{"id":6777,"date":"2011-12-14T15:47:29","date_gmt":"2011-12-14T20:47:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6777"},"modified":"2014-03-26T17:09:14","modified_gmt":"2014-03-26T22:09:14","slug":"atentados-contra-las-aguas-y-los-bosques","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/12\/14\/atentados-contra-las-aguas-y-los-bosques\/","title":{"rendered":"Atentados contra las aguas y los bosques"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pa\u00eds no ha tomado con\u00adciencia de lo que significa la lenta agon\u00eda del agua, los \u00e1rboles y los bosques a lo largo y ancho de nuestra maltratada geograf\u00eda. La tala permanente de \u00e1rbo\u00adles le quita defensas al suelo y disminuye en los campos las fuentes que permiten la prosperidad de la agricultura y, por lo tanto, la subsistencia de miles de familias. La tierra, sometida a este progresivo proceso de deforestaci\u00f3n, a la larga se torna reseca e in\u00fatil. A pesar de la acci\u00f3n vigilante del Inderena, los destrozos son incalculables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He tenido oportunidad de conocer el caso de un fundo en la vereda de San Antonio (municipio de La Vega), cuyo due\u00f1o derrib\u00f3 una fanegada de \u00e1rboles \u00a0sembrados en una pendiente, hasta la orilla del r\u00edo Gualiv\u00e1, quedando \u00e9sta desprotegida de toda vegetaci\u00f3n. Al due\u00f1o de la finca le ordena el Inderena efectuar la pronta reforestaci\u00f3n de la parte afectada para prevenir erosiones futuras y taponamiento del r\u00edo. Pero el mal ya est\u00e1 hecho. Es preciso tener en cuenta que remplazar un bosque se lleva por lo menos 50 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor\u00eda de nuestros r\u00edos est\u00e1n en camino de desaparecer, v\u00edctimas de la contaminaci\u00f3n. El r\u00edo Bogot\u00e1 es la mayor cloaca del pa\u00eds y del mundo. En el Valle de Tenza agonizan todas sus aguas fluviales. Neiva deja morir al r\u00edo las Ceibas, que surte de agua a la ciudad. En la capital del pa\u00eds, el r\u00edo Juan Amarillo recibe los desechos de m\u00e1s de un mill\u00f3n de habi\u00adtantes del norte de la ciudad, y camina como un paria en medio de lodazales desesperantes que luego entrega al r\u00edo Bogot\u00e1, y \u00e9ste al Magdalena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Similar es la suerte de nuestras lagunas. La de Tota baja de nivel por la succi\u00f3n de agua que hacen los cebolleros a la vista de todo el mundo. La de F\u00faquene est\u00e1 a punto de expirar. La de Palacio ya casi est\u00e1 borrada, y lo mismo sucede con la de Cucunub\u00e1. El panorama es desolador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ecosistema ya no resis\u00adte m\u00e1s atropellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos envene\u00adnando nuestra mayor riqueza. Hay que formar conciencia ecol\u00f3gica. Y meditar en la conveniencia de crear el Ministerio del Medio Ambiente. La muerte de las aguas y los bosques equivale a la propia destrucci\u00f3n del hombre. Por algo Eduardo Caballero Calder\u00f3n, gran defensor de la natu\u00adraleza, proclama en sus libros sobre Tipacoque su pasi\u00f3n por el agua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>EN PLENO BOGOTA.\u2013 <\/strong>Con motivo del desembotellamiento que piensa d\u00e1rsele a la avenida 30 en su llegada al barrio Chic\u00f3 Norte, se anuncia la construcci\u00f3n de una v\u00eda en la calle 94, paralela a los rieles del ferrocarril, para unir la avenida 19 con la carrera 15. Esto supone la perforaci\u00f3n de un bosque centena\u00adrio, con el consiguiente sacrificio de \u00e1rboles. Es decir, la marcha de la civilizaci\u00f3n puede privar a este bello recinto capitalino de uno de sus mayores encantos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Viene a colaci\u00f3n la expresiva carta recibida de do\u00f1a Helena Londo\u00f1o sobre la ca\u00edda de un \u00e1rbol en una transitada avenida la ciudad, frente a mi cuarto de estudio, y que el director de la CAR tuvo la gentileza de sustituirme:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abQuiero a los \u00e1rboles tanto como veo que usted los quiere y siento por ellos lo que tambi\u00e9n siente usted: que son seres vivos, y que los debemos respetar. Hace alrededor de 25 a\u00f1os, cuando se construy\u00f3 la calle 100, se sembraron muchos arbolitos, urapanes; unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, otros muchos, pinos, que roci\u00e1bamos con mis hijos peque\u00f1os y proteg\u00edamos de las ovejas y vacas que en esa \u00e9poca pastaban por estos lados. Estos \u00e1rboles crecieron y son hoy una riqueza para la avenida; le dan al sector ox\u00edgeno, belleza y vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abUsted corri\u00f3 con suerte: le van a sembrar su arbolito. \u00bfA m\u00ed qui\u00e9n me va a remplazar los \u00e1rboles que veo desde mi alcoba y que van a caer uno a uno hasta contar m\u00e1s de cien para dar paso a un puente, que ni siquiera va a solucionar verdaderamente el problema del tr\u00e1fico?\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vea usted esta iron\u00eda, do\u00f1a Helena: primero siembran \u00e1rboles y despu\u00e9s los arrancan. Ahora es todo un bosque el que se encuentra en peligro. Si la v\u00eda en proyecto tiene que abrirse campo, ojal\u00e1 respete el mayor n\u00famero de \u00e1rboles. Y que m\u00e1s tarde no lloremos, como Rafael Alberti, <em>La arboleda perdida.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 21-IX-1993<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar El pa\u00eds no ha tomado con\u00adciencia de lo que significa la lenta agon\u00eda del agua, los \u00e1rboles y los bosques a lo largo y ancho de nuestra maltratada geograf\u00eda. La tala permanente de \u00e1rbo\u00adles le quita defensas al suelo y disminuye en los campos las fuentes que permiten la prosperidad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[65],"tags":[115],"class_list":["post-6777","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ecologia","tag-ecologia"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6777","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6777"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6777\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10971,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6777\/revisions\/10971"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6777"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6777"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6777"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}