{"id":6066,"date":"2011-11-10T22:19:39","date_gmt":"2011-11-11T03:19:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6066"},"modified":"2014-03-28T18:08:24","modified_gmt":"2014-03-28T23:08:24","slug":"un-gran-quindiano","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/10\/un-gran-quindiano\/","title":{"rendered":"Un gran quindiano"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Ra\u00fal Mej\u00eda Calder\u00f3n fue alcalde de Armenia, y yo era habitante de la noble villa, publiqu\u00e9 en este mis\u00admo diario, el 14 de octubre de 1978, la nota que titul\u00e9 <em>La escoba de don Ra\u00fal.<\/em> Registraba en ella el acto c\u00edvico del nuevo burgomaestre que, escoba en mano, hab\u00eda salido a barrer las calles de Armenia, acompa\u00f1ado de las autori\u00addades y de numerosos vecinos, acto con el que iniciaba con ritmo paisa una vigorosa campa\u00f1a por el aseo urbano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Repaso hoy, con motivo del fallecimiento de este var\u00f3n ejemplar, el comentario period\u00edstico que le hab\u00eda contado al pa\u00eds c\u00f3mo en Armenia el mandatario municipal, antes de consumirse en los rompecabezas financieros, hab\u00eda comenza\u00addo por poner la casa en orden. En ese escobazo la ciudada\u00adn\u00eda aplaudi\u00f3 el empe\u00f1o progresista de la nueva administra\u00adci\u00f3n, que cumplir\u00eda un ejercicio din\u00e1mico, consagrado al bien p\u00fablico y de gran sentido \u00e9tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ra\u00fal no era oriundo de Armenia, sino de Aranzazu (Cal\u00addas). Pero su larga vinculaci\u00f3n al Quind\u00edo, y sobre todo sus brillantes acciones por el progreso regional, le hi\u00adcieron ganar el t\u00edtulo de quindiano aut\u00e9ntico. Fue de\u00adnodado defensor de los intereses comunitarios y se hizo querer de la gente por su caballerosidad, desprendi\u00admiento, af\u00e1n de servir y honorabilidad a toda prueba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como l\u00edder c\u00edvico que siempre fue, tanto desde la em\u00adpresa privada como desde la oficial, demostr\u00f3 que el ser\u00advicio a la humanidad es la mejor justificaci\u00f3n de la vida. Nunca fue esclavo de los bienes materiales ni per\u00adsigui\u00f3 comodidad distinta a la de disfrutar con los su\u00adyos, como lo hizo a plenitud, de los dones generosos de su recatada y espl\u00e9ndida existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue, por sobre todo, paradigma de la moral. Lo mismo que repudiaba la deshonestidad en cualquier campo, y so\u00adbre todo en la vida p\u00fablica, admiraba la decencia y el de\u00adcoro de la gente de bien. Esta actitud de su car\u00e1cter fue notoria en los diferentes cargos que desempe\u00f1\u00f3: diputado a la Asamblea de Caldas, secretario de Agricultura de Caldas, personero de Montenegro, secretario de Fomento y Desarrollo del Quind\u00edo, gobernador encargado del Quind\u00edo, concejal de Armenia, alcalde de la ciudad, gerente de la Compa\u00f1\u00eda Colombiana de Seguros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta \u00faltima entidad, donde trabaj\u00f3 durante largos a\u00f1os y en cuyo servicio lo sorprendi\u00f3 la muerte, lo con\u00adtaba como uno de los ejecutivos m\u00e1s destacados del pa\u00eds. Yo le pregunt\u00e9, en sorpresivo encuentro a comienzos del a\u00f1o que tuve con \u00e9l en Bogot\u00e1 \u2013y que se convertirla en calurosa despedida luego de nuestra entra\u00f1able amistad\u2013, por qu\u00e9 no hab\u00eda entrado a disfrutar de su pensi\u00f3n de jubila\u00adci\u00f3n. Y \u00e9l, orgulloso, me respondi\u00f3 que no estaba hecho para el ocio y que su mejor conquista para la vejez era la de sentirse \u00fatil en la empresa que lo apreciaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Quind\u00edo pierde con Ra\u00fal Mej\u00eda a un ciudadano de di\u00adf\u00edcil repetici\u00f3n. Su nombre queda incrustado en la re\u00adgi\u00f3n como modelo de rectitud, afabilidad, trabajo y civismo. En Armenia hubo un estremecimien\u00adto ante la s\u00fabita embestida del destino. Edelmira, la dolorida esposa, sabe con sus hijos que queda esta ciudad que les retribuye en afecto todo cuanto Ra\u00fal le entreg\u00f3 en generosidad. El civismo da categor\u00eda. Y la amistad con los hombres buenos crea compromisos y obliga a mostrar ante el pa\u00eds este ejemplo de superaci\u00f3n, de dig\u00adnidad y de hechos positivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 6-IV-1990.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Cuando Ra\u00fal Mej\u00eda Calder\u00f3n fue alcalde de Armenia, y yo era habitante de la noble villa, publiqu\u00e9 en este mis\u00admo diario, el 14 de octubre de 1978, la nota que titul\u00e9 La escoba de don Ra\u00fal. Registraba en ella el acto c\u00edvico del nuevo burgomaestre que, escoba en mano, hab\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[52,66],"tags":[106,116],"class_list":["post-6066","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-evocaciones","category-quindio","tag-evocaciones","tag-quindio"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6066","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6066"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6066\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11082,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6066\/revisions\/11082"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6066"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6066"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6066"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}