{"id":5727,"date":"2011-11-01T15:09:46","date_gmt":"2011-11-01T20:09:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5727"},"modified":"2014-06-05T19:23:27","modified_gmt":"2014-06-06T00:23:27","slug":"dos-libros-dos-poemas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/01\/dos-libros-dos-poemas\/","title":{"rendered":"Dos libros, dos poemas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Palabra de fuego.<\/em> Es la novela n\u00famero 18 de Fernando Soto Aparicio. Este escritor infatigable no se da tregua en el af\u00e1n de explorar las reconditeces del hombre y ofrecer nuevos filones para la angustia humana. Ha tomado al hombre como prototipo y or\u00e1culo de toda su creaci\u00f3n y no ha desfallecido en su prop\u00f3sito de denunciar las injusticias, los atropellos, el desnivel social en Colombia y en Am\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <em>Palabra de fuego<\/em> enfila sus bater\u00edas contra el poder de la opulencia y de los latifundistas, sin olvidar la omisi\u00f3n de la Iglesia cuando se vuelve indiferente ante la desventaja de los desvalidos. Toma como fondo el episodio del sacerdote \u00c1lvaro Ulcu\u00e9 Chocu\u00e9, sacrificado en el Cauca por ser abanderado de las tribus ind\u00edgenas que reclamaban su derecho a la tierra y a la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la visita del Papa a Popay\u00e1n, ciudad cas\u00adtigada por pavoroso terremoto, a otro ind\u00edgena, Guillermo Tenorio, que iba a exhibir el dolor de las tribus marginadas, se le quiso silenciar, por un sacerdote de la di\u00f3cesis, en el uso de la palabra. Pero el Papa lo invit\u00f3 a que hablara, y su palabra se volvi\u00f3 de fuego. Esta palabra humilde se escuch\u00f3 en todo el mundo y produjo llamaradas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro es un canto a la figura de Cristo como ap\u00f3stol de la redenci\u00f3n. Y un enjuiciamiento a la Iglesia de Cristo cuando se desv\u00eda del camino que \u00e9l mismo le se\u00f1al\u00f3; cuando establece su funci\u00f3n en el poder temporal. Soto Aparicio ha hecho, con esta novela pol\u00e9mica y real, un poema, un acto de fe, un clamor hacia el Redentor y su doctrina imperecedera.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00daltimas odas<\/em>. Es la tercera parte, y adem\u00e1s su \u00faltimo libro \u2014seg\u00fan el anuncio de Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda\u2014, del editado en febrero de 1986 por la Editorial Libros de M\u00e9xico, fiel aban\u00adderada de todas sus publica\u00adciones, incluyendo la revista <em>Nivel.<\/em> En la solapa del libro se lee este mensaje: \u00abCon estos poemas termina la obra del poeta colombiano Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda, comenzada en el mes de junio de 1913, en Bogot\u00e1, Colombia, y concluida en la Ciudad de M\u00e9xico, el 15 de fe\u00adbrero de 1988 a los 86 a\u00f1os de edad\u00bb. La estremecida dedicatoria de la obra lleva impl\u00ed\u00adcita una fibra de dolor: \u00abAl in\u00adsigne colombiano doctor Aristomeno Porras, por cuya suge\u00adrencia publico estos \u00faltimos cantos de mi atormentado es\u00adp\u00edritu\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiero negarme a escuchar el canto del cisne en este perturbador mensaje \u2014de s\u00f3lo diez poemas\u2014 que ha comenzado a circular por los aires Am\u00e9rica. El poeta del cosmos, que es patrimonio de la humanidad, sabe que su obra no concluye en un poema ni en un libro, en una nota de premonici\u00f3n ni de despedida, pues \u00e9l escribi\u00f3 para todos los tiempos. El poeta es el que perdura, y nunca muere, en la evoluci\u00f3n de los siglos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A riesgo de pecar de inmodesto, pero para que se goce en su hondo contenido de belleza y sabidur\u00eda, reproduzco el soneto <em>El ungido<\/em> que ha tenido la bondad de dedicarme, inmerecida y honrosamente, el fraternal amigo:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Vedme con las sagradas ecuaciones<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>de Kepler y Laplace, y su grandeza. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0Descifrad en mis iris la tristeza <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>de Blaise Pascal y sus meditaciones.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Salt\u00e9 al espacio y le arranqu\u00e9 protones.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Baj\u00e9 al infierno y le infund\u00ed belleza. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Frente a las causas soy el que tropieza<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>con el no ser y sus apariciones.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Einstein Divino me cedi\u00f3 sus sienes<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0por un instante. Y vi lo que contienes,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a1oh Universo radial nunca medido! <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0Yo present\u00ed que el pensamiento humano<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>pesa lo mismo que la luz. \u00a1Y en vano <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>ser\u00e9 hasta el fin el Logos del Ungido!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 23-VI-1988.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Palabra de fuego. Es la novela n\u00famero 18 de Fernando Soto Aparicio. Este escritor infatigable no se da tregua en el af\u00e1n de explorar las reconditeces del hombre y ofrecer nuevos filones para la angustia humana. 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