{"id":574,"date":"2009-10-27T16:35:38","date_gmt":"2009-10-27T16:35:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=574"},"modified":"2014-03-13T20:38:17","modified_gmt":"2014-03-14T01:38:17","slug":"dos-carceles-literarias","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2009\/10\/27\/dos-carceles-literarias\/","title":{"rendered":"Dos c\u00e1rceles literarias"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>I<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Dos c\u00e1rceles famosas en la historia de la literatura son las de Reading, en Inglaterra, y la de Lecumberri, en M\u00e9jico. Si por all\u00ed no hubieran pasado \u00d3scar Wilde y \u00c1lvaro Mutis, no tendr\u00edan la nombrad\u00eda que obtuvieron desde que ellos las honraron como presidiarios. Con estas circunstancias caprichosas del destino se unen dos mundos y dos tragedias, tanto alrededor de los personajes y sus carreras l\u00edricas, como de los vej\u00e1menes que sufrieron en la c\u00e1rcel, gracias a los cuales la literatura gan\u00f3 dos obras maestras: <em>Balada de la c\u00e1rcel de Reading, <\/em>la de Wilde<em>, y Diario de Lecumberri<\/em>, la de Mutis.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tanto Wilde como Mutis eran poetas destacados en el momento de su reclusi\u00f3n, y despu\u00e9s lograr\u00edan mayor celebridad. Hac\u00edan parte de los altos c\u00edrculos sociales de sus pa\u00edses y eran los perfectos dandis de sus \u00e9pocas. Dados, adem\u00e1s, a la buena vida, el hedonismo, el af\u00e1n de notoriedad, el exhibicionismo e incluso la extravagancia. Ambos estudiaron en otras naciones, y los dos fueron lectores apasionados desde muy j\u00f3venes. Uno y otro protagonizaron intensos esc\u00e1ndalos sociales: Wilde por sus relaciones homosexuales, y Mutis por un desfalco en la compa\u00f1\u00eda donde trabajaba.<\/p>\n<p align=\"justify\">Fueron a presidio a edades parecidas: Wilde a los 41 a\u00f1os, Mutis a los 36. El tiempo del cautiverio fue tambi\u00e9n similar: 24 meses el uno, 15 meses el otro. Ambos, por los d\u00edas de su adversidad, manten\u00edan relaciones sentimentales con gente de la nobleza: Wilde con un lord, Mutis con una condesa. En fin, un c\u00famulo de extra\u00f1as similitudes concurren en estos sucesos ocurridos con 64 a\u00f1os de distancia, y los convierten, a pesar del fondo amargo que poseen, en cap\u00edtulos apasionantes de la comedia humana.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00d3scar Wilde nace en Dubl\u00edn en octubre de 1854. Su padre era un oftalm\u00f3logo de prestigio, y su madre ten\u00eda afici\u00f3n por la poes\u00eda y la bohemia. De ella hered\u00f3 el temperamento y la vena literaria. En la Universidad de Oxford sobresali\u00f3 en letras cl\u00e1sicas y en humanidades, y bien pronto se manifest\u00f3 su placer por la literatura cl\u00e1sica de todos los tiempos. Su indudable vocaci\u00f3n lo llev\u00f3 a hacerse notar, por cuanto medio encuentra a la mano, en los c\u00edrculos intelectuales de Londres.<\/p>\n<p align=\"justify\">Desde temprana edad aparecen sus inclinaciones homosexuales. En la propia universidad se hacen evidentes sus relaciones con otros compa\u00f1eros. Esta conducta comienza a escandalizar a la sociedad, pero \u00e9l pasa por encima de los prejuicios y las murmuraciones para\u00a0 mostrarse como lo que es. En 1884, a los 30 a\u00f1os de edad, rodeado de una serie de irreverencias y extravagancias, se casa con Constance Lloyd, joven agraciada y due\u00f1a de cierta fortuna, a quien tampoco parecen importarle los chismes que circulan alrededor de su elegido. El matrimonio logra estabilidad por varios a\u00f1os y en \u00e9l llegan dos hijos que hacen la felicidad de la pareja.<\/p>\n<p align=\"justify\">Su horizonte literario se ampl\u00eda luego de sus viajes a Nueva York y Par\u00eds, ciudad donde se vuelve amigo de famosos escritores: Hugo, Daudet, Mallarm\u00e9, Zola, Verlaine. Su nombre consigue los mayores reconocimientos de la cr\u00edtica, mientras su desprecio de las costumbres imperantes lo hace detestable ante la ortodoxa sociedad inglesa.<\/p>\n<p align=\"justify\">En 1889 escribe un relato que no deja duda sobre su naturaleza homosexual, hecho que refrenda al a\u00f1o siguiente con<em> El retrato de Dorian Gray<\/em>, la \u00fanica novela que escribe y que se convierte en su obra m\u00e1s renombrada. El homosexual que hay en esta obra es una pintura del alma del propio autor. Por esta \u00e9poca su uni\u00f3n conyugal con Constance es cada vez m\u00e1s fr\u00e1gil, y poco tiempo despu\u00e9s llega el rompimiento definitivo.