{"id":6800,"date":"2011-12-15T16:18:31","date_gmt":"2011-12-15T21:18:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6800"},"modified":"2014-02-27T18:23:11","modified_gmt":"2014-02-27T23:23:11","slug":"poeta-de-la-brizna-y-el-cosmos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/12\/15\/poeta-de-la-brizna-y-el-cosmos\/","title":{"rendered":"Poeta de la brizna y el cosmos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He sentido viva emoci\u00f3n con la noticia que me comunica Jorge Enrique Molina Marino, rector de la Universidad Central, sobre el homenaje que la revista <em>Hojas Universitarias<\/em> tributa en la presente edici\u00f3n al poeta Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda para recordar el segundo aniversario de su muerte, ocurrida en M\u00e9jico el 23 de agosto de 1991, pa\u00eds donde vivi\u00f3 por espacio de 60 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hecho de haber mantenido con el poeta intensa relaci\u00f3n epistolar durante los a\u00f1os finales de su existencia, de haberlo visitado en M\u00e9jico en 1988 y, sobre todo, de ser desde tiempo atr\u00e1s admirador asombrado de su obra po\u00e9tica, me llevaron a escribir el libro <em>Biograf\u00eda de una angustia<\/em>, hoy en proceso de edici\u00f3n en el Instituto Caro y Cuervo.<em> \u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adel L\u00f3pez G\u00f3mez lo llama <em>poeta de la brizna y el cosmos<\/em>. Exacta definici\u00f3n para quien como Pardo Garc\u00eda plasm\u00f3 en su obra, con sensibilidad art\u00edstica, la trascendencia de la vida, desde la peque\u00f1ez hasta la inmensidad, y supo unir el \u00e1tomo con la mole. \u00abY me volv\u00ed c\u00f3smico y so\u00f1\u00e9 con la vida y la muerte en raz\u00f3n de ser astrof\u00edsico\u00bb, se\u00f1ala el poeta en una de sus confesiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda abre los ojos al mundo, se encuentra frente al p\u00e1ramo. Y \u00e9ste ruge como drag\u00f3n que amenaza devorarlo. Durante toda la vida lo persigue la imagen siniestra. Nunca logra liberarse de ella. \u00abEl hurac\u00e1n del p\u00e1ramo \u2013dice\u2013 no ha cesado un instante de soplar sobre mi\u00bb. Su secreto reside en la vivencia del p\u00e1ramo. El p\u00e1ramo significa orfandad. Y la orfandad, soledad, abandono, miedo, neurosis, angustia, sombras&#8230; El p\u00e1ramo representa para \u00e9l, siendo su mayor tortura, una sinfon\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La epopeya del p\u00e1ramo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda hered\u00f3 del p\u00e1ramo cosas majestuosas. Derrot\u00f3 el desamparo y escribi\u00f3 una epopeya. En el p\u00e1ramo, denso en penumbras, tambi\u00e9n alumbra el sol. La sombra va pegada a la personalidad del poeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00abLa sombra <\/em>\u2013declara\u2013<em> es para m\u00ed uno de los fen\u00f3menos m\u00e1s sublimes del universo. Tengo la certidumbre de que todo el universo es sombra, y esa sombra formidable me envolvi\u00f3 por completo, no como una entelequia, sino como un postulado f\u00edsico\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El poeta \u2013todo poeta verdadero\u2013 posee alma sensible, propensa a la ternura y la solidaridad, y ah\u00ed est\u00e1 su desgracia. Al pretender cambiar la desdicha por la felicidad y no conseguirlo, sufre. Trata de curar los entuertos de la humanidad, y al no lograrlo, se agranda su desaz\u00f3n. Entonces es m\u00e1s poeta. Y no le interesa que lo desprecien. Si el poeta no sufriera, la gente no entender\u00eda la dimensi\u00f3n del dolor. Si no amara, no habr\u00eda amor en el universo, ni luz en los paisajes, ni lumbre en los hogares. Si no cantara, el planeta estallar\u00eda en un lamento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El bardo es un eco del mundo. Es la caja de resonancia de la tragedia y la grandeza humanas. Si no existiera la poes\u00eda, morir\u00edamos de melancol\u00eda. Incluso los violentos. Si el