{"id":6289,"date":"2011-11-11T12:35:53","date_gmt":"2011-11-11T17:35:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6289"},"modified":"2014-07-19T20:42:26","modified_gmt":"2014-07-20T01:42:26","slug":"memoria-de-un-gran-boyacense","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/11\/memoria-de-un-gran-boyacense\/","title":{"rendered":"Memoria de un gran boyacense"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace 25 a\u00f1os \u2014el 31 de julio de 1966\u2014 mor\u00eda en accidente de tr\u00e1nsito uno de los hijos ilustres de Boyac\u00e1: el doctor Luis Torres Quintero, senador de la Rep\u00fablica, y que dos a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00eda ocupado la presidencia de la corporaci\u00f3n. El suceso se produjo a corta distancia de la ciudad de Tunja, en la poblaci\u00f3n de Ventaquemada \u2013vereda Barro Colorado\u2013 cuando el doctor Torres Quintero estaba pr\u00f3ximo a terminar uno de sus habituales recorridos desde la capital del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con \u00e9l desaparec\u00eda el l\u00edder pol\u00edtico m\u00e1s destacado del momento, cuya muerte prematura, cuando apenas contaba 46 a\u00f1os de edad, repre\u00adsent\u00f3 frustraci\u00f3n para el departamento. Su comando pol\u00edtico hab\u00eda permitido que\u00a0 la comarca boyacense tuviera figuraci\u00f3n en el panorama nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez desde entonces no volvi\u00f3 a sentirse en el pa\u00eds, con la resonancia y el influjo que despert\u00f3 el nombre de Torres Quintero, el vigor del liderazgo boyacense. Boyac\u00e1 ha contado con hombres distinguidos, pero \u00e9stos no siempre han logrado desarrollar la\u00ad ver\u00addadera acci\u00f3n que requiere el departamento para salir de su actual encrucijada social y econ\u00f3mica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hermanos Torres Quin\u00adtero, todos desapare\u00adcidos, marcan una \u00e9poca brillante en la historia boyacense, en campos diversos. Rafael, director del Instituto Caro y Cuervo y respetable autoridad del idioma, falleci\u00f3 en 1987. Eduardo, el \u00abcaballero andante de la cultura boyacense\u00bb, el mayor exponente cultural que haya tenido Boyac\u00e1 en mucho tiempo, lleva 18 a\u00f1os de muerto; en estos d\u00edas tuve ocasi\u00f3n de exaltar su memoria dentro de la pasada Feria In\u00adternacional de la Cultura, rea\u00adlizada en la ciudad de Tunja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Guillermo, el cantor del amor y la muerte, que dej\u00f3 obra valiosa, fue una esperanza trunca que se extingui\u00f3 a los 27 a\u00f1os, en la d\u00e9cada de los 30. A Roberto se le conoci\u00f3 como el \u00abgeneral humanista\u00bb. Hernando y Ricardo, coronel del Ej\u00e9rcito y abogado, cumplieron notables desempe\u00f1os en sus actividades. A los Torres Quintero s\u00f3lo les sobreviven hoy sus dos hermanas, Luc\u00eda y Mar\u00eda Helena, miembros prestantes de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luis Torres Quintero naci\u00f3 para la pol\u00edtica. Con su hijo Andr\u00e9s \u2014exalcalde de la ciu\u00addad de Tunja\u2014 recordaba yo en estos d\u00edas los atributos de caudillo de que estaba dotado su padre. Su simpat\u00eda y aguda inteligencia \u2014unidas a la proverbial mali\u00adcia ind\u00edgena del boyacense\u2014 irradiaron en la comarca la imagen del hombre llano y al mismo tiempo culto que llega con facilidad al alma del pueblo. El don de gentes, in\u00adsignia suya de marca mayor, le hizo ganar con igual bizarr\u00eda la plaza p\u00fablica y el sal\u00f3n social. Como brillante orador, su palabra deslumbraba y seduc\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su fulgurante carrera deja la sensaci\u00f3n del meteoro. Entre 1947 y 1948 se desempe\u00f1a como secretario de la Asam\u00adblea de Boyac\u00e1 y secretario de Hacienda del departamento. Luego, durante seis a\u00f1os, se ausenta del pa\u00eds en misiones consulares que ejerce en Suecia, Bilbao, Chicago y Montreal. A su regreso, y en menos de un a\u00f1o, es jefe de su partido en Boyac\u00e1. Y al poco tiempo salta al escenario de la naci\u00f3n, hasta llegar a ser presidente del Congreso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Boyac\u00e1 lo recuerda hoy, a los 25 a\u00f1os de muerto, como uno de sus varones esclarecidos que cumplieron el noble ejer\u00adcicio de la pol\u00edtica en bien de las causas populares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 24-VII-1991<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Hace 25 a\u00f1os \u2014el 31 de julio de 1966\u2014 mor\u00eda en accidente de tr\u00e1nsito uno de los hijos ilustres de Boyac\u00e1: el doctor Luis Torres Quintero, senador de la Rep\u00fablica, y que dos a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00eda ocupado la presidencia de la corporaci\u00f3n. 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