{"id":6259,"date":"2011-11-11T11:55:52","date_gmt":"2011-11-11T16:55:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6259"},"modified":"2014-06-19T19:00:53","modified_gmt":"2014-06-20T00:00:53","slug":"breve-historia-de-alirio-gallego","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/11\/breve-historia-de-alirio-gallego\/","title":{"rendered":"Breve historia de Alirio Gallego"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Alirio Gallego no se le conoce como cuentista. Ni como novelista. Fue, en cambio, lector apasionado de cuentos y novelas de la literatura universal. Sigui\u00f3 de cerca la producci\u00f3n que en ambos g\u00e9neros, y sobre todo en el cuento, hizo sobresalir a los escritores del Quind\u00edo, a partir de la segunda d\u00e9cada de este siglo, en el panorama del pa\u00eds. Como hombre de vastas lecturas y enorme ver\u00adsatilidad intelectual, abordaba cualquier tema lite\u00adrario, hist\u00f3rico o filos\u00f3fico que surgiera en una conversaci\u00f3n culta, y si no dominaba la materia, luego la profundizaba en su selecta biblioteca<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue reacio a editar sus propios escri\u00adtos, y en cambio gozaba con las publicaciones de sus amigos. Yo sol\u00eda hacerle ver esta notoria omisi\u00f3n en su carrera de literato, a veces con tono de cordial censura, para animarlo a divulgar su pensamiento, y \u00e9l me respond\u00eda que ya le llegar\u00eda la hora. Cuando al fin salieron sus <em>Huellas en la Historia<\/em> (1986), sent\u00ed alborozo al saber que el amigo ya no era in\u00e9dito. Supe despu\u00e9s que trabajaba en diferentes proyectos y que incluso se hallaba pr\u00f3xima su segunda obra. Ojal\u00e1 no se pierda el abundante y disperso material que ha dejado silenciado en sus archivos, esperando la hora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En carta de abril de 1986 me sorprendi\u00f3 con esta noticia: iba a dedicarse a escribir cuento y novela. El solo anuncio era una victoria. Ignoro si logr\u00f3 co\u00adronar tales prop\u00f3sitos. En aquella ocasi\u00f3n, y para que le creyera, me envi\u00f3 dos cuentos ya terminados: <em>Me siento libre<\/em> y <em>\u00a1No s\u00e9 qui\u00e9n soy! <\/em>Los le\u00ed con entusiasmo y hall\u00e9 en ellos un fondo de las propias vivencias del autor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y adem\u00e1s el nervio cuent\u00edstico que \u00e9ste manten\u00eda adormecido. Alirio, como director administrativo que fue del Hospital de Zona del Quind\u00edo, presenci\u00f3 no pocas desgracias humanas. Sobre esto hablamos muchas veces en nuestras tertulias habituales. En estos cuentos de eminente sentido sicol\u00f3gico sac\u00f3 a flote dos temas hospitalarios. Dos tragedias de las tantas que ruedan por las casas de la salud y la muerte. Las volvi\u00f3 literatura un observador atento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alirio Gallego Valencia fue sobresaliente hombre de cultura. Muri\u00f3 en Armenia, pr\u00f3ximo a cumplir 70 a\u00f1os de edad, el 16 de marzo de 1991. Fue uno de los fundadores de la Universidad del Quind\u00edo y ocup\u00f3 las presidencias de la Asociaci\u00f3n de Periodistas y de la Academia de Historia del Quind\u00edo. No se le conoci\u00f3 como narrador. Pero en estos dos cuentos que dej\u00f3 en mis manos \u2013y que ojal\u00e1 sean un adelanto de su obra p\u00f3stuma\u2013 demuestra sus calidades de cuentista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Dominical de La Rep\u00fablica, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 23-VI-1991<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar A Alirio Gallego no se le conoce como cuentista. Ni como novelista. Fue, en cambio, lector apasionado de cuentos y novelas de la literatura universal. 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