{"id":6083,"date":"2011-11-10T22:56:05","date_gmt":"2011-11-11T03:56:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6083"},"modified":"2014-03-03T07:14:12","modified_gmt":"2014-03-03T12:14:12","slug":"resucita-un-poeta","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/10\/resucita-un-poeta\/","title":{"rendered":"Resucita un poeta"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alguien me habl\u00f3 por primera vez, hace m\u00e1s de diez a\u00f1os, del poeta tolimense Mart\u00edn Pomala, nacido en Ata\u00adco en 1884 y muerto en Ibagu\u00e9 en 1951. Vengo ahora a descubrir a Pomala, en toda su trascendencia, en el libro que le dedica Jos\u00e9 Antonio Vergel \u2013graduado en Filosof\u00eda y Letras en la Universidad Javeriana y vin\u00adculado en Rusia, donde reside hace varios a\u00f1os, a importantes medios de comunicaci\u00f3n\u2013, obra que se lanz\u00f3 en Bogot\u00e1 dentro de la Tercera Feria Internacional del Libro, publicada por Ecoe y Ediciones el Moh\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vergel, tambi\u00e9n tolimense, escribe esta obra despu\u00e9s de veinte a\u00f1os de investigar al personaje. En ella re\u00adsucita Mart\u00edn Pomala (o Jes\u00fas Antonio Cruz, su nombre de pila), poeta hoy olvidado, y grande en su \u00e9poca, a quien Luis Eduardo Nieto Caballero mencion\u00f3 como el \u00abverdadero cantor del Tolima\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pomala fue condenado a la indiferencia de los nue\u00advos tiempos. Ahora su bi\u00f3grafo, que no quiere dejar mo\u00adrir a este muerto grande del Tolima, lo rescata de las sombras \u00a0sepulcrales. Como adelant\u00e1ndose a la ingratitud humana, anot\u00f3 Pomala<em>: \u201cEs que la vida pasa! \u00a1Y la vida nos hiere con sus perversidades de bestia y de mujer!\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQui\u00e9n fue Mart\u00edn Pomala? Ve\u00e1moslo en sus rasgos ge\u00adnerales. Hijo natural de la lavandera analfabeta Mer\u00adcedes Cruz. En la escuela p\u00fablica de su pueblo adelanta los estudios primarios, y luego consigue una beca para el colegio San Sim\u00f3n, de Ibagu\u00e9, donde cursa hasta el tercer a\u00f1o de los secundarios. Se incorpora co\u00admo combatiente en la Guerra de los Mil D\u00edas y all\u00ed cae prisionero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su madre fue la gran adoraci\u00f3n de su vida. Muerta ella, recibe duro golpe del que nunca se curar\u00eda. En Ibagu\u00e9 trabaja como empleado p\u00fablico. Se dedica adem\u00e1s a la escritura y la lectura. Sobresale como la sorpresa literaria del momento. Felisa Carvajal, el inmenso amor de su vida, lo desde\u00f1a. A ella le dedica el poema <em>Sangre<\/em>, uno de los mejores de su producci\u00f3n. Las penas las miti\u00adga con licor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le sobreviene en 1916 la grave crisis de su salud que se conoce como \u00abobnubilaci\u00f3n ascendente\u00bb. Es recluido en Bogot\u00e1 en un manicomio, por espacio de siete a\u00f1os. Entre l\u00facido y lun\u00e1tico fabrica en el asilo versos a montones, que se pierden en su mayor\u00eda. Le canta al Sol<em>: \u00abPa\u00addre Sol, ilum\u00ednanos. Padre Sol, ten piedad de estos lo\u00adcos hermanos que a fuerza de dolor se est\u00e1n volviendo cuerdos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1924 sale del asilo. Casi nadie lo reconoce. Se de\u00addica a vagar. Sufre hambres y maltratos. Viaja a Calarc\u00e1, a Caicedonia, a Popay\u00e1n. A Guillermo Valencia le hace un gran reportaje. Se dirige a \u00e9l como \u00abSu Alteza Seren\u00edsi\u00adma y Maestr\u00edsima\u00bb. El bardo de Popay\u00e1n lo interpela: \u00abNo soy Alteza Seren\u00edsima. Diga usted: Excitad\u00edsima\u00bb. De pa\u00adso por Armenia se enamora locamente de Lola Botero, bella dama que no le corresponde. \u00a1Amor de poeta!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Menesteroso, abandonado y enfermo, se mueve como una hoja seca por las calles de Ibagu\u00e9. Los a\u00f1os 50 son de dictadura y violencia. Y Pomala, antigobiernista decla\u00adrado, proclama su socialismo y su rebeld\u00eda. El 20 de ju\u00adnio de 1951 encuentran su cad\u00e1ver, en alto grado de des\u00adcomposici\u00f3n, por los lados del acueducto. Nunca logra es\u00adclarecerse el crimen. Todo esto parece una r\u00e1faga de ad\u00adversidades del destino. En medio de ellas el poeta plas\u00adm\u00f3 su obra sobresaliente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Errabundo, nost\u00e1lgico y enamorado, y poseedor adem\u00e1s de discreto tono de humor, Pomala hab\u00eda colocado en el poema <em>Sangre<\/em> esta pincelada sobre su dura existencia: <em>\u201cTiempo despu\u00e9s la suerte me arroj\u00f3 del boh\u00edo. \/ Dije adi\u00f3s al reba\u00f1o, a las selvas al r\u00edo\u2026 \/ Y puesta ya en mis labios la sombra del bigote \/ me di a la aventura y me sent\u00ed Quijote\u201d. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 19-V-1990.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Alguien me habl\u00f3 por primera vez, hace m\u00e1s de diez a\u00f1os, del poeta tolimense Mart\u00edn Pomala, nacido en Ata\u00adco en 1884 y muerto en Ibagu\u00e9 en 1951. 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