{"id":5578,"date":"2011-11-01T12:28:16","date_gmt":"2011-11-01T17:28:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5578"},"modified":"2011-11-01T12:28:16","modified_gmt":"2011-11-01T17:28:16","slug":"la-demonia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/01\/la-demonia\/","title":{"rendered":"La demonia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con este t\u00edtulo, que acaba de salir al mercado con el sello de Plaza y Jan\u00e9s, Fernando Soto Aparicio se aproxima a los 30 libros, entre no\u00advela, cuento y poes\u00eda. Es su novela n\u00famero 17 y esto ratifica que se trata de uno de los escritores m\u00e1s prol\u00edficos del pa\u00eds. La palabra, que ha sido su ejercicio cotidiano a lo largo de una vida de intensa compenetraci\u00f3n espiritual, es tambi\u00e9n su mayor ob\u00adsesi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No concibe el universo sin el im\u00adperio de la palabra y tampoco acepta que \u00e9sta, dentro de los modernos medios de comunicaci\u00f3n donde el hombre ya no habla sino que balbuce, se est\u00e9 ahogando v\u00edctima de los so\u00adfocos de una era fren\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde su permanencia en Francia por espacio de tres a\u00f1os como agregado cultural de nuestra emba\u00adjada, Soto Aparicio ha roto, primero con <em>La cuerda loca<\/em> y ahora con <em>La demonia<\/em>, sus moldes tradicionales de escritura. De Par\u00eds ha regresado un nuevo escritor, int\u00e9rprete de un mundo convulsionado y en peligrosa metamorfosis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La demonia<\/em> es uno de esos libros desbaratados, aparentemente, donde el autor se propone, utilizando una nueva t\u00e9cnica narrativa, pintar el tiempo actual lleno de locuras, de excentricidades, de sexo, de violen\u00adcia, de pasiones&#8230; Entre irreveren\u00adcias, sarcasmos y exageraciones ca\u00adlifica lo ins\u00f3lito del hombre contempor\u00e1neo que, presa de la frustraci\u00f3n y el desacomodo en el medio ambiente que \u00e9l mismo se ha fabri\u00adcado, maldice su lenta destrucci\u00f3n. Es la biograf\u00eda de un clima de arre\u00adbatos y orgasmos, unos carnales y otros sociales, que dan al traste con la proyecci\u00f3n del individuo como hombre racional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Soto Aparicio dibuja en su nueva creaci\u00f3n la perspectiva del mundo manejado a la loca, a la diabla, que lo mismo puede ser el deslumbrante que acaba de dejar en Francia, saboreado entre champa\u00f1as y finas poses di\u00adplom\u00e1ticas, que este nuestro del atropello y la insensatez. Un mundo desenfrenado entre org\u00edas, sexo, droga, af\u00e1n de riquezas y toda suerte de libertinajes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Monta a sus personajes en el tren de la aventura humana y los deja a merced de sus propios instintos, en pretendida b\u00fasqueda de un para\u00edso inexistente. El mismo novelista, vali\u00e9ndose de sus trucos y sus re\u00adcursos literarios, viaja en estos va\u00adgones presurosos y deja volar su imaginaci\u00f3n por regiones delirantes, m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de la mesura y menos cerca del ed\u00e9n que Ad\u00e1n Alfaro, comandante de una excursi\u00f3n de ilusos, intenta descubrir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo se busca y se encuentra: la mujer sen\u00adsual, el sexo a la moda, los pa\u00edses de la abundancia, las palancas del poder, los horizontes de fantas\u00eda&#8230; <em>La demonia<\/em>, viajera inseparable de cual\u00adquier grupo humano, que lo mismo es tentaci\u00f3n que pecado, da de s\u00ed cuanto tiene pero tampoco sacia al hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <em>La demonia<\/em> logra Fernando Soto Aparicio, aparte de un retrato cabal de la \u00e9poca, nuevas expresiones del lenguaje. Descubre que la pala\u00adbra, existente desde todos los tiempos y que estaba en el principio con Dios, se ha convertido en la mayor incomunicaci\u00f3n actual. El hombre ha degradado, ha prostituido la palabra. Por eso, el mundo se ha deshumanizado y el hombre se ha hundido en abismos de soledad.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta novela se aprecia la gran variedad de lecturas que ha tenido el autor al plasmar una descripci\u00f3n rica en ideas, vocablos e im\u00e1genes. Y se comprueba, una vez m\u00e1s, que el hombre sigue siendo el rey de toda la creaci\u00f3n de este novelista inacabable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El Espectador, <\/strong>Bogot\u00e1, 6-VII-1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Con este t\u00edtulo, que acaba de salir al mercado con el sello de Plaza y Jan\u00e9s, Fernando Soto Aparicio se aproxima a los 30 libros, entre no\u00advela, cuento y poes\u00eda. Es su novela n\u00famero 17 y esto ratifica que se trata de uno de los escritores m\u00e1s prol\u00edficos del pa\u00eds. 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