{"id":6654,"date":"2011-11-21T22:38:08","date_gmt":"2011-11-22T03:38:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6654"},"modified":"2014-06-19T19:26:11","modified_gmt":"2014-06-20T00:26:11","slug":"la-vida-en-cuentos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/21\/la-vida-en-cuentos\/","title":{"rendered":"La vida en cuentos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>(Pr\u00f3logo del libro <em>La casa maldita, <\/em>de Jos\u00e9 Antonio Vergel)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los relatos de este libro convergen a un pueblo. Son como cr\u00f3nicas dispersas en el tiempo que se aglutinan en estas p\u00e1ginas para delinear una historia pueblerina. En Rusia, alguien reci\u00e9n iniciado en la escritura le pregunt\u00f3 a Tolstoi c\u00f3mo har\u00eda para ser escritor universal, y el novelista le respondi\u00f3: \u00abDibuja bien tu aldea y ser\u00e1s universal\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed est\u00e1 el pueblo de Jos\u00e9 Antonio Vergel Alarc\u00f3n, que \u00e9l ha captado desde diferentes \u00e1ngulos para interpretar su propia existencia humana. Basado en casos comunes de la vida real, el cuentista se adentra en las intimidades de su comarca y de all\u00ed extrae una serie de menudos sucesos parroquiales que retratan a la comunidad entera. Son como pinceladas en el paisaje y en las costumbres locales, que logran definir la identidad del terru\u00f1o con la presencia de sencillos protagonistas del acontecer cotidiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Objeto primordial de la literatura es abrillantar los hechos triviales, iluminar los oscuros, redimir la desgracia, hermosear la vida. No se trata de ocultar la realidad y menos de falsearla, sino de descubrir los filones de verdad y de iron\u00eda social que esconden ignorados personajes de todos los pueblos. Son ellos los que mejor encarnan la sabidur\u00eda popular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cuento, desde los propios or\u00edgenes de la humanidad, ha sido canal apropiado para registrar la historia. El hombre demostr\u00f3 su primer rasgo de inteligencia al inventar el cuento como expresi\u00f3n ver\u00adbal, mucho antes de que existiera la escritura. Por ese conducto se transmit\u00edan emociones, rasgos y costumbres de los pueblos primitivos. El g\u00e9nero lleg\u00f3 a Am\u00e9rica con los primeros pobladores. En Colom\u00adbia, pa\u00eds de fabuladores por excelencia, el cuento naci\u00f3 del cuadro de costumbres, y m\u00e1s tarde se herman\u00f3 con la cr\u00f3nica y la novela corta. E incluso con el poema: el cuento, para muchos, es un poema narrado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Horacio Quiroga dice que \u00abun cuento es una novela depurada de ripios\u00bb. Euclides Jaramillo Arango manifiesta que \u00abel cuento es hoy cualquier cosa, pero debe ser bien contado\u00bb. Javier Arango Ferrer agrega que \u00abf\u00e1cilmente el escritor planea el cuento y sale con un mal relato, o planea un relato y sale con un buen cuento\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son suficientes estas expresiones tan respetables para concluir que se trata de uno de los recursos literarios m\u00e1s dif\u00edciles de encasillar, y m\u00e1s controvertidos. Sea como fuere, a trav\u00e9s del cuento, relato, narraci\u00f3n o f\u00e1bula el buen escritor se convierte en retratista de su tiempo y, por consiguiente, en vocero de la injusticia, la miseria, la violencia, el amor. Si sus mensajes no impactan, se los lleva el viento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Antonio Vergel se va por los caminos de su provincia para describir con sutil iron\u00eda \u2013y a veces con claras dosis de erotismo\u2013 ambientes parroquiales movidos por el miedo, el dolor, la angustia, la explotaci\u00f3n humana, el amor, el sexo. Casi todas sus narraciones son presentadas al natural y recogen de paso regionalismos y particularidades lugare\u00f1as, tal vez para que sean m\u00e1s aut\u00e9nticas. Tienen la virtud de saber pintar costumbres y paisajes al igual que estados del alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El inspector,<\/em> uno de los perfiles de esta obra, presenta una escena com\u00fan en Colombia: las pasiones pol\u00edticas atizadas por el eterno gamonal que corrompe la vida de las comunidades. <em>Broma en leve bruma<\/em>, donde campean el humor y la iron\u00eda, refleja los pecados capitales de todos los pueblos: gazmo\u00f1er\u00eda, beater\u00eda, idiotez, cursiler\u00eda, hipocres\u00eda&#8230; <em>Lo de Leopoldo fue verdad<\/em> tiene como actor a un gato hogare\u00f1o \u2013el gato de todas partes\u2013, que trasmite hondo sentimiento de ternura. <em>Casa maldita<\/em>, escenario de violencia, ofrece este episodio contundente: \u00abAbsal\u00f3n entr\u00f3 sin saludar, como queriendo mirar algo en las estanter\u00edas llenas de polvo, desenruan\u00f3 un cachiblanco para degollar cerdos y acribill\u00f3 a \u00d1ungo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Breves muestras para decir que en este acopio de ficciones calcadas de la realidad desfilan los personajes t\u00edpicos de cualquier conglomerado humano. Es la propia vida la que corre por estas p\u00e1ginas, que su autor dedica con emoci\u00f3n a su pueblo real, Alpujarra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Antonio Vergel, graduado en Filosof\u00eda y Letras en la Universidad Javeriana, y que adelant\u00f3 estudios filol\u00f3gicos en el Instituto Caro y Cuervo, se desempe\u00f1\u00f3 en Rusia, durante 20 a\u00f1os, como periodista y redactor literario del semanario <em>Novedades<\/em> de Mosc\u00fa, de la Agencia de Prensa Novosti y de la Editorial Progreso. Adem\u00e1s, ha estado vinculado a la c\u00e1tedra universitaria. Es autor de una excelente biograf\u00eda de Mart\u00edn Pomala \u2013el gran poeta olvidado de su tierra tolimense\u2013 y del hermoso libro de poemas <em>Lumbres secretas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Avanza en un trabajo sobre sus experiencias sovi\u00e9ticas, al que ya le tiene asignado t\u00edtulo: <em>Veinte a\u00f1os tras la Cortina de Hierro<\/em>. Y no cesa en su silenciosa producci\u00f3n po\u00e9tica y narrativa. Ahora, tras su larga residencia en Rusia, ha regresado a su patria \u2013y sobre todo a su pueblo\u2013 a cantar la vida con sabor de cuentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bogot\u00e1,<\/strong> marzo de 2002.<strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar (Pr\u00f3logo del libro La casa maldita, de Jos\u00e9 Antonio Vergel) Todos los relatos de este libro convergen a un pueblo. Son como cr\u00f3nicas dispersas en el tiempo que se aglutinan en estas p\u00e1ginas para delinear una historia pueblerina. En Rusia, alguien reci\u00e9n iniciado en la escritura le pregunt\u00f3 a Tolstoi c\u00f3mo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[82],"class_list":["post-6654","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuento","tag-cuento"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6654","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6654"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6654\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13328,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6654\/revisions\/13328"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6654"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6654"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6654"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}