poeta no hubiera nacido, habr\u00eda que crearlo. Y existiendo, a los necios se les antoja destruirlo. Esto es un deicidio, pero as\u00ed de loca es la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda lee desde muy joven a Jos\u00e9 Asunci\u00f3n Silva. Y cada vez encuentra all\u00ed mayor ternura. El murmullo de esos poemas le embriaga el alma. Decide entonces que ser\u00e1 poeta. Poeta de las nieblas del p\u00e1ramo, de las penas del alma. En Silva ha visto su destino. En esos a\u00f1os inciertos s\u00f3lo tiene un confidente: Silva. Con \u00e9l dialoga en fantas\u00eda todas las noches y le cuenta sus pesares. Medita en la senda tr\u00e1gica de su \u00eddolo y se siente atra\u00eddo por la muerte, la \u00abcasta, suave, dulce se\u00f1ora\u00bb invocada por Guillermo Torres Quintero, otro vate del amor y la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay dos claves fundamentales para entender a Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda: el p\u00e1ramo y Silva. Podr\u00e1n existir otras circunstancias que expliquen su personalidad, pero ninguna de ellas ha influido con tanto poder, como las dos mencionadas, en la vida y en la producci\u00f3n de este cisne atormentado que escucha a corta edad, en una ciudad gris y melanc\u00f3lica, el llamado de los dioses a ser poeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Poeta universal<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el libro <em>Lucero sin orillas<\/em>, publicado en 1952, la poes\u00eda pardogarciana busca la interpretaci\u00f3n del universo. En esta \u00e9poca, que va hasta 1960 con la publicaci\u00f3n de <em>La cruz del<\/em><em> sur<\/em>, es cuando m\u00e1s se acent\u00faa la b\u00fasqueda del cosmos para plasmar otra visi\u00f3n sobre el ser humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lirismo de Pardo Garc\u00eda adquiere aqu\u00ed tremenda resonancia. De la elevaci\u00f3n m\u00edstica \u2013caracter\u00edstica de sus primeros poemas\u2013 pasa a la compenetraci\u00f3n con la naturaleza, y de \u00e9sta, al hallazgo del universo. El poeta quiere encajar al hombre en el mundo de los astros, los planetas y los choques c\u00f3smicos. De ah\u00ed en adelante ser\u00e1 m\u00e1s poeta de la tragedia universal y la angustia del hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia 1964 su poes\u00eda se encamina a nuevos temas y descubrimientos. La matem\u00e1tica, la f\u00edsica, la astrof\u00edsica traen nuevos ingredientes en la obra del colombiano. Por este nuevo orden camina siempre de la mano de Einstein. Es la pasi\u00f3n m\u00e1s fuerte de su vida. \u00abYo veo en \u00e9l \u2013dice\u2013 un dios sobrenatural. Ese hombre me condujo a la demencia del espacio\u00bb. En adelante Pardo Garc\u00eda ser\u00e1 el gran l\u00edrico de la ciencia y la t\u00e9cnica moderna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el cantor por excelencia del nuevo mundo cient\u00edfico. Ha sorbido la ciencia con sed de investigador. Toda su cultura viene de Grecia. Su obra po\u00e9tica, una de las m\u00e1s prol\u00edficas de todos los tiempos, ha llenado a cabalidad su necesidad de conocer y representar al hombre en sus miserias y grandezas, y la ha elaborado lo mismo con materiales gongorinos que con clamores c\u00f3smicos. Muchos de sus poemas ya se ganaron el privilegio de la inmortalidad. Pardo Garc\u00eda ha penetrado en el futuro. Se ha adelantado a su tiempo. Su voz es augural. Tiene el poder de la clarividencia. Su poes\u00eda ha irrumpido en el siglo XXI.