{"id":5567,"date":"2011-10-31T15:12:44","date_gmt":"2011-10-31T20:12:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5567"},"modified":"2014-03-07T20:38:55","modified_gmt":"2014-03-08T01:38:55","slug":"adel-y-sus-cumbres-manizalenas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/31\/adel-y-sus-cumbres-manizalenas\/","title":{"rendered":"Adel y sus cumbres manizale\u00f1as"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un amigo m\u00edo, que lo acaba de vi\u00adsitar en Manizales, me dice que Adel L\u00f3pez G\u00f3mez ya no escribe en el peri\u00f3dico <em>La Patria.<\/em> Se le acab\u00f3 la tribuna; se la quitaron, me precisa. Compr\u00e9 el diario durante varios d\u00edas y comprob\u00e9, en efecto, que el pe\u00adriodista de toda la vida, a la par que cuentista, novelista y acad\u00e9mico de renombre, se hallaba ausente de su peri\u00f3dico cotidiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El amigo me precis\u00f3 que Adel, aunque sometido a los quebrantos de salud de sus 86 a\u00f1os de edad, man\u00adtiene completa lucidez mental. Esa ha sido, por lo dem\u00e1s, su permanente disposici\u00f3n desde que se inici\u00f3 muy ni\u00f1o en los rigores del cuento, al lado de su maestro Eduardo Arias Su\u00e1rez, y m\u00e1s tarde se dedic\u00f3 de lleno al ejercicio de la escritura en los pe\u00adri\u00f3dicos, labor que ha sido sobresaliente en cuanto medio de co\u00admunicaci\u00f3n ha acogido sus escritos (<em>El Espectador, Magaz\u00edn Dominical, El Tiempo, El Colombiano, El Co\u00adrreo Liberal, El Gr\u00e1fico, Cromos, S\u00e1bado, Horas, Revista de Am\u00e9rica, Revista de las Indias&#8230; y La Patria,<\/em> esta \u00faltima su casa m\u00e1s entra\u00f1able).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Adel L\u00f3pez G\u00f3mez escribir es lo mismo que respirar. No lo concibo sino emborronando cuartillas infa\u00adtigables, elaboradas en excelente prosa y fecunda imaginaci\u00f3n costumbrista, que lo sit\u00faan como uno de los grandes cronistas del pa\u00eds. Al igual que Gautier, morir\u00e1 con la pluma en los dedos, no importan su edad ni los impedimentos que puedan surgir. Las letras, para quienes las llevamos en el cerebro, son el mejor ox\u00edgeno de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autor de treinta libros pu\u00adblicados y de inn\u00fameros art\u00edculos dispersos en gran variedad de re\u00advistas colombianas y del exterior, es de nuestros escritores m\u00e1s prol\u00edficos. Sus cuentos, muchos de ellos maes\u00adtros, se hallan traducidos a varios idiomas. Maneja una prosa castiza y vigorosa, que ha sabido in\u00adterpretar el alma del pueblo y tra\u00adducir las costumbres de su comarca cafetera, hasta el punto de dejar personajes que se confunden con la misma monta\u00f1a de su Quind\u00edo natal o las cumbres de su Manizales hoga\u00adre\u00f1a. Es el aut\u00e9ntico escritor de provincia, personero del Gran Cal\u00addas, cuya literatura le hace honor a Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero ahora no tiene tribuna pe\u00adriod\u00edstica&#8230; Fuimos colegas los dos, a lo largo de 15 a\u00f1os, en el peri\u00f3dico <em>La Patria<\/em> y all\u00ed nos integramos en co\u00admunes prop\u00f3sitos y nos identificamos en los mismos ideales. Al quedarse Adel L\u00f3pez sin su <em>Patria<\/em> manizale\u00f1a, si esa es la rea\u00adlidad, algo sucede que no logro en\u00adtender. Ni lo entender\u00e1n los lectores, habituados a sus diarias columnas y sus apuntes ingeniosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A menos que voluntariamente se haya retirado a su refugio de los li\u00adbros y las memorias \u2014que no es esa la noticia que recibo\u2014, habr\u00eda que esperar alguna explicaci\u00f3n. No es