{"id":5620,"date":"2011-11-01T13:25:54","date_gmt":"2011-11-01T18:25:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5620"},"modified":"2014-04-23T19:06:45","modified_gmt":"2014-04-24T00:06:45","slug":"la-leyenda-de-lehder","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/01\/la-leyenda-de-lehder\/","title":{"rendered":"La leyenda de Lehder"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cualquier d\u00eda apareci\u00f3 en el aeropuerto El Ed\u00e9n, de la ciudad de Armenia, una lujosa avioneta que su propietario, un se\u00f1or Lehder, deseaba obsequiar al gobernador del departamento. El aparato refulg\u00eda en la pista como un palacio encantado, al mismo tiempo temible y fascinante. Los quindianos no entend\u00edan la pre\u00adsencia de tan extra\u00f1a aparici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El murmullo municipal creci\u00f3 en un instante. Por todas partes se especulaba sobre el significado del ins\u00f3lito mensaje, y el nombre de Lehder \u2014que costaba trabajo pronunciarlo en tierra de Jaramillos, de Boteros, de Arangos\u2014 se volvi\u00f3 sonoro de la noche a la ma\u00f1ana. Bien pronto se divulg\u00f3 que el personaje hab\u00eda nacido 27 a\u00f1os atr\u00e1s en Armenia, por ac\u00adcidente, y era hijo de un ingeniero alem\u00e1n que hab\u00eda construido la v\u00eda f\u00e9rrea. Pero esto era historia del pasado y ya pocos sab\u00edan que el ingeniero resid\u00eda a\u00fan en la ciudad, en un ambiente sencillo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su hijo, en cambio, irrump\u00eda como un meteoro en mitad de la villa apacible. Quer\u00eda que su nombre produjera estr\u00e9pito para que nadie lo olvidara. El regalo millonario, que adem\u00e1s era de contrabando, se constitu\u00eda en camino propicio para el esc\u00e1n\u00addalo. Era una ofrenda con visos fant\u00e1sticos que mov\u00eda de sopet\u00f3n la quietud de la comarca sin mayores sucesos. La noticia hac\u00eda pensar en un poderoso magnate que, generoso y filantr\u00f3pico, regresaba a su pueblo cargado de fortuna y con deseos de hacer cosas grandes por la patria chica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ah\u00ed en adelante Carlos Lehder llenar\u00eda muchas p\u00e1ginas de la cr\u00f3nica municipal. Con semejante carta de presentaci\u00f3n, todos los caminos se le abrieron. Fue tocando, una por una, las fibras m\u00e1s sensibles de la socie\u00addad. Su dinero se mostr\u00f3 dadi\u00advoso para remediar penurias y construir fuentes de empleo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Haciendo obras p\u00edas se gan\u00f3 el coraz\u00f3n de mucha gente. Se o\u00eda hablar del auxilio que entregaba a la Iglesia o a la casa de benefi\u00adcencia. Patrocinador de deportes, en poco tiempo ten\u00eda un ej\u00e9rcito de jovenzuelos detr\u00e1s de su figura magn\u00e9tica. Mont\u00f3 un gran mer\u00adcado popular y a quienes mos\u00adtraban el carn\u00e9 de su movimiento pol\u00edtico les vend\u00eda las mercanc\u00edas a precios irrisorios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alg\u00fan periodista se atrevi\u00f3 a hablar del mafioso de la coca y de los d\u00f3lares concupiscentes, pero en seguida call\u00f3: su gremio re\u00adcib\u00eda un significativo aporte econ\u00f3mico. Y los periodistas lo proclamaban benefactor ilustre. De ellos y de la ciudad. La Posada Alemana, para\u00edso tur\u00edstico, resonaba en el pa\u00eds como un emblema quindiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Crec\u00eda ver\u00adtiginosamente la imagen del hombre inesperado, especie de dios omnipotente que trans\u00adformaba a pasos acelerados la vida regional. No era posible denigrar de \u00e9l, aunque ya se co\u00adnoc\u00eda su carrera de capo inter\u00adnacional de estupefacientes, si su capital llegaba con tanta abun\u00addancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando compr\u00f3 la hacienda m\u00e1s preciada del Quind\u00edo, que se cre\u00eda invendible, hubo natural sorpresa. Anexarle luego los predios vecinos, siempre con el lenguaje definitivo de la plata avasalladora, ya era labor se\u00adcundaria. All\u00ed instal\u00f3 su campo privado de aviaci\u00f3n y estableci\u00f3 su imperio de org\u00edas. Comenz\u00f3 negociando tierras y termin\u00f3 comprando conciencias. Unas y otras obten\u00edan el precio exacto para hacer tambalear la moral.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed entr\u00f3 la corrupci\u00f3n en una sociedad honorable. As\u00ed se des\u00adviaron muchos j\u00f3venes, de uno y otro sexo, que se fueron detr\u00e1s de la vida f\u00e1cil, de la vida turbulenta. La <em>dolce vita<\/em> atra\u00eda las juventu\u00addes ansiosas de dinero y aven\u00adturas y produc\u00eda heridas incu\u00adrables. Ciertos personajes lo\u00adcales, que se consideraban in\u00advulnerables, tambi\u00e9n se dejaron convencer por los halagos del capital. Este deslumbramiento colectivo ocasion\u00f3 cataclismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la llegada de Leh\u00adder a Armenia, la ciudad no volver\u00eda a ser la misma. La his\u00adtoria se parti\u00f3 en dos: antes de Lehder y despu\u00e9s de Lehder. Resulta doloroso que esto haya sucedido con una urbe sana, de tan noble y ejemplar trayectoria. Lehder pisa hoy los tribunales de la justicia norteamericana y vuelve a ser personaje triste\u00admente c\u00e9lebre. En el Quind\u00edo se escuchan lamentaciones. La Posada Alemana, mientras tanto, saqueada y derruida, parece el s\u00edmbolo de un imperio ca\u00eddo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto les pasa a las sociedades cuando se dejan anestesiar. Armenia ha reaccionado, pero ya las lesiones son delicadas. Es importante tomar el caso Lehder como motivo de reflexi\u00f3n moral.\u00a0 Recu\u00e9rdese que todo comenz\u00f3 con una Piper Navajo, la fla\u00admante avioneta ejecutiva que por poco acaba con la ciudad. Que dej\u00f3 destrozados muchos hoga\u00adres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 12-X-1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Cualquier d\u00eda apareci\u00f3 en el aeropuerto El Ed\u00e9n, de la ciudad de Armenia, una lujosa avioneta que su propietario, un se\u00f1or Lehder, deseaba obsequiar al gobernador del departamento. El aparato refulg\u00eda en la pista como un palacio encantado, al mismo tiempo temible y fascinante. Los quindianos no entend\u00edan la pre\u00adsencia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[66],"tags":[116],"class_list":["post-5620","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-quindio","tag-quindio"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5620","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5620"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5620\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12277,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5620\/revisions\/12277"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5620"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5620"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5620"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}