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Enamorado de la muerte<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pardo Garc\u00eda siente desde los lejanos d\u00edas de su juventud atracci\u00f3n por la muerte. El suicidio de Silva es una imagen fascinante que traslada a sus propios versos con extra\u00f1o placer. Por eso, en 1979 se abre las venas. Edmundo Rico le hab\u00eda advertido en Bogot\u00e1, muchos a\u00f1os atr\u00e1s: \u00abCuida tus pasos porque te meces en el trapecio de la angustia y llevas dentro de ti a tu propio homicida\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El maestro, cual otro Rimbaud, fue al infierno y regres\u00f3, con su tragedia a cuestas. Habl\u00f3 con Sat\u00e1n y con los diablos del averno. Hastiado de vivir y de so\u00f1ar se quem\u00f3 las entra\u00f1as para buscar su exterminio. Se abri\u00f3 las venas para acabar con Eur\u00eddice. Pero su sombra y todo cuanto ella simboliza no lograron destruirse. Lo salvaron \u2013o lo perdieron\u2013 dos casualidades: la del amigo que descubri\u00f3 el hilo de sangre que sal\u00eda de su habitaci\u00f3n, y la de la Cruz Roja, que le cerr\u00f3 las arterias. Como consecuencia de este trance mortal publica en 1980 el libro <em>Tempestad<\/em>, uno de los testimonios m\u00e1s estremecedores que se hayan escrito sobre la tragedia de morir y volver a nacer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro drama apabullante de su existencia es su confusi\u00f3n religiosa. De su poes\u00eda m\u00edstica de la infancia, que se traduce en su amor a Dios, al hombre y a la naturaleza, salta a los mundos ca\u00f3ticos de la ciencia. Einstein le desquicia la mente. Por \u00e9pocas se declara ateo. Pero luego busca a Dios, en sus momentos de mayor desconcierto, y lo encuentra. Y de nuevo le da por navegar en los arcanos inalcanzables del cosmos. Entonces vuelve a perder a Dios. Y m\u00e1s tarde lo descubre una vez m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Su Cristo negro<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los mayores interrogantes que se me formulan con frecuencia, por consider\u00e1rseme conocedor cercano de la vida del poeta, es sobre su incredulidad religiosa. Para muchos, Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda se mantuvo alejado de Dios en sus \u00faltimos a\u00f1os. Y as\u00ed muri\u00f3. Concepto equivocado, como ya se dijo. Poseo pruebas suficientes, manifestadas en cartas, en actuaciones inequ\u00edvocas y sobre todo en varias poes\u00edas fulgurantes. Este punto tiene amplio an\u00e1lisis en mi ensayo biogr\u00e1fico en v\u00eda de edici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Considero pertinente entregar a <em>Hojas Universitarias,<\/em> dentro de la muestra po\u00e9tica que me ha solicitado el doctor Molina Mari\u00f1o, varios testimonios de los \u00faltimos a\u00f1os que refrendan mi tesis sobre el reencuentro de Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda con su Dios irrenunciable. Entre ellos hay un extraordinario poema social: <em>Cristo negro<\/em>. Cuando en mayo de 1987 me envi\u00f3 el poeta, reci\u00e9n fabricadas, sus <em>Flores enfermas <\/em>y sus <em>Flores de sal<\/em>, ven\u00edan acompa\u00f1adas de un papelito que reza as\u00ed: \u00abAmigo de mi alma: usted me dijo que yo morir\u00eda invocando a Cristo. Se cumpli\u00f3 su augurio\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Cronolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Del libro <em>Biograf\u00eda de una angustia<\/em>, de Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">(Rastros, en medio de grandes silencios, que hacen notar la sombra del poeta entre 1902 y 1991)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1902\u00a0\u00a0 Nace el poeta el 19 de julio en la ciudad de Ibagu\u00e9, capital del departamento del Tolima, Rep\u00fablica de Colombia. Son sus padres el abogado Germ\u00e1n D. Pardo \u2013con el tiempo presidente de la Corte Suprema de Justicia\u2013 y do\u00f1a Julia Garc\u00eda Esponda. A los pocos d\u00edas de nacido queda paralizado como consecuencia de grave lesi\u00f3n en la columna dorsal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1903\u00a0\u00a0 Le aplican puntos de fuego en la columna vertebral. Contin\u00faa paralizado. Se considera inminente su muerte. M\u00e1s tarde el ni\u00f1o reacciona. Se salva, pero le quedan serias consecuencias para toda la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1904\u00a0\u00a0 Es trasladado a Bogot\u00e1, donde