamente bella, con un semblante de los que no pueden olvidarse\u00bb, como la describe Herminia G\u00f3mez Jaime de Abad\u00eda\u2014 se convertir\u00eda en el mayor esc\u00e1ndalo de la Colonia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con su hermosura y su insaciable apetito de placeres, fue do\u00f1a In\u00e9s la aut\u00e9ntica devoradora de hombres. Todos se rend\u00edan a sus encantos, y a su alrededor gir\u00f3 una \u00e9poca de lujurias, intrigas, deshonras y cr\u00edmenes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Capitana de sensualismos y pe\u00adcados atroces, parec\u00eda levantarse sobre la aterida ciudad como diosa castigadora de las costumbres pacatas. Era el desaf\u00edo de la tentaci\u00f3n. Las beatas pueblerinas, fisgonas y murmurantes, supon\u00edan que en su alma estaba aposentado el propio Jud\u00edo Errante, diablo asustador que se sent\u00eda por las calles y hac\u00eda m\u00e1s terr\u00edfica la vida comar\u00adcana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">In\u00e9s de Hinojosa escribi\u00f3, con sus aventuras amorosas y su sino tr\u00e1\u00adgico, la mayor tragedia del Nuevo Reino de Granada. Poetas, histo\u00adriadores, cronistas \u2014y s\u00f3lo un no\u00advelista antes de Morales Pradilla\u2014 se han ocupado de esta mujer monu\u00admental que, cuatro siglos des\u00adpu\u00e9s, flota en la imaginaci\u00f3n tunjana como leyenda fantasmag\u00f3rica. Fue, sin embargo,\u00a0 personaje de carne y hueso, pero sobre todo de carne.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El peota Roberto Li\u00e9vano as\u00ed la invoca: <em>Los hombres por tus besos desnudan sus pu\u00f1ales\u2026 \/ (\u00bfQu\u00e9 filtros hechiceros la lujuria pondr\u00eda \/ entre tus labios h\u00famedos de pecados mortales?)<\/em>. <em>El Carnero<\/em>, libro que recoge con mayor animaci\u00f3n y rigor las noticias de la Colonia, nos ha trasladado la verdad picante de aquellos lejanos episodios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El escritor sogamose\u00f1o Tem\u00edstocles Avella Mendoza es autor de la novela <em>Los tres Pedros en la red de In\u00e9s de Hinojosa<\/em>, publicada por fragmentos en <em>El Mosaico,<\/em> entre abril y julio de 1864, y que fue res\u00adcatada, para volverla libro, en 1979. Novela de breve paginaje y que logra, al igual que la extensa de Morales Pradilla, pintar el crepitante horno de pasiones de esta Tunja monacal de pecados ocultos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pr\u00f3spero Morales Pradilla, que ya ha demostrado capacidades como narrador novedoso en sus cuentos, resucita una \u00e9poca olvidada de su terru\u00f1o tunjano. Re\u00adconstruye cap\u00edtulos candentes de aquellos tiempos asustadizos, con sus gazmo\u00f1er\u00edas y sus fantasmas, sus castidades y sus incontinencias, sus ermita\u00f1os y sus diablos sueltos. Es una sociedad entera, compuesta como toda sociedad por vicios y vir\u00adtudes, la que se evoca a trav\u00e9s de la imagen siniestra \u2014por lo bella y pecadora\u2014 de la mestiza do\u00f1a In\u00e9s, tal vez la mujer m\u00e1s seductora de la vida colombiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sexo y sus escenas atrevidas, que se tratan al desnudo \u2014y aqu\u00ed cabe el t\u00e9rmino exacto\u2014 a lo largo de la obra, parecen significar la inten\u00adci\u00f3n del autor de designar las cosas por su nombre. O sea, el prop\u00f3sito de desenmascarar la hipocres\u00eda para que el pecado sea pecado. Con amenidad, humor y fidelidad hist\u00f3rica consigue Morales Pradilla el reflejo de la ciudad convulsionada por hechos turbulentos, la muy noble villa de Gonzalo Su\u00e1rez Rend\u00f3n, que Bol\u00edvar llamar\u00eda \u00abcuna y taller de la libertad\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las grandes amantes de la historia y de las letras (Madame Bovary, Mesalina, Lucrecia Borgia, Mar\u00eda Antonieta&#8230;) han dejado para la posteridad, escritas con sus vidas disolutas, hondas lecciones morales. Lo mismo sucede con In\u00e9s de Hino\u00adjosa, cuyo final violento es la mora\u00adleja precisa con que se cierra este cap\u00edtulo de la pasi\u00f3n fe\u00admenina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El Espectador,<\/em> <\/strong>Bogot\u00e1, 26-II-1987.<br \/>\n<strong><em>Revista Nivel,<\/em> <\/strong>Ciudad de M\u00e9jico, abril de 1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Varios a\u00f1os de investigaci\u00f3n necesit\u00f3 Pr\u00f3spero Morales Pradilla para ambientar la que posiblemente ser\u00e1 su obra cumbre, que acaba de poner en circulaci\u00f3n Plaza y Jan\u00e9s. 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