{"id":6523,"date":"2011-11-11T18:26:25","date_gmt":"2011-11-11T23:26:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6523"},"modified":"2014-06-06T18:51:25","modified_gmt":"2014-06-06T23:51:25","slug":"un-campesino-sin-regreso","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/11\/un-campesino-sin-regreso\/","title":{"rendered":"Un campesino sin regreso"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He vuelto a leer, muchos a\u00f1os despu\u00e9s de su primera lectura, un excelente libro quindiano. Se trata de la novela <em>Un campesino sin regreso<\/em>, de Euclides Jaramillo Arango, que fue publicada por la editorial Bedout en 1959. Este libro, que no volvi\u00f3 a editarse ni se consigue en las librer\u00edas, ha cumplido 33 a\u00f1os de vida. Pertenece a la gran literatura regional que, triste es decirlo, no conocen la mayor parte de las nuevas generaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Novela sobre la violencia colombiana, de las mejor logradas en este g\u00e9nero. Como consecuencia de aquella \u00e9poca nefasta, muchos escritores nacionales dejaron su testimonio veraz, incorporado hoy a lo que se conoce \u00a0como la \u201cliteratura de la violencia\u201d. Pocos, sin em\u00adbargo, son los libros que en realidad est\u00e1n llamados a per\u00addurar, y entre ellos se cuenta el de Jaramillo Arango, por m\u00e1s que el propio Quind\u00edo lo tenga olvidado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los j\u00f3venes de hoy ignoran lo que fue la violencia pol\u00edtica que azot\u00f3 los campos del Quind\u00edo. Por fortuna, ya qued\u00f3 derrotada la negra noche y no han vuelto a presentarse g\u00e9rmenes que hagan temer por la aparici\u00f3n de aquella barbarie. El Quind\u00edo, a pesar de los signos adversos que castigan hoy su actividad agr\u00edcola, vive en un oasis de paz. Pocos depar\u00adtamentos pueden mostrar la misma suerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La narrativa, que es por ex\u00adcelencia la gran historiadora de los tiempos, recoge en el libro que aqu\u00ed comento un episodio lacerante sobre aquel turbi\u00f3n que pas\u00f3 por el Quind\u00edo y sembr\u00f3 pavor y destrucci\u00f3n. Se destru\u00edan los hombres como ver\u00addaderos lobos, sin saberse por qu\u00e9, y desaparec\u00eda la tranquilidad en campos y po\u00adblaciones. El sectarismo pol\u00edtico, que hac\u00eda de las suyas en el territorio nacional, se ense\u00f1ore\u00f3 de las campi\u00f1as cafeteras y desvertebr\u00f3 la tradicional fisonom\u00eda de esta regi\u00f3n que s\u00f3lo conoc\u00eda el tra\u00adbajo honrado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este libro de Euclides Jaramillo Arango es un canto a la tierra. Lo m\u00e1s sagrado que tiene el quindiano, su tierra feraz y amorosa, se engrandece en la pluma maestra de quien presenci\u00f3 de cerca la hecatombe fratricida. \u00bfC\u00f3mo pedirles a los j\u00f3venes de hoy que conozcan esta novela si ya no se consigue? Ojal\u00e1 alguien se preocupe por reeditarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>La Cr\u00f3nica del Quind\u00edo, <\/strong><\/em>Armenia, 11-VIII-1992.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar He vuelto a leer, muchos a\u00f1os despu\u00e9s de su primera lectura, un excelente libro quindiano. Se trata de la novela Un campesino sin regreso, de Euclides Jaramillo Arango, que fue publicada por la editorial Bedout en 1959. Este libro, que no volvi\u00f3 a editarse ni se consigue en las librer\u00edas, ha [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[5],"class_list":["post-6523","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-novela-articulos","tag-novela"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6523","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6523"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6523\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13257,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6523\/revisions\/13257"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6523"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6523"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6523"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}