su padre ha sido nombrado juez. El 5 de junio muere su madre, a la edad de 22 a\u00f1os, al dar a luz a su hija Julia. El ni\u00f1o es enviado a Choach\u00ed, donde su padre tiene una propiedad en inmediaciones del p\u00e1ramo El Verj\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1906\u00a0\u00a0 Queda al cuidado de una nodriza sic\u00f3pata, llamada Luc\u00eda Acosta. Los ruidos nocturnos, la soledad y las nieblas del monte invaden la mente asustada del futuro poeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1910\u00a0\u00a0 Es llevado a Bogot\u00e1. Su padre se casa con Ester Pi\u00f1eros Encinales y ella se convierte en madrastra rezandera y neur\u00f3tica del peque\u00f1o. El ni\u00f1o aprende a leer y a escribir en una escuelita privada. Despu\u00e9s ingresa al colegio de los Hermanos Maristas. En Bogot\u00e1 vuelven a reunirse, en forma pasajera, los cuatro hermanos separados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1912\u00a0\u00a0 Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda vuelve otra vez a la casona del p\u00e1ramo, esta vez con su madrastra. Estudia en una escuelita rural. Se protege en una cueva contra la inclemencia de la madrastra. Su padre se separa de Ester Pi\u00f1eros Encinales por conflictos insuperables. Germ\u00e1n viaja a Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1914\u00a0\u00a0 Es matriculado en el Colegio de San Bartolom\u00e9, de jesuitas espa\u00f1oles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1915\u00a0\u00a0 Se le pasa a interno en el mismo colegio. No soporta el rigor religioso ni el ambiente l\u00fagubre que all\u00ed se viven. Sufre abatimiento y neurosis, y por recomendaci\u00f3n m\u00e9dica abandona el internado y sigue en calidad de externo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1916\u00a0\u00a0 Comienza a escribir poemillas infantiles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1917 Un jesuita lo maltrata. El ni\u00f1o no acepta seguir en el plantel. Siente resentimiento contra la Iglesia Cat\u00f3lica y sus ministros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1918\u00a0 Ingresa al Colegio Mayor de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario. El rector advierte sus inclinaciones literarias. Pardo Garc\u00eda muestra afici\u00f3n por la ret\u00f3rica espa\u00f1ola y el lat\u00edn. Conoce a algunos poetas de la \u00e9poca. Se sugestiona con la imagen del poeta suicida Jos\u00e9 Asunci\u00f3n Silva. Conoce al poeta mejicano Carlos Pellicer, que ejercer\u00e1 gran influjo en su vida. Se apasiona por el idioma griego. Penetra en el ambiente de los bajos fondos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1920\u00a0\u00a0 Carlos Pellicer es trasladado a la embajada mejicana en Venezuela. Pardo Garc\u00eda intenta seguirlo, pero sus recursos econ\u00f3micos no se lo permiten. Toma clases de atletismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1921\u00a0\u00a0 El 14 de noviembre muere su padre. Por \u00faltima vez se re\u00fanen los cuatro hermanos. La familia se desintegra. El joven vuelve al destartalado caser\u00f3n del p\u00e1ramo. Se hace agricultor. Un potro le da violenta coz en el o\u00eddo izquierdo, a consecuencia de la cual sufrir\u00e1 v\u00e9rtigos toda la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1925 \u00a0 El p\u00e1rroco de Choach\u00ed le hace prender fuego a la casona y a los graneros por negarse a pagar diezmos y primicias a la Iglesia. Es Viernes Santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1927 \u00a0 Trata de recuperar los bienes perdidos. Se presenta su hermano Antonio y le quita la propiedad. Vencido y frustrado abandona el campo. Regresa a Bogot\u00e1 en busca de trabajo. Ingresa al peri\u00f3dico <em>El Gr\u00e1fico<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1928\u00a0\u00a0 Visita a Ibagu\u00e9, su ciudad natal, por primera y \u00faltima vez. Recoge en los cuadernillos <em>La tarde <\/em>y<em> El \u00e1rbol del alba<\/em> los versos escritos entre 1915 