{"id":6656,"date":"2011-11-21T22:39:49","date_gmt":"2011-11-22T03:39:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6656"},"modified":"2014-06-19T19:17:41","modified_gmt":"2014-06-20T00:17:41","slug":"el-amor-de-tigrero","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/11\/21\/el-amor-de-tigrero\/","title":{"rendered":"El amor de Tigrero"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En reciente viaje al Quind\u00edo, sobre el que me propongo escribir algunas cr\u00f3nicas, me encontr\u00e9 con la noticia de la aparici\u00f3n de un nuevo cuentista: Miguel \u00c1ngel Rojas Arias. De la gaveta de su escritorio saca y me muestra un libro antiguo de Eduardo Arias Su\u00e1rez, precursor del cuento en el Quind\u00edo y maestro del g\u00e9nero en el pa\u00eds, hoy olvidado en su propia tierra. Yo, ferviente admirador de la obra de Arias Su\u00e1rez, me siento emocionado ante la presencia de este incunable de las letras quindianas e invito al nuevo cuentista a que siga su ejemplo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El breve libro que acaba de publicar Rojas Arias y que lleva por t\u00edtulo <em>El amor de Tigrero<\/em>, tiene esta propiedad: recrear la historia regional con la fantas\u00eda del fabulador. Nunca antes, que yo sepa, ning\u00fan narrador hab\u00eda penetrado en la vida \u00edntima de Jes\u00fas Mar\u00eda Ocampo, fundador de Armenia, para presentar, con tono de cuento, la serie de episodios reales que aqu\u00ed se ventilan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este aventurero de monta\u00f1as, de caminos y peligros (de \u00e9l se dice que se internaba en la selva y al poco tiempo aparec\u00eda con tres o cuatro pieles de tigre, lo que le vali\u00f3 el nombre de Tigrero) pose\u00eda al mismo tiempo alma tierna y nobles ademanes. Campesino raizal, analfabeto, de fuerte contextura, afable, valiente y generoso, este h\u00e9roe de la epopeya quindiana era adem\u00e1s conquistador de corazones. El amor de su vida fue Mar\u00eda Arsenia Cardona, a quien despos\u00f3 de 13 a\u00f1os, cuando \u00e9l frisaba en los 37.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la postre, ya pr\u00f3ximo a morir, descubre la infidelidad de su mujer y se dice \u2013en conjetura l\u00f3gica del cuentista\u2013 que su vida errante entre montes y fieras lo ha distanciado del amor de Mar\u00eda Arsenia. Tiempo despu\u00e9s termina aplastado por un \u00e1rbol gigante y sus despojos quedan sepultados por muchos a\u00f1os \u2013hasta su traslado definitivo a la ciudad por \u00e9l fundada\u2013 en la tierra virgen de sus haza\u00f1as. Una verdadera oraci\u00f3n de la monta\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miguel \u00c1ngel Rojas Arias, investigador acucioso de la historia local, realiza con sus relatos una aproximaci\u00f3n est\u00e9tica al alma de los personajes, a quienes dibuja como h\u00e9roes, pero tambi\u00e9n como seres humanos, con sus defectos y virtudes. Crea ficciones para hacer sentir la realidad. Es una manera de explayar su formaci\u00f3n sociol\u00f3gica con la amenidad del narrador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ojal\u00e1 lo veamos m\u00e1s tarde en un libro de mayor dimensi\u00f3n, detr\u00e1s de los sucesos \u00edntimos que se esconden en el alma de los protagonistas de los pueblos y marcan su car\u00e1cter (el de las personas y el de los pueblos). El camino del cuento le ser\u00e1 propicio, sin duda, para interpretar los secretos que por lo general no ve el historiador acad\u00e9mico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bogot\u00e1,<\/strong> 8-IX-1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar En reciente viaje al Quind\u00edo, sobre el que me propongo escribir algunas cr\u00f3nicas, me encontr\u00e9 con la noticia de la aparici\u00f3n de un nuevo cuentista: Miguel \u00c1ngel Rojas Arias. 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