{"id":5515,"date":"2011-10-31T14:07:27","date_gmt":"2011-10-31T19:07:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5515"},"modified":"2014-04-23T18:52:27","modified_gmt":"2014-04-23T23:52:27","slug":"la-colonizacion-del-quindio","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/31\/la-colonizacion-del-quindio\/","title":{"rendered":"La colonizaci\u00f3n del Quind\u00edo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Quind\u00edo es todav\u00eda un territo\u00adrio sin explotar a la luz de los histo\u00adriadores. No son muchas, en efecto, las p\u00e1ginas escritas sobre lo que puede llamarse el mito quindiano, que lo constituye una zona estrecha en geograf\u00eda y densa en aconteci\u00admientos, surgida a golpes de hacha y bajo el af\u00e1n descubridor del caucho y de las riquezas escondidas por los quimbayas en el fondo de una natu\u00adraleza encantada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda historia arranca de algo m\u00ed\u00adtico, sobre todo cuando el paso de los tiempos se encarga de cubrir las le\u00adyendas de toques de fantas\u00eda y re\u00adtoques de poes\u00eda. Explorar en los inicios de una civilizaci\u00f3n, como con habilidad y esp\u00edritu cr\u00edtico lo hace Jaime Lopera Guti\u00e9rrez en este breve y al mismo tiempo penetrante ensayo, es buscar la explicaci\u00f3n de una raza, de una cultura. Aqu\u00ed es preciso hablar de cultura quindiana como algo propio, la que habiendo brotado de la madre Antioquia y luego tomado ciertas variantes en el entorno caldense, adquiri\u00f3 caracte\u00adr\u00edsticas independientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el Quind\u00edo, bajo muchos as\u00adpectos, territorio de epopeyas. Primero fue la rep\u00fablica de los quimbayas, hombres laboriosos y forjadores de riqueza, art\u00edfices del oro y maestros de la cer\u00e1mica, que dejaron oculto su tesoro como un reto para la voracidad de otras genera\u00adciones. Son ellos inspiradores de leyendas fant\u00e1sticas, como la laguna de Maraveles, la hermana de Guatavita, o el Tesoro de Pipint\u00e1, que supone impenetrables caminos; una y otro, al igual que el Pozo de Donato en Tunja, se hicieron sin fondo para que el nombre sea v\u00edctima de su in\u00adsaciable sed de fortuna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vino luego la \u00e9poca de los enco\u00admenderos, piratas de la abundancia y despojadores de la riqueza bien ha\u00adbida, que finalmente se extinguieron por consunci\u00f3n luego de feroces enfrentamientos con los quimbayas. M\u00e1s tarde irrumpir\u00eda el \u00edmpetu antioque\u00f1o, la verdadera fuerza colo\u00adnizadora de todo el territorio caldense, la cual, bajo el deseo de tie\u00adrras, caucho y oro y atra\u00edda por la tentaci\u00f3n de los cementerios ind\u00edgenas, cre\u00f3 un imperio. Un im\u00adperio de tales proporciones que se dividir\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s, como una aventura m\u00e1s de la sangre antioque\u00f1a, en lo que hoy son los depar\u00adtamentos de Caldas, Quind\u00edo y Risaralda. Tres ramas del mismo \u00e1rbol, pero de diferente contextura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caf\u00e9, que es otra epopeya, vendr\u00eda luego como el mago prodi\u00adgioso que habr\u00eda de sustituir las ri\u00adquezas de los quimbayas. Una aventura, esta del caf\u00e9, que parece brotar de la propia personalidad del antioque\u00f1o cuando no se detiene en una sola soluci\u00f3n y se vuelve multi\u00adplicador de econom\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una aventura que, para bien o para mal, representa hoy el motor m\u00e1s poderoso de las finanzas colombianas y que, ya en el \u00e1mbito del Quind\u00edo, le pondr\u00eda cimientos a una idiosincrasia, a un estilo de vida \u00fanico en el pa\u00eds. El caf\u00e9 es para los quindianos su credo, su sangre, su dios, su raz\u00f3n de existir. Y parece que tambi\u00e9n su raz\u00f3n de morir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jaime Lopera Guti\u00e9rrez, estudioso de tiempo completo y autor de obras diversas (cuento, sociolog\u00eda, historia), acomete en su ponderado libro <em>La colonizaci\u00f3n del Quind\u00edo<\/em>, publicado por el Banco de la Rep\u00fa\u00adblica, la magna tarea de aportar da\u00adtos para nuevas incursiones sobre esta historia alucinante. Exgobernador del departamento, es un ob\u00adservador atento del proceso hist\u00f3rico que se llama el Quind\u00edo, tierra m\u00edtica, horizonte abierto para m\u00e1s investigaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sea bienvenido su libro a la bibliograf\u00eda de la regi\u00f3n. Se trata de una obra pol\u00e9mica, de agudos enfoques, que se presta para mover inquietudes. A Calarc\u00e1, su pueblo, v\u00edctima de lo que \u00e9l denomina <em>localismo<\/em> \u2014\u00bbel idealismo en desuso de los grecocaldenses\u00bb\u2014, la urge para que salga de la inercia, estado que significa, utilizando sus propias palabras, \u00abel m\u00e1s aut\u00e9ntico y definitivo \u00a0conformismo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien visto el reto, este es un aguij\u00f3n que se clava sensibilidad de todo el pueblo quindiano, para que reaccione ante la inmovilidad, para que busque otros horizontes, para que se libere del tradicionalismo conformista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro est\u00e1 dedicado a Calarc\u00e1 en el primer centenario de su fundaci\u00f3n (1986). Es un homenaje y un motivo de de reflexi\u00f3n. Para Calarc\u00e1 y todo el Quind\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 28-II-1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar El Quind\u00edo es todav\u00eda un territo\u00adrio sin explotar a la luz de los histo\u00adriadores. 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