y 1927, que traslada m\u00e1s tarde, en su mayor parte, al libro <em>Voluntad<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1930\u00a0\u00a0 Publica <em>Voluntad<\/em>, que \u00e9l considera su primer libro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1931\u00a0\u00a0 Viaja a M\u00e9jico el 2 de febrero, tras la huella de Pellicer, que lo alberga en su hogar. All\u00ed funda revistas, elabora programas de cine, demuestra sus capacidades de publicista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1933\u00a0\u00a0 Publica <em>Los j\u00fabilos ilesos<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1935\u00a0\u00a0 Viaja a Colombia como promotor de un equipo de atletas, y fracasa. Publica <em>Los c\u00e1nticos <\/em>y<em> Los sonetos del convite<\/em>, libros que, como los anteriores, contienen profundo esp\u00edritu m\u00edstico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1936\u00a0\u00a0 Se enamora de una hermosa joven que ha conocido en las calles de M\u00e9jico, la que m\u00e1s tarde se suicida luego de matar a su peque\u00f1a hija, y deja honda conmoci\u00f3n en el alma del poeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1940-1958\u00a0\u00a0 Se incrementa a\u00f1o por a\u00f1o su prol\u00edfica obra po\u00e9tica que lo lleva a las cumbres de la fama y eleva su nombre a los niveles de la inmortalidad. Conquista el t\u00edtulo de poeta del cosmos. Recibe grandes homenajes en M\u00e9jico y en Colombia. Viaja por muchos pa\u00edses. En raz\u00f3n de su silencio de anacoreta son pocos los sucesos que trascienden de su vida al mundo exterior. Intensa \u00e9poca de entrega al arte, el recogimiento y el quehacer literario. Vida de permanente gloria literaria y agudos conflictos s\u00edquicos, que no cumple un itinerario determinado, sino una agobiante sucesi\u00f3n de soledades, angustia y hast\u00edo de vivir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1959\u00a0\u00a0 En enero funda la revista <em>Nivel<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1960\u00a0\u00a0 Comienza su firme producci\u00f3n como poeta del cosmos con sus divagaciones sobre los problemas eternos del hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1963\u00a0\u00a0 Conoce en Nueva York al campe\u00f3n Jack Dempsey, uno de sus \u00eddolos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1964\u00a0\u00a0 El presidente Guillermo Le\u00f3n Valencia le ofrece grandioso homenaje en el Hotel Tequendama de Bogot\u00e1 y lanza su candidatura al Premio N\u00f3bel. En el mismo acto es designado embajador de Colombia en M\u00e9jico, cargo que declina. Su poes\u00eda se encamina ahora hacia la ciencia, de la mano de Einstein, su \u00abprimero y \u00fanico maestro\u00bb. A\u00f1os despu\u00e9s proclamar\u00e1 la teor\u00eda de que las ideas pesan al igual que la luz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1968\u00a0\u00a0 Con motivo de las Olimp\u00edadas realizadas en M\u00e9jico compone y reparte entre el p\u00fablico del mundo su poema <em>Akr\u00f3teras.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1970\u00a0 Regresa a Colombia por breve temporada. Desde entonces no vuelve a la patria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1979\u00a0\u00a0 El 29 de septiembre, dominado por tremenda angustia, se abre las venas. Un vecino observa el hilo de sangre que sale del apartamento, derriba la puerta y conduce al agonizante hacia la Cruz Roja, donde lo salvan eminentes m\u00e9dicos puestos a su cabecera por el presidente de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1980\u00a0\u00a0 El fallido suicidio da lugar al libro <em>Tempestad<\/em>, terrible testimonio sobre la muerte. \u00abEste libro es el infierno bramando en m\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1982\u00a0\u00a0 El doctor Belisario Belancur, presidente de Colombia, le entrega un auxilio importante para que no suspenda la revista <em>Nivel<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1986\u00a0\u00a0 En