{"id":6770,"date":"2011-12-14T15:41:04","date_gmt":"2011-12-14T20:41:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6770"},"modified":"2014-04-28T09:10:11","modified_gmt":"2014-04-28T14:10:11","slug":"la-isla-embrujada","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/12\/14\/la-isla-embrujada\/","title":{"rendered":"La isla embrujada"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El encanto de Providencia, adonde se llega en 20 minutos desde San Andr\u00e9s, co\u00admienza en el aeropuerto, bautizado <em>El Embrujo<\/em>. Yo nunca hab\u00eda visto un mar de tan bella policrom\u00eda como el que se contempla desde la ventanilla de la avioneta cuando se aproxima el aterrizaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta mez\u00adcla de colores entrelazados sobresa\u00adle un azul profundo de tanta inten\u00adsidad, que parece dibujada all\u00ed la b\u00f3veda celeste el d\u00eda m\u00e1s luminoso de los cielos desconcer\u00adtantes. Por algo se le conoce como el <em>mar de los siete colores<\/em>. Penetrar en Providencia bajo el augurio del n\u00famero 7 (f\u00f3rmula cabal\u00edstica) es el mejor pasaporte para el placer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quien no haya conocido este para\u00edso supondr\u00e1 que se trata de un territorio peque\u00f1o, pero la reali\u00addad es distinta: una carretera de 17 kil\u00f3metros, muy bien pavimentada, indica el tama\u00f1o de la isla. La fertilidad de las tierras y la abundancia de los arroyos de agua dulce representan un regalo de la naturaleza, que no es f\u00e1cil encontrar en sitios similares. Y como si fuera poco, las elevaciones del terreno (algo inusitado en las islas) dieron lugar a la conformaci\u00f3n de una represa que surte de agua potable a la poblaci\u00f3n, lo que representa para el turista una bendici\u00f3n en medio de aquella vida primitiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El capit\u00e1n de nav\u00edo Julio C\u00e9sar Reyes Canal, fundador de la Escue\u00adla Naval de Cadetes, descubri\u00f3 desde su retiro de la Armada el secreto de aquellos parajes. Visito al amigo en su propiedad King&#8217;s Camp, delicioso recinto tur\u00edsti\u00adco, y desde aquella meseta admiro el cuadro fascinante del mar que se repliega al borde del pueblo, formando una ensenada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El capit\u00e1n Reyes me muestra a distancia el Puente de los Enamo\u00adrados, largo corredor de madera que avanza por el mar, con seduc\u00adci\u00f3n rom\u00e1ntica, hasta la isla de Santa Catalina, y me recomienda que no deje de visitar la fortale\u00adza, constituida por dos viejos ca\u00f1o\u00adnes, que qued\u00f3 como testimonio de los remotos conflictos b\u00e9licos por la posesi\u00f3n de la isla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando m\u00e1s tarde llego a Santa Catalina, me maravilla, como entu\u00adsiasta defensor de la ecolog\u00eda, encontrar en su entrada una valla que reza as\u00ed: \u00abAmigo, los manglares: 1\u00ba \u2013 Evitan la erosi\u00f3n de nuestras playas. 2\u00b0 \u2013 Cuidan de peque\u00f1os peces, caracoles y langostas. 3\u00ba \u2013 Nos dan sombra. \u00bfNo crees que es suficiente raz\u00f3n para cuidarlos y protegerlos?\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A poca distancia descubrimos un sencillo y acogedor restaurante en v\u00eda de inauguraci\u00f3n, que su propietaria, Nona Escalona Mart\u00ednez (de nacionalidad nicara\u00adg\u00fcense, pero residenciada en Co\u00adlombia hace varios a\u00f1os), va a bautizar con el sugestivo nombre de <em>Animea<\/em> (palabra que traducida del hebreo, seg\u00fan comenta, significa Salud y Paz). Mientras saboreamos el apetitoso plato de rond\u00f3n (comida t\u00edpica de la isla) le decimos que este mensaje de Salud y Paz se lo enviamos a Nicaragua en momentos en que pretenden arreba\u00adtarnos nuestro leg\u00edtimo derecho sobre el archipi\u00e9lago.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo en Providencia, incluyendo a Santa Catalina, es una fantas\u00eda. All\u00ed se va a no hacer nada. Es el sitio ideal para el descanso y la contem\u00adplaci\u00f3n. La belleza de sus playas (Cayo Cangrejo, Manza\u00adnillo, Suroeste, otras menores), cuyas aguas transparentes dejan ver los fondos del mar sembrados de corales y peces infinitos, certifi\u00adcan el embrujo que se ley\u00f3 en el aeropuerto. A esto se suma la calidez de los nativos, seres senci\u00adllos y amables que parecen conju\u00adgar la simplicidad de la vida agres\u00adte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los moradores, sea cualquiera su condici\u00f3n social, pre\u00advalece el trato igualitario. All\u00ed se vive la verdadera democracia, y esto se corrobora con la coexistencia de varias religiones por igual desarro\u00adlladas: cat\u00f3lica, bautista, adventis\u00adta. Nona, la nicarag\u00fcense, nos de\u00adc\u00eda con excelente fundamento que Dios hay uno solo y cada cual lo encuentra a su gusto: lo importante es hacer el bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La temporada familiar se hizo m\u00e1s pl\u00e1cida \u2013e inolvidable\u2013 en las confortables caba\u00f1as Agua Dulce, de los esposos quindianos Carlos Alberto \u00c1ngel y Consuelo. Verda\u00addero remanso de paz y hospitalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 4-IX-1993.<strong> <\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar El encanto de Providencia, adonde se llega en 20 minutos desde San Andr\u00e9s, co\u00admienza en el aeropuerto, bautizado El Embrujo. Yo nunca hab\u00eda visto un mar de tan bella policrom\u00eda como el que se contempla desde la ventanilla de la avioneta cuando se aproxima el aterrizaje. 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