{"id":6174,"date":"2011-11-11T00:50:00","date_gmt":"2011-11-11T05:50:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6174"},"modified":"2014-03-21T12:12:44","modified_gmt":"2014-03-21T17:12:44","slug":"monumento-al-hueco","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/11\/monumento-al-hueco\/","title":{"rendered":"Monumento al hueco"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bogot\u00e1 est\u00e1 destrozada. No voy a meterme en el hue\u00adco grande de las inmoralidades y las angustias econ\u00f3micas que asfixian la vida capitalina, sino en el deterioro de las calles. No es sino recorrer la ciudad en cualquier direcci\u00f3n, incluidas sus arterias vitales, para apreciar y sufrir la vertiginosa destrucci\u00f3n vial que avanza por to\u00addas partes. No dudo de que el ilustre burgomaestre Caicedo Ferrer, que apenas comienza su gesti\u00f3n gerencial, acome\u00adter\u00e1 en corto tiempo la rectificaci\u00f3n de este abandono.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema, por falta de previsi\u00f3n, adquiere pro\u00adporciones gigantescas. Para una urbe de la dimensi\u00f3n de Bogot\u00e1, que todos los d\u00edas crece y recibe la arremetida del progreso desestabilizador, la labor del pavimento debe ser permanente. Es, quiz\u00e1, la funci\u00f3n que exige m\u00e1s conti\u00adnuidad y mayores esfuerzos administrativos. El pavimento es art\u00edculo de desecho, de vida ef\u00edmera, aunque de costo elevado. La garant\u00eda consiste en que la calidad de las obras resista el tiempo razonable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este frente hay que trabajar, como lo vi en Venezue\u00adla, d\u00eda y noche. Da gusto recorrer las carreteras venezo\u00adlanas sin hallar un solo bache, y movilizarse por Caracas y las principales ciudades con el agrado que proporcionan las calles en perfecto estado. Caso similar observ\u00e9 en Ciudad de M\u00e9jico, el centro m\u00e1s populoso del mundo, que, no obstante su gigantismo arrollador, ha sabido con\u00adservar su esplendorosa categor\u00eda urban\u00edstica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son odiosas las comparaciones, pero ellas llevan a lla\u00admar la atenci\u00f3n hacia una de las fallas m\u00e1s protuberantes de la capital colombiana. La situaci\u00f3n se pone m\u00e1s de bulto en los d\u00edas de lluvia, cuando los huecos se esconden en los charcos, como enemigos agazapados, para destrozar veh\u00edculos y exasperar la paciencia ciudadana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las v\u00edas capitalinas, en general, acusan tremendos des\u00adperfectos. Se han convertido en verdugos del ciudadano, y sobre todo del taxista que en su infatigable tarea por la subsistencia debe someter su vehiculo a implacables maltra\u00adtos. Los taxistas trasladan su insatisfacci\u00f3n a las autoridades, con toda clase de imprecaciones, por no poder ganarse la vida en forma m\u00e1s benigna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las obras a medias, defecto com\u00fan que se hace visible a lo largo y ancho de la ciudad, ponen de presente que los impuestos trabajan m\u00e1s para llenar los bolsillos de los contratistas que para satisfacer las necesidades del pueblo. Los altibajos en las calles, que suelen aparecer a los pocos d\u00edas de ejecutada una obra, denotan la poca seriedad o la falta de idoneidad con que algunas firmas cumplen sus compromisos, desde luego sin la correspondiente supervisi\u00f3n de las autoridades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay v\u00edas como la 127, frente al barrio Niza, que regis\u00adtran lamentable deterioro causado por los \u00e1rboles all\u00ed sembrados. Se invierten en ellas grandes sumas de dinero en continuas reparaciones del pavimento, el que regresa en poco tiempo a su anterior estado, cuando lo indicado es sustituir los \u00e1rboles por otros que no agrieten el te\u00adrreno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el puente doble de la calle 134 con la Autopista del Norte se dej\u00f3 un desnivel en el tramo del ascenso que incomoda a los pasajeros y perjudica los veh\u00edculos. Deta\u00adlle en apariencia simple y que, sin embargo, es caracter\u00eds\u00adtico de la ligereza con que se entregan y se reciben los trabajos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy por hoy Bogot\u00e1 es una sucesi\u00f3n irritante de huecos. Parece un mapa agujereado. Las calles son un concepto est\u00e9\u00adtico de las ciudades. Tienen personalidad y hablan el len\u00adguaje del progreso o la dejadez de los pueblos. Dec\u00eda Noel Claras\u00f3: \u00abLas calles, hasta las m\u00e1s estrechas, son sufi\u00adcientemente largas para aprender algo en ellas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 1-XI-1990.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Bogot\u00e1 est\u00e1 destrozada. 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