{"id":5823,"date":"2011-11-01T17:59:02","date_gmt":"2011-11-01T22:59:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5823"},"modified":"2014-04-03T18:43:39","modified_gmt":"2014-04-03T23:43:39","slug":"vocacion-de-heroe","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/01\/vocacion-de-heroe\/","title":{"rendered":"Vocaci\u00f3n de h\u00e9roe"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No de ahora sino de siempre general Manuel Jaime Guerrero Paz ha sido hombre de temple. No lo asustan las responsabilidades, no lo arredra el peligro. Quienes lo conocieron como cadete de la Escuela Militar recuerdan que desde entonces mostraba condiciones de mando. Era categ\u00f3rico en sus decisiones y firme en su car\u00e1cter.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con tales virtudes, unidas a su esp\u00edritu caballeroso y su formaci\u00f3n intelectual, sobresali\u00f3 en todas las posiciones y en todos los momentos a donde lo llev\u00f3 su destino de guerrero -en este caso acorde con su destino\u2013, hasta coronar, como acaba de suceder entre honores y merecimientos, la m\u00e1s alta cumbre de la c\u00fapula militar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Guerrero de la paz. Aqu\u00ed se enlazan sus apellidos para definir, en extra\u00f1a combinaci\u00f3n cabal\u00edstica, su vocaci\u00f3n de h\u00e9roe. Si por h\u00e9roe se entiende quien se distingue por sus acc\u00adiones extraordinarias o su grandeza de \u00e1nimo, en Guerrero Paz la calificaci\u00f3n es exacta. Dice Amiel que el hero\u00edsmo \u00abes el triunfo deslumbrante del alma sobre la carne, esto es, sobre el temor: temor a la pobreza, al sufrimiento, a la calumnia, a la enfermedad, al aislamiento, a la muerte\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora que sobrevive a pesar de la carga de dinamita \u2013el portentoso y al mismo tiempo monstruoso invento que Alfredo Nobel aport\u00f3 para el avance de la humanidad\u2013, dinamita con la que los socios de las sombras pretendieron aniquilarlo, sale triunfal de la emboscada para proclamar: \u00abNo me acobardo. Aqu\u00ed est\u00e1 mi pecho para de\u00adfender las instituciones demo\u00adcr\u00e1ticas del pa\u00eds\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el pavor hubiera hecho presa f\u00e1cil en otro hombre de menos de\u00adcisi\u00f3n y menos grandeza, en el general Guerrero, posesionado del Ministerio de Defensa apenas trece d\u00edas atr\u00e1s, le templa el alma para afianzar sus profundas convicciones de patriota. Y el pa\u00eds, estupefacto ante tanto terrorismo y tanta crueldad, respira con la actitud valerosa de quien alienta, al precio de su vida y de su tran\u00adquilidad, la marcha adelante en conquista de la paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este episodio t\u00e9trico queda otro drama de sangre. Y es que el pa\u00eds se nos ha convertido en un r\u00edo de sangre. R\u00edo borrascoso que cobra v\u00edctimas, d\u00eda y noche, a lo largo y ancho de esta patria atemorizada que todos los d\u00edas amanece con el pesimismo a cuestas. Y que en el caso del reciente atentado deja tres muertos pulverizados por una onda de dinamita, que hab\u00eda sido montada contra el propio Ministro, o sea, contra las insti\u00adtuciones colombianas. Los tres escoltas, hombres modestos del pueblo, pagaron con su vida sus horas de vigilia por la seguridad nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mira el pa\u00eds con horror y re\u00adpudio este cuadro dantesco donde Colombia se desangra en charcos de iniquidad. Guerra sorda, sin ning\u00fan bene\u00adficio para nadie, que a la postre no podr\u00e1 consagrar vencedores. El llanto de las viudas, de los hu\u00e9rfanos, de la Naci\u00f3n entera, \u00bfno conmover\u00e1 a las concien\u00adcias desalmadas? \u00bfQu\u00e9 se gana sacrificando a tres inocentes suboficiales, v\u00edctimas fortuitas del acto monstruoso? \u00bfCo\u00adlombia se arreglar\u00e1 con estas injustas retaliaciones?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reconforta el \u00e1nimo, de todas maneras, en medio de tanto dolor, que un valiente guerrero se levante sobre las cenizas de sus guardianes inmolados para hacer un acto de fe en Colom\u00adbia. Para clamar por el imperio de la paz. Para llamar a la concordia, con pulso firme, sin amilanarse ante el peligro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El general Guerrero Paz, una voluntad intr\u00e9pida y un recio car\u00e1cter, bien cara paga su vocaci\u00f3n de h\u00e9roe. Con su co\u00adraje les est\u00e1 diciendo a los co\u00adlombianos que el pa\u00eds no puede desintegr\u00e1rsenos en las manos. Hay que defender la patria, hay que amarla, hay que engran\u00addecerla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasar\u00e1 la hora de te\u00adrror y un d\u00eda, ya victoriosos de la insania, tendremos que hacer el inventario de los h\u00e9roes para reconocer que fueron ellos los que nos devolvieron esta patria grande que ahora gime entre sollozos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El Espectador,<\/em> <\/strong>Bogot\u00e1, 10-XII-1988.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar No de ahora sino de siempre general Manuel Jaime Guerrero Paz ha sido hombre de temple. No lo asustan las responsabilidades, no lo arredra el peligro. Quienes lo conocieron como cadete de la Escuela Militar recuerdan que desde entonces mostraba condiciones de mando. Era categ\u00f3rico en sus decisiones y firme [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[46],"tags":[104],"class_list":["post-5823","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-lideres","tag-lideres"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5823","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5823"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5823\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11378,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5823\/revisions\/11378"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5823"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5823"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5823"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}