f\u00e1cil suponer a este trabajador laborioso en la quietud absoluta. Menos, desligado de su peri\u00f3dico, si esa es su vena sentimental. Adel L\u00f3pez G\u00f3mez vive, desde lejanas \u00e9pocas, en las cumbres manizale\u00f1as. All\u00ed ha escrito buena parte de su obra. La Universidad de Caldas le otorg\u00f3 el doctorado honoris causa. No hay suceso cultural donde \u00e9l no sea participante destacado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es caldense pertinaz. \u00a0Nunca acept\u00f3 la desmembraci\u00f3n de Caldas, hasta llegar incluso a un grado inexplicable de obstinaci\u00f3n que le criticaron sus paisanos. En sus datos biogr\u00e1ficos siempre se declara hijo de Armenia, Caldas, y no de Armenia, Quind\u00edo. Ser\u00eda injusto que ahora Manizales le suprimiera el ox\u00edgeno espiritual de su casa period\u00edstica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 7-VII-1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gustavo P\u00e1ez Escobar sabe que <em>La Patria<\/em> ha sido mi casa espiritual durante cerca de medio siglo y por largos trechos de manera casi cotidiana. Supone ahora, cuan\u00addo mi silencio aparece evidente en todas y cada una de las ediciones de cada d\u00eda, que esas p\u00e1ginas que en to\u00addo tiempo me fueron francas con manifiesta predilecci\u00f3n, me han sido cerradas por alg\u00fan antojadizo designio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debo decir, ante todo, que mi amistad con <em>La Patria,<\/em> incluye la memoria perdurablemente grata de quienes fueron mis mejores amigos en el terreno \u00edntimo de los grandes afectos. Si alguna vez en el tr\u00e1nsito vital hubo eventuales desacuerdos, ni si\u00adquiera vale la pena de recordarlos. Todo ello corresponde, mi que\u00adrido y admirado Gustavo P\u00e1ez Escobar \u2013compa\u00f1ero que fuiste de tantas luchas por una tierra que los dos hemos amado entra\u00f1able\u00admente\u2013 a tiempos de fervor y batalla que en ti perduran vivos y fuertes y en m\u00ed languidecen a medida que decrece el aceite de mi l\u00e1mpara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi silencio cotidiano y absolutamente voluntario \u2013aunque con\u00adtrario a mi voluntad, valga la paradoja\u2013 obedece ante todo a mi es\u00adtado f\u00edsico de este \u00faltimo tiempo que ha perdido \u2013espero que tem\u00adporalmente\u2013 sus ritmos interiores, ha deste\u00f1ido mi paisaje y ha cancelado muchas de las mejores armon\u00edas.\u00a0 <strong>Adel L\u00f3pez G\u00f3mez, La Patria, <\/strong>Manizales, 9-VII-1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le\u00ed, con deleite, primero en <em>El Espectador<\/em> y luego, en <em>La Patria,<\/em> dos hermosas notas de car\u00e1cter amistoso y li\u00adterario. Bonitas notas. Finas. Delicadas. De excelente estilo. Y, una y otra, no carentes, por supuesto, de ciertos dones \u2013muy escasos hoy por hoy\u2013 de aprecio mutuo. De sinceridad. De merecidos elogios rec\u00edpro\u00adcos. De lealtad. La nota de <em>El Espectador<\/em> la escribi\u00f3 Gustavo P\u00e1ez Escobar para lamentar la ausencia, de la cuarta p\u00e1gina de <em>La Patria,<\/em> de la cotidiana columna del maestro Adel L\u00f3pez G\u00f3mez. En efecto, c\u00f3mo hace de falta, d\u00eda a d\u00eda, la vieja columna del autor de <em>El fugitivo.<\/em> La que\u00adja del experto columnista P\u00e1ez Escobar es noble y justa. <strong>Humberto Jaramillo \u00c1ngel<\/strong><strong>, <em>La Patria, <\/em><\/strong>Manizales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Un amigo m\u00edo, que lo acaba de vi\u00adsitar en Manizales, me dice que Adel L\u00f3pez G\u00f3mez ya no escribe en el peri\u00f3dico La Patria. 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