{"id":6007,"date":"2011-11-10T20:19:19","date_gmt":"2011-11-11T01:19:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6007"},"modified":"2014-03-11T20:23:31","modified_gmt":"2014-03-12T01:23:31","slug":"violencia-y-literatura-en-colombia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/10\/violencia-y-literatura-en-colombia\/","title":{"rendered":"Violencia y literatura en Colombia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n <\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nombre de Jonathan Tittler, ciudadano norteamerica\u00adno, se ha vuelto familiar para los escritores colombianos. Desde hace varios a\u00f1os, tanto desde su c\u00e1tedra de litera\u00adtura hispanoamericana en la Universidad de Cornell (Ithaca, Nueva York), como a trav\u00e9s de sus viajes a Colombia, m\u00e1s se aproxima a la cultura del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mala prensa que en ocasiones enloda la fama de Co\u00adlombia en el exterior tiene una rectificaci\u00f3n, en el ca\u00adso de Tittler, con sus enfoques constructivos y su constante af\u00e1n por exaltar nuestra categor\u00eda intelectual. Aho\u00adra ha puesto en circulaci\u00f3n, con el sello de la editorial Or\u00edgenes, de Espa\u00f1a, la obra <em>Violencia y litera\u00adtura en Colombia<\/em>, de venta en nuestras librer\u00edas. En ella recoge diversos tratados alrededor de la violencia y la creaci\u00f3n literaria, expuestos en el cuarto simposio de la Asociaci\u00f3n de Colombianistas Norteamericanos que en abril de 1987 se realiz\u00f3 en los Estados Unidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema de la violencia ha trascendido, y no puede ser de otra manera, en las obras de los escritores contempo\u00adr\u00e1neos. Buena parte de nuestros cuentos y novelas de los \u00faltimos tiempos gira alrededor de este tema. Como lo comenta Marino Troncoso, de la Universidad Javeriana, en un concurso de cuento promovido por <em>El Tiempo<\/em> en 1959 se presentaron 515 trabajos y los tres ganadores (de Jorge Gait\u00e1n Dur\u00e1n, Manuel Mej\u00eda Vallejo y Gonzalo Arango) fue\u00adron relatos sobre la violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Raymond L. Williams, otro gran amigo de nuestro pa\u00eds, se va m\u00e1s lejos al se\u00f1alar la novela <em>Manuela<\/em>, de Eugenio D\u00edaz, aparecida en 1858, como la precursora del g\u00e9nero de la violencia. En los tiempos modernos, fue Hernando T\u00e9llez el primer cr\u00edtico que acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino \u00abnovela de la violencia\u00bb a comienzos de la d\u00e9cada del 50. Entr\u00e1ba\u00admos en \u00e9poca crucial que determinar\u00eda el nacimiento de novelas como<em> El d\u00eda se\u00f1alado, <\/em>\u00a0de Mej\u00eda Vallejo, <em>El Cristo<\/em><em> de espaldas, <\/em>\u00a0de Caballero Calder\u00f3n, <em>La casa gran\u00adde<\/em>, de Cepeda Samudio, <em>La otra raya del tigre<\/em>, de G\u00f3mez Valderrama, <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>, de Garc\u00eda M\u00e1rquez. Hoy la lista es numerosa, casi incontable, porque el morbo se volvi\u00f3 com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este foro de intelectuales se explaya por distintas manifestaciones de nuestro pa\u00eds. Eduardo Caballero Calde\u00adr\u00f3n, visto por Kurt L. Levy, es valorado en cuanto vale como escritor de primer orden. Sus obras \u2013anota\u2013 no se leen hoy con la frecuencia y el aprecio que merecen debi\u00addo al exagerado impacto del <em>boom<\/em>. En efecto, el mito de Tipacoque es tan importante como el de Macondo, pero el destello de Garc\u00eda M\u00e1rquez ha opacado otros valores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El bibliotecario David Block analiza las tendencias con\u00adtempor\u00e1neas del mercado de libros colombianos. Aden Hayes, John Benson, Randolph D. Pope, Juan Manuel Marcos, Gloria Bautista y William L. Siemens se ocupan de diversas face\u00adtas de la obra de Garc\u00eda M\u00e1rquez. Yolanda Forero Villegas enfoca <em>La otra raya del tigre<\/em> como punto de referencia de la raza santandereana. James J. Alstrum se\u00f1ala la funci\u00f3n iconoclasta del lenguaje coloquial en la poes\u00eda de Mar\u00eda Mercedes Carranza y Anabel Torres. Rafael Escand\u00f3n llega a la poes\u00eda de Jos\u00e9 Asunci\u00f3n Silva bajo los conceptos del tiempo, la vida y la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras George Woodyard se refiere a Enrique Buenaven\u00adtura como pionero del teatro, el propio Buenaventura ex\u00adpone su pensamiento, novedoso y pol\u00e9mico, sobre el campo teatral. <em>Colombia: un pa\u00eds de telenovelas<\/em> le sirve de t\u00edtulo a Azriel Bibliowicz para profundizar en el terreno, com\u00fan a toda Am\u00e9rica, de la diversi\u00f3n de masas incitadas por las telenovelas. Fernando Hinestrosa, exministro de Justicia, diserta sobre el com\u00adplejo tema de la administraci\u00f3n de justicia en nuestra patria. Germ\u00e1n Vargas hace un cuadro humano sobre \u00c1lvaro Cepeda Samudio, su compa\u00f1ero de oficio y amigo de bohemias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y Otto Morales Ben\u00edtez, tan conocedor del pa\u00eds, rema\u00adta el cap\u00edtulo de la violencia con un recuento de los hechos que en su concepto la han desencadenado hasta llegar al fen\u00f3meno actual del narcotr\u00e1fico. La decaden\u00adcia del pueblo colombiano la define en una frase impre\u00adsionante: \u00abAsistimos a una crisis m\u00faltiple: econ\u00f3mica, pol\u00edtica, cultural, moral\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 29-I-1990.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar El nombre de Jonathan Tittler, ciudadano norteamerica\u00adno, se ha vuelto familiar para los escritores colombianos. Desde hace varios a\u00f1os, tanto desde su c\u00e1tedra de litera\u00adtura hispanoamericana en la Universidad de Cornell (Ithaca, Nueva York), como a trav\u00e9s de sus viajes a Colombia, m\u00e1s se aproxima a la cultura del pa\u00eds. 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