{"id":5932,"date":"2011-11-10T15:28:38","date_gmt":"2011-11-10T20:28:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=5932"},"modified":"2014-04-25T19:16:46","modified_gmt":"2014-04-26T00:16:46","slug":"medellin-en-gotas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/10\/medellin-en-gotas\/","title":{"rendered":"Medell\u00edn en gotas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Medell\u00edn siempre crece. Un d\u00eda desaparecer\u00e1 el odio que han sembrado en sus calles los piratas de la hora presente. Descendiendo por la carre\u00adtera del aeropuerto Jos\u00e9 Mar\u00eda C\u00f3rdova se experimenta la sensaci\u00f3n de una ciudad encantada, de una di\u00e1fana reali\u00addad que rutila entre pedrer\u00edas y se sostiene entre gotas de esperanza. M\u00e1s tarde, cuando la diviso desde el Ce\u00adrro de Nutibara y me recreo con la miniatura del Puebli\u00adto Paisa \u2013r\u00e9plica encantadora de la Antioquia grande que hoy pretende destruirse entre la metralleta, la dro\u00adga y el dinero envilecedor\u2013, me pregunto hasta qu\u00e9 extre\u00admo ha llegado la sevicia del monstruo contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este territorio cubierto de bosques y rodeado de her\u00admosas colinas, por donde todav\u00eda corren r\u00edos cristali\u00adnos \u2013manchados a veces por gotas de sangre\u2013, fue el que un d\u00eda escribi\u00f3 la epopeya de la Colonizaci\u00f3n Antioque\u00f1a; el que prolong\u00f3 su raza monta\u00f1a abajo y descubri\u00f3 las exuberancias del Gran Caldas; el que reg\u00f3 su entra\u00ad\u00f1a campesina con las riquezas del oro y del carb\u00f3n y con la alegr\u00eda de las cosechas y los tiples madrugadores; el que cre\u00f3 una generaci\u00f3n de alfareros, artesanos, agri\u00adcultores y mineros para que ensancharan el tesoro de la tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vendr\u00eda m\u00e1s tarde el auge empresarial con la era de los ejecutivos y los banqueros, de los industriales y los comerciantes. Y nacer\u00eda la ciudad del futuro, la de las veloces avenidas y los soberbios edificios, la de las f\u00e1bricas crepitantes y los comercios vigorosos. Esta Medell\u00edn airosa \u2013la del carriel y la oraci\u00f3n\u2013, que primero plane\u00f3 su estructura urban\u00edstica para ser luego emporio de progreso, es la que est\u00e1n asesinando hoy los asaltantes de la civilizaci\u00f3n. La misma que contemplo ahora, con dolor de patria, desde el cerro m\u00e1s alto y en la encrucijada m\u00e1s tortuosa. La misma que se rebulle en sus calles movidas y en sus angustias temblorosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicen las cr\u00f3nicas que la ciudad era, hacia 1770, apenas un pueblito con buenas corrientes de agua y cua\u00adtro caminos. Varias veces hab\u00eda cambiado de ubicaci\u00f3n hasta encontrar su actual asentamiento. Sus viejas ca\u00adlles saben hoy a gratas reminiscencias: la Real, El Llanto, San Roque, La Amargura, El Resbal\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su ve\u00adcindario tranquilo desconoc\u00eda los gritos y las jaranas. En 1848 dorm\u00edan en completa placidez 20.000 habitantes. En 1889 \u2013o sea, hace cien a\u00f1os\u2013 la poblaci\u00f3n llegaba a 40.000 habitantes. Era un pueblo sin afanes de crecimien\u00adto \u2013a pesar de la fertilidad reproductora del paisa, que establecer\u00eda marcas como la de 33 hijos oron\u00addos y retadores\u2013, y todav\u00eda ten\u00eda tiempo para deleitarse entre trovas y aguardientes. En 1944 daba el gran salto a los 300.000 vecinos emprendedores. Hoy llega a los cua\u00adtro millones&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gigantismo rompi\u00f3 los diques del pueblo y trajo ma\u00adlestar social. Ya no era la aldea de estrechos senderos, de pausados placeres, sino la urbe colosal que devoraba los pueblos vecinos. Se llen\u00f3 de gente, de humo, de edi\u00adficios multiplicadores, de suntuosas residencias, de ven\u00addedores ambulantes, de ruido y preocupaciones. Cambiaba todos los d\u00edas de piel. El himno de Epifanio Mej\u00eda se ha\u00adb\u00eda desdibujado: \u00abNac\u00ed sobre una monta\u00f1a, \/ mi dulce madre me cuenta \/ que el sol alumbr\u00f3 mi cuna \/ sobre una pelada sierra&#8230;\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n cambi\u00f3 su piel campestre. Por los campos se siente miedo. Es el mismo miedo que recorre los contornos de la ciudad y repercute en la monta\u00f1a. \u00abEl r\u00edo \u2013dice Antonio Villalobos\u2013 es ya solamente un recuerdo de sus acuarelistas muertos, un accidente en la memoria\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed me he reencontrado con Medell\u00edn: en gotas de nostalgia. Pero es, a pesar del infortunio, un centro fulgurante. Todos los d\u00edas luchan los antioque\u00f1os por un futuro limpio. Medell\u00edn no se dejar\u00e1 ganar la partida del crimen y el retroceso. Derrotar\u00e1 a sus enemigos. Volver\u00e1 a ponerles piso a las nuevas generaciones. Y ser\u00e1, para siempre, <em>la ciudad de la eterna primavera<\/em>, de la sonrisa, del trabajo creador, de la esperanza vitalizante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 11-IX-1989.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Medell\u00edn siempre crece. Un d\u00eda desaparecer\u00e1 el odio que han sembrado en sus calles los piratas de la hora presente. 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