el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de M\u00e9jico le ofrece el embajador colombiano, doctor Ignacio Uma\u00f1a de Brigard, en colaboraci\u00f3n con la Asociaci\u00f3n de Escritores de M\u00e9jico, gran homenaje en reconocimiento a su larga y esclarecida trayectoria intelectual. All\u00ed expresa Henry Kronfle que \u00abel poeta honrar\u00eda al Premio N\u00f3bel y no el Premio N\u00f3bel a \u00e9l\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1987\u00a0\u00a0 En octubre sufre uno de los v\u00e9rtigos m\u00e1s graves de su vida. En diciembre es trasladado a un hospital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1988\u00a0\u00a0 Pasa 20 d\u00edas en una cl\u00ednica como consecuencia de una de sus tantas crisis. Vuelve a acordarse de Dios, a quien ha olvidado. En septiembre se le tributa solemne homenaje con ocasi\u00f3n de su libro <em>\u00daltimas odas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1989\u00a0\u00a0 Queda reducido a una silla, atacado por la par\u00e1lisis de sus primeros a\u00f1os. <em>Nivel<\/em> llega a su final en el mes de agosto, con el n\u00famero 308.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1990\u00a0\u00a0 Sortea problemas econ\u00f3micos. La Casa de Poes\u00eda Silva se hace presente con un apoyo significativo. En Colombia se hacen sentir voces de solidaridad. Su salud registra seria decadencia. Sin embargo, contin\u00faa escribiendo poes\u00eda. Pobre, enfermo y abatido espera la muerte, con el estoicismo de los griegos, en medio de sus dioses y fantasmas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1991\u00a0\u00a0 Muere en M\u00e9jico, el 23 de agosto. El 25 de septiembre llegan sus cenizas a Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Obra total de Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">(Abarca las antolog\u00edas, lo mismo que los dos primeros cuadernillos trasladados m\u00e1s tarde al libro <em>Voluntad<\/em>. Tambi\u00e9n algunos poemas que han sido publicados fuera de libro en ocasiones especiales, como <em>Akr\u00f3teras<\/em>, en los Juegos Ol\u00edmpicos de M\u00e9jico).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1928\u00a0\u00a0 <em>La tarde,<\/em> Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>El \u00e1rbol del alba,<\/em> Editorial Colombia, Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1930\u00a0\u00a0 <em>Voluntad,<\/em> Editorial El Gr\u00e1fico, Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1933\u00a0\u00a0 <em>Los j\u00fabilos ilesos,<\/em> M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1935\u00a0\u00a0 <em>Los c\u00e1nticos,<\/em> M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Los sonetos del convite,<\/em> M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1937\u00a0\u00a0 <em>Poder\u00edos,<\/em> M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1938\u00a0\u00a0 <em>Presencia,<\/em> M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1939\u00a0\u00a0 <em>Selecci\u00f3n de sus poemas,<\/em> Editorial Cultura, M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1940\u00a0\u00a0<em> Claro abismo,<\/em> M\u00e9jico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1943\u00a0\u00a0 <em>Sacrificio,<\/em> M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Poemas,<\/em> Editorial Antena, Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1944\u00a0\u00a0 <em>Antolog\u00eda po\u00e9tica,<\/em> Imprenta Veracruz, M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1945\u00a0\u00a0 <em>Las voces naturales,<\/em> M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1947\u00a0\u00a0 <em>Los sue\u00f1os corp\u00f3reos,<\/em> M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1949\u00a0\u00a0 <em>Poemas contempor\u00e1neos,<\/em> M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1952\u00a0\u00a0 <em>Lucero sin orillas,<\/em> M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1953\u00a0\u00a0 <em>Acto po\u00e9tico,<\/em> Editorial Cuadernos Americanos, M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1954\u00a0\u00a0 <em>U. Z. llama al espacio,<\/em> M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1956\u00a0\u00a0 <em>Eternidad del ruise\u00f1or,<\/em> M\u00e9jico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1957\u00a0\u00a0 <em>Hay piedras como l\u00e1grimas,<\/em> M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1958\u00a0\u00a0 <em>Poemas,<\/em> Editorial Guadarrama, Madrid, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1959\u00a0\u00a0 <em>Centauro al sol,<\/em> M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1960\u00a0\u00a0 <em>La Cruz del Sur,<\/em> M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Osiris preludial,<\/em> M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1961\u00a0\u00a0 <em>30 a\u00f1os de labor del poeta colombiano Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda<\/em> (1930-1960), Editorial Cultura, M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1962\u00a0\u00a0 <em>Los \u00e1ngeles de vidrio,<\/em> M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El cosmonauta<\/em> (poema), M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1964\u00a0\u00a0 <em>El defensor,<\/em> M\u00e9jico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1965\u00a0\u00a0 <em>Los rel\u00e1mpagos,<\/em> M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Labios nocturnos,<\/em> M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1966\u00a0\u00a0 <em>Mural de Espa\u00f1a,<\/em> M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Eleg\u00eda italiana<\/em> (poema), M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1968\u00a0\u00a0 <em>Akr\u00f3teras: Adorno para los Juegos Ol\u00edmpicos de M\u00e9jico<\/em> (poema), Gr\u00e1ficas\u00a0\u00a0\u00a0 Menhir, M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1969\u00a0\u00a0 <em>Himnos del Hierofante<\/em>, M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1971\u00a0\u00a0 <em>Apolo Thermidor,<\/em> Editorial Libros de M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1972\u00a0\u00a0 <em>Esc\u00e1ndalo,<\/em> Editorial Libros de M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1973\u00a0\u00a0 <em>Desnudez,<\/em> Editorial Libros de M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Iris pagano,<\/em> Editorial Libros de M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1974\u00a0\u00a0 <em>Imagen po\u00e9tica, selecci\u00f3n de sus obras,<\/em> Biblioteca Banco Popular, Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em> Mi perro y las estrellas,<\/em> Editorial Libros de M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>G\u00e9nesis<\/em>, Editorial Libros de M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1975\u00a0\u00a0 <em>Himnos a la noche,<\/em> Editorial Libros de M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>El h\u00e9roe,<\/em> Editorial Libros de M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1977\u00a0\u00a0<em> Apolo Pankr\u00e1tor<\/em> (1915-1975), Editorial Libros de M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1980\u00a0\u00a0 <em>Tempestad,<\/em> Editorial Libros de M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1986\u00a0\u00a0 <em>\u00daltimas odas<\/em> (partes I y II), Editorial Libros de M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1988\u00a0\u00a0 <em>\u00daltimas odas<\/em> (parte III), Editorial Libros de M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Revista Hojas Universitarias, Universidad Central, <\/strong><\/em>N\u00b0 39, enero-marzo\/1994<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar He sentido viva emoci\u00f3n con la noticia que me comunica Jorge Enrique Molina Marino, rector de la Universidad Central, sobre el homenaje que la revista Hojas Universitarias tributa en la presente edici\u00f3n al poeta Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda para recordar el segundo aniversario de su muerte, ocurrida en M\u00e9jico el 23 de 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