{"id":640,"date":"2009-10-27T17:12:24","date_gmt":"2009-10-27T17:12:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=640"},"modified":"2014-04-05T11:48:16","modified_gmt":"2014-04-05T16:48:16","slug":"violencia-sexual","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2009\/10\/27\/violencia-sexual\/","title":{"rendered":"Violencia sexual"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">De acuerdo con estimativos de las autoridades, las denuncias que se ponen en el pa\u00eds por abusos sexuales no pasan del diez por ciento de los casos ocurridos. El a\u00f1o pasado, seg\u00fan tales denuncias, se presentaron 14.421 actos de violencia carnal, de los cuales el 85 por ciento correspondieron a menores de edad. Si nos guiamos por el c\u00e1lculo oficial, el dato verdadero llegar\u00eda a 144.000 abusos sexuales cometidos en el a\u00f1o 2002. La situaci\u00f3n, por supuesto, es alarmante.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfPor qu\u00e9 el 90 por ciento de las personas irrespetadas no acude a las autoridades? Puede pensarse que el primer motivo reside en la verg\u00fcenza, y\u00a0 luego en la falta de confianza en la justicia. Los engorrosos y penosos tr\u00e1mites judiciales que debe cumplir una persona que ha sido violada, la hace desistir, salvo pocas excepciones, del recurso legal. Para las mujeres, m\u00e1s all\u00e1 de los molestos ex\u00e1menes f\u00edsicos y de la ingrata narraci\u00f3n de los hechos, est\u00e1 el temor de que su episodio deje de ser confidencial al pasar a conocimiento de los funcionarios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, a la v\u00edctima de una violaci\u00f3n le surge la sospecha de que ser\u00e1 mortificada muchas veces dentro del proceso, con interrogatorios, choques con el agresor y su abogado, ampliaci\u00f3n de pruebas y dem\u00e1s vericuetos por donde se fuga la efectividad de la ley. Es obvio que el procedimiento penal debe atenderse con rigor, en procura de una recta justicia. Pero este esquema resulta mucho m\u00e1s te\u00f3rico que atractivo. Por eso los agredidos prefieren callar. Y por eso, al amparo de la impunidad, el delito crece todos los a\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"justify\">Registra la prensa el caso de un violador de sus propias hijas que en octubre de 2001 fue condenado a 29 meses de prisi\u00f3n por un juzgado de Cali, quedando luego en libertad por orden del mismo despacho, mediante la firma de un acta de compromiso. Dos meses despu\u00e9s, la esposa volvi\u00f3 a denunciar la misma situaci\u00f3n ante una fiscal\u00eda de Cali, que se abstuvo de dictar medida de aseguramiento por tratarse de un caso ya juzgado. Aqu\u00ed es donde comienza la justicia a tambalear y el crimen a prosperar. La se\u00f1ora, a sabiendas de que la libertad de su esposo constitu\u00eda un peligro para sus hijas, interpuso una tutela ante el Tribunal Superior de Cali, pero \u00e9ste fall\u00f3 a favor del fiscal.<\/p>\n<p align=\"justify\">A la madre de las peque\u00f1as ya no le quedaba nada por ejercer ante la justicia. Y acudi\u00f3 a sus propios procedimientos: provista de una filmadora, grab\u00f3 desde un cl\u00f3set la escena donde el marido violaba a su hija de once a\u00f1os. Estos sucesos desconcertantes son los que hacen desconfiar de la justicia. He ah\u00ed una explicaci\u00f3n a la pregunta atr\u00e1s formulada, de por qu\u00e9 el 90 por ciento de las violaciones sexuales no son puestas en conocimiento de las autoridades.<\/p>\n<p align=\"justify\">La cr\u00f3nica judicial da cuenta de dos cap\u00edtulos bochornosos para la sociedad y las familias afectadas, y que representan dantescos cuadros de criminalidad masiva: el de Luis Alfredo Garavito, violador y asesino confeso, que admiti\u00f3 haber abusado de m\u00e1s de 140 menores de edad (las autoridades creen que pasan de 200, ya que las v\u00edctimas fueron enterradas por el asesino en lugares secretos); y el de Manuel Octavio Berm\u00fadez, que reconoci\u00f3 la violaci\u00f3n y asesinato de 34 menores, cap\u00edtulo que hasta ahora comienza.<\/p>\n<p align=\"justify\">Estos depravados son fieras humanas poseedoras de los peores instintos de brutalidad y degeneraci\u00f3n, e indignos, por lo tanto, de vivir en sociedad. Sin embargo, s\u00f3lo hace poco cayeron en manos de la justicia, varios a\u00f1os despu\u00e9s de cometidas sus atrocidades. Cualquiera se sorprender\u00e1 con la valoraci\u00f3n que un siquiatra de Medicina Legal hace sobre la personalidad de Manuel Octavio Berm\u00fadez: \u201cNo est\u00e1 fuera de sus cabales, es consciente de los abusos sexuales y los asesinatos de ni\u00f1os, y entiende la dimensi\u00f3n de los cr\u00edmenes\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">La violaci\u00f3n es una de las conductas m\u00e1s abominables del ser humano, y su creciente incidencia representa en Colombia verdadera calamidad p\u00fablica. \u00bfQu\u00e9 va a hacer el Estado para librarnos de estos criminales sueltos que han perdido todo respeto por la ley, la sociedad y la gente?<\/p>\n<div><strong><em>El Espectador,<\/em> <\/strong>Bogot\u00e1, 14 de agosto de 2003.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La violaci\u00f3n es una de las conductas m\u00e1s abominables del ser humano, y su creciente incidencia representa en Colombia una verdadera calamidad p\u00fablica. \u00bfQu\u00e9 va a hacer el Estado para librarnos de estos criminales sueltos, que han perdido todo respeto por la ley, la sociedad y la gente?<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[35],"tags":[91],"class_list":["post-640","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-panorama-nacional","tag-panorama-nacional"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/640","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=640"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/640\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11513,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/640\/revisions\/11513"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=640"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=640"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=640"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}