<\/p>\n<p align=\"justify\">En 1890 conoce al lord Alfred Douglas, apuesto mancebo, hijo de un marqu\u00e9s, con quien inicia una amistad tempestuosa que alborota el avispero londinense. Las intervenciones del marqu\u00e9s no logran nada distinto de unir m\u00e1s a la pareja, que muestra arrestos suficientes para romper con la moral burguesa e irse a Argelia en un viaje desafiante, hecho que desencadena la inmediata reacci\u00f3n del padre iracundo, que acusa al escritor de conducta licenciosa y esc\u00e1ndalo p\u00fablico. A ra\u00edz del denuncio, Wilde es detenido en 1895 y llevado a la c\u00e1rcel de Holloway.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tras un sonado proceso judicial, el poeta es condenado a trabajos forzados y, luego de pasar por varios establecimientos penitenciarios, termina en la c\u00e1rcel de Reading. En uno de los traslados de penal aparece vestido de presidiario y con el pelo rapado, y el p\u00fablico lo hace objeto de escarnios y ultrajes.<\/p>\n<p align=\"justify\">En la \u00faltima c\u00e1rcel presencia, horrorizado, la muerte en la horca de un recluso de 30 a\u00f1os, y la sevicia que se ejerce sobre el criminal -que en un rapto de locura hab\u00eda matado por celos a su esposa- mueve sus m\u00e1s \u00edntimas fibras de estupor y conmiseraci\u00f3n. Este cuadro macabro, sumado a los oprobios sufridos en la mazmorra, inspiran su c\u00e9lebre <em>Balada, <\/em>que es una protesta por la crueldad del hombre y una voz de ternura por la tragedia de los infelices.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00d3scar Wilde sale de la c\u00e1rcel en mayo de 1897 y ese mismo d\u00eda se marcha de Inglaterra y nunca m\u00e1s regresa. Muere en Par\u00eds, a la edad de 46 a\u00f1os, el 30 de noviembre de 1900. Solo un siglo despu\u00e9s, tolerante ya con la condici\u00f3n homosexual que se ha destapado en el mundo entero, Inglaterra rectificar\u00e1 ante la historia aquel acto reaccionario y despiadado, obra del fanatismo y la mojigater\u00eda social.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 18 de julio de 2002.<\/p>\n<p align=\"center\">* * *<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>II<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c1lvaro Mutis nace en Bogot\u00e1 en agosto de 1923. Sus antepasados registran larga tradici\u00f3n agr\u00edcola, y s\u00f3lo \u00e9l y su padre han nacido en la ciudad. El resto de la familia se desarroll\u00f3 en la vida de las haciendas. Su padre, hasta hace poco secretario de la Presidencia de la Rep\u00fablica, es nombrado diplom\u00e1tico en Bruselas cuando el futuro escritor se encuentra en edad escolar, lo que determina que sus estudios de primaria y bachillerato los adelante en la urbe europea.<\/p>\n<p align=\"justify\">Desde muy joven se muestra lector voraz de toda clase de libros cl\u00e1sicos y siente especial atracci\u00f3n por los autores rusos y franceses, en el campo de la narrativa, y por personalidades como Neruda, Rilke, Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez y Aurelio Arturo, en las lides po\u00e9ticas. Bien pronto brotar\u00e1 de su propia cosecha la figura de <em>Maqroll el Gaviero,<\/em> su \u00e1lter ego, personaje aventurero y rom\u00e1ntico que conducir\u00e1 su obra a las cumbres de la fama.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al mismo tiempo que el nuevo literato conquista aplausos en Colombia y en los pa\u00edses latinoamericanos, el dandy que hay en \u00e9l \u2013con su talante gallardo y su gran facilidad de palabra\u2013 irrumpe en los salones sociales y se vuelve miembro apetecido de los c\u00edrculos sociales. No es su mayor \u00e9xito el matrimonio que contrae a temprana edad, al que habr\u00e1 de seguir una serie de fracasos sentimentales, sino su figuraci\u00f3n constante en los mundillos de la lisonja y el privilegio.<\/p>\n<p align=\"justify\">Un d\u00eda ejerce la jefatura de relaciones p\u00fablicas de la compa\u00f1\u00eda petrolera Esso, posici\u00f3n que parece dise\u00f1ada para \u00e9l. El poeta-relacionista se mueve all\u00ed como pez en el agua. Lo que todo el mundo ve en el flamante directivo: distinci\u00f3n, prebenda, suerte, destreza para mover la imagen de una empresa poderosa, dista mucho de coincidir con el infortunio que ha de sobrevenirle por el manejo indelicado de los fondos a \u00e9l confiados, a ra\u00edz de lo cual huye del pa\u00eds y se radica en M\u00e9jico. Mutis ha incurrido en el desfalco para sacar de apuros a unos amigos. Cuando la situaci\u00f3n se torna cr\u00edtica y no halla facilidad para reintegrar el faltante, toma el camino de la fuga.