{"id":5733,"date":"2011-11-01T15:15:34","date_gmt":"2011-11-01T20:15:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5733"},"modified":"2014-03-28T11:34:17","modified_gmt":"2014-03-28T16:34:17","slug":"el-hombre-nuevo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/01\/el-hombre-nuevo\/","title":{"rendered":"El hombre nuevo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda parte del espectacular reportaje \u2013como todas sus esculturas\u2013 que el maestro Arenas Betancourt concedi\u00f3 a la soci\u00f3loga de la Universidad Central, Mar\u00eda Cristina Laverde Toscano, y al que me refer\u00ed en d\u00edas pasados en esta columna, est\u00e1 dedicada a las reflexiones que suscita en el artista, a los pocos d\u00edas de ser liberado de su cautiverio, el drama secuestro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Condenando la represi\u00f3n de la vida, como lo hace con dolor y profundas cavilaciones filos\u00f3ficas, Arenas Betancourt ensalza el sentido de la libertad. Toda su obra tiende hacia esa meta inconquistada por los colombianos: la libertad. Los caballos din\u00e1micos del escultor, sus lanzas aceradas, sus Cristos agonizantes, su Bol\u00edvar vertiginoso, sus estampas de la esclavitud y la muerte, todo, absolutamente todo, le canta a la libertad como un respiro del alma, como un ox\u00edgeno de la existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y situado en Colombia, uno de los pa\u00edses m\u00e1s inseguros del mundo, donde la vida no vale nada y la muerte violenta es la insignia de todos los d\u00edas; donde secuestrar periodistas y escritores y pol\u00edticos y ricos \u2014e incluso pobres hombres\u2014 es negocio redondo para sembrar el desconcierto y acrecentar las bolsas piratas; donde no importa dejar un reguero de viudas y hu\u00e9rfanos que sollozan por la herida sangrante de esta Colombia descuartizada\u2026, situado Arenas Betancourt ante este cuadro infamante, clama por un hombre nuevo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para eso es necesario el exterminio de la bestia. No ser\u00e1 posible una Colombia nueva si antes no se purifica el pa\u00eds y emprende el regreso, desde el abismo a que ha llegado, hasta la cumbre de la redenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">E] camino es escabroso. Es el mismo cami\u00adno del Evangelio. Se trata nada menos que de formar una nueva sociedad, de crear otra mentalidad. Para eso es preciso el castigo: castigo a la inmoralidad, a la insensatez, a la cobard\u00eda. Castigo a la\u00a0 monstruosidad del hombre contempor\u00e1neo, ese mat\u00f3n de los campos y las ciudades que ya le perdi\u00f3 el respeto a ley y no escucha siquiera el timbre de su propia conciencia adormilada. Castigo a la clase pol\u00edtica, que a veces parece que viviera de es\u00adpaldas a la realidad y se ha dejado ganar la partida de las reformas sociales; y que en lugar de asumir su misi\u00f3n hist\u00f3rica en este momento de grandes decisiones, es c\u00f3mplice del desbarajuste nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero las sociedades, para que rectifiquen sus desv\u00edos, deben antes purgar sus pecados. Es necesario tocar fondo, como Colombia lo ha hecho, para reaccionar. Este proceso colombiano de descomposici\u00f3n y demencia no se ha \u00a0producido de la noche a la ma\u00f1ana. En pocas naciones como la nuestra son tan acentuadas las diferencias entre ricos y pobres. Muchos latifundistas, esparcidos a lo largo de esta geograf\u00eda asustada, como reductos de \u00e9pocas que se cre\u00edan superadas, ignoran que el concepto feudal de esclavitud y explotaci\u00f3n es el causante de grandes perturbaciones sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arenas Betancourt pregona la necesidad de un l\u00edder, de un l\u00edder capaz de empujar hacia nuestro verdadero destino de pueblo civilizado, que ya\u00a0 perdimos hace mucho tiempo. La ausencia de ese l\u00edder es la que nos mantiene en nebulosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00abSin lugar a dudas<\/em> \u2013dice\u2013, <em>e insistiendo en mis tesis, nos hace falta un Bol\u00edvar, un Morelos, un individuo providencial&#8230; un Gandhi, \u00a0que logre enfrentar, en la conciencia individual y social, esta terrible violencia que ha rebasado los l\u00edmites humanos. Alguien que pueda proponerle al pa\u00eds un programa redondo: ideol\u00f3gica, pol\u00edtica, social y espiritualmente\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El Espectador, <\/strong>Bogot\u00e1, 28-VI-1988.<br \/>\n<strong>Revista Nivel, <\/strong>M\u00e9jico, agosto de 1988.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar La segunda parte del espectacular reportaje \u2013como todas sus esculturas\u2013 que el maestro Arenas Betancourt concedi\u00f3 a la soci\u00f3loga de la Universidad Central, Mar\u00eda Cristina Laverde Toscano, y al que me refer\u00ed en d\u00edas pasados en esta columna, est\u00e1 dedicada a las reflexiones que suscita en el artista, a los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[64],"tags":[114],"class_list":["post-5733","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevistas-y-reportajes","tag-entrevistas-y-reportajes"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5733","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5733"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5733\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11059,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5733\/revisions\/11059"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5733"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5733"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5733"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}