<\/p>\n<p align=\"justify\">Poco tiempo despu\u00e9s es apresado en M\u00e9jico, a la edad de 36 a\u00f1os, y va a dar a la c\u00e1rcel de Lecumberri. Presidio pavoroso para este hijo de la burgues\u00eda, cuyo tr\u00e1nsito por los salones dorados y por los floridos jardines de las letras no dejaba presentir semejante rev\u00e9s. Este hecho parte en dos su existencia, al saltar del boato y la falacia social a la cruda realidad de un presidio.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los infinitos vej\u00e1menes y humillaciones sufridos por \u00d3scar Wilde en la c\u00e1rcel de Reading, los padece ahora \u00c1lvaro Mutis en la c\u00e1rcel de Lecumberri. Uno y otro son figuras sobresalientes de la sociedad, brillantes poetas, perfectos petimetres. Ambos mantienen relaciones sentimentales con personas de la nobleza, el uno como homosexual declarado, el otro como mujeriego exquisito.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los amores de Mutis con la condesa y escritora mejicana Elena Poniatowska, de origen polaco, que se encuentra casada, discurren con discreci\u00f3n durante los d\u00edas del encierro penitenciario (1959), y queda constancia de que la condesa lo visitaba todos los domingos. Julio C\u00e9sar Londo\u00f1o, periodista colombiano que a lo largo de los a\u00f1os ha seguido este idilio con ojo penetrante, expresa lo siguiente en <em>La Revista <\/em>de<em> El Espectador<\/em> (23-VI-2002), a prop\u00f3sito de los encuentros furtivos en la c\u00e1rcel: \u201cElla es una mujer precozmente adulta, \u00e9l un hombre mayor. Ambos est\u00e1n de regreso. Han amado, enga\u00f1ado, sufrido. Conocen los deleites y las zozobras del Para\u00edso y los rigores del Infierno\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">De la cruel experiencia carcelaria sale un testimonio desgarrador: <em>Diario de Lecumberri<\/em> (1960), donde el colombiano describe el mundo s\u00f3rdido de los presos y muestra su propia desventura, luego de haber probado los n\u00e9ctares de la lisonja social. Cuando amanece apu\u00f1alado \u2018Palitos\u2019, su habitual amigo y fr\u00e1gil vecino de celda, la noticia le produce honda conmoci\u00f3n y le agranda el fantasma de la soledad. Con todo, la prisi\u00f3n le permite conocer en toda su intensidad el destino tr\u00e1gico del hombre y apreciar lo que hay de bueno en cada individuo, sin la careta de las fals\u00edas y los enga\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"justify\">La temperatura de este desastre la traslada Mutis a su obra futura, tras los 15 meses de reclusi\u00f3n en Lecumberri. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, gozando ya de la fama de su obra perdurable, Mutis sentir\u00eda, al recibir en Espa\u00f1a y Francia los premios Cavour, Pr\u00edncipe de Asturias y Cervantes, que sobre sus hombros y su alma gravita el peso de la prisi\u00f3n, generadora de sombras y luces.<\/p>\n<p align=\"justify\">Wilde y Mutis, viajeros de la misma nave azarosa del destino, parecen ca\u00eddos de la misma estrella y resultan v\u00edctimas del mismo desequilibrio de sus vidas gloriosas y al mismo tiempo desdichadas.<\/p>\n<div><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 25 de julio de 2002.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos c\u00e1rceles famosas en la historia de la literatura son las de Reading, en Inglaterra, y la de Lecumberri, en M\u00e9jico. Si por all\u00ed no hubieran pasado \u00d3scar Wilde y \u00c1lvaro Mutis, no tendr\u00edan la nombrad\u00eda que obtuvieron desde que ellos las honraron como presidiarios. Con estas circunstancias caprichosas del destino se unen dos mundos y dos tragedias, tanto alrededor de los personajes y sus carreras l\u00edricas, como de los vej\u00e1menes que sufrieron en la c\u00e1rcel, gracias a los cuales la literatura gan\u00f3 dos obras maestras: \u201cBalada de la c\u00e1rcel de Reading\u201d,la de Wilde, y \u201cDiario de Lecumberri\u201d,la de Mutis.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[47],"tags":[101],"class_list":["post-574","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-temas-literarios","tag-temas-literarios"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/574","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=574"}],"version-history":[{"count":7,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/574\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10374,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/574\/revisions\/10374"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=574"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=574"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=574"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}