{"id":6883,"date":"2011-12-15T18:00:25","date_gmt":"2011-12-15T23:00:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6883"},"modified":"2014-03-03T14:09:00","modified_gmt":"2014-03-03T19:09:00","slug":"el-eco-eterno-de-la-poesia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/12\/15\/el-eco-eterno-de-la-poesia\/","title":{"rendered":"El eco eterno de la poes\u00eda"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>(Pr\u00f3logo del libro <em>Herencia de recuerdos y llanuras)<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pedro E. P\u00e1ez Cuervo, poeta boyacense naci\u00addo el 14 de junio de 1908, no hab\u00eda cumplido los treinta a\u00f1os cuando conoci\u00f3 los Llanos Orien\u00adtales. Evocando aquel viaje, cuenta que su sed de aventura lo hizo marchar en busca de El Dorado, que no encontr\u00f3, pero en cambio, dice, \u00absaqu\u00e9 el material para el libro <em>Casanare<\/em>, el que fue concebido por el m\u00e1gico esplendor de los paisajes llaneros\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer poema de esa \u00e9poca data del a\u00f1o 1937, y en \u00e9l dibuja, con alma emotiva y m\u00edsti\u00adca, su excursi\u00f3n por el r\u00edo Meta hasta la pobla\u00adci\u00f3n de Orocu\u00e9. En el momento en que un hijo suyo escribe estas l\u00edneas de rescate de su poes\u00eda, han corrido 57 a\u00f1os desde que el boga le sembr\u00f3 en el alma aquella canci\u00f3n nost\u00e1lgica:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Esa luna que mis ojos <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>est\u00e1n mirando&#8230; <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a1que se jarrome! <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a1que se jarrome! <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>pa que no me vea <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>que toy yorando&#8230; <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>que toy yorando&#8230; <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a1Aayayayaay!&#8230;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tres a\u00f1os despu\u00e9s, env\u00eda a los suyos, con amorosa dedicatoria, la noticia alborozada so\u00adbre el libro en marcha, que espera editar pron\u00adto. Sin embargo, dicho libro no se publica nun\u00adca, si bien la mayor\u00eda de los poemas ven la luz en peri\u00f3dicos y revistas y en bellas postales que hace imprimir para sus parientes y amigos. En octubre de 1989, Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda exalta esta poes\u00eda en brillante p\u00e1gina de su revista <em>Nivel<\/em> de M\u00e9jico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El bardo alterna sus d\u00edas en los Llanos \u2013o el Llano, que de ambas formas se conoce la regi\u00f3n\u2013 entre el ejercicio de la medicina y el contacto con la tierra brav\u00eda. En medio de yeguadas y toradas salvajes, al son de corridos y joropos, siente que la manigua lo subyuga cada vez m\u00e1s. Mientras aspira paisajes y cultiva la pasi\u00f3n est\u00e9tica, se le ensancha el coraz\u00f3n en aquellos contornos del silencio y la inmensidad. Embelesado con los encantos de la naturaleza virgen, que nunca enga\u00f1a y siempre seduce, re\u00adnuncia a todo por el placer de pulir un verso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su vida arde en fiebre de poes\u00eda. No concibe la existencia sino bajo la inspiraci\u00f3n de las musas. No lo atrae lo material, abomina lo pro\u00adsaico y se apasiona por los dones del esp\u00edritu y los destellos de la belleza. Su lira es un canto perenne a la mujer, los paisajes, los r\u00edos, las pampas soberbias, los cielos majestuosos. Ante tanta magnificencia, busca conquistar con sus rimas el sortilegio de las llanuras. No siempre lo consigue de entrada. Entonces escucha la voz de sus dioses:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a1Escribe y persevera! No te asombres&#8230;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>que las plumas elevan a los hombres, <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>lo mismo que a las aves: hacia el cielo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Moldea sus poemas con rigores de orfebre, bajo el efluvio de los amaneceres hechizados, y los decanta en las tardes sedosas y en las no\u00adches secretas. No fabrica demasiados versos, y en cambio les dedica \u2013durante d\u00edas y a\u00f1os\u2013 el celo, la paciencia y el cari\u00f1o necesarios para el ajuste perfecto y la completa armon\u00eda. Sabe bien que la poes\u00eda, como las piedras preciosas, no necesita extensi\u00f3n sino magia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l, que hab\u00eda viajado al Llano en pos de El Dorado, descubre la misma Tierra de Promisi\u00f3n que inspir\u00f3 a Jos\u00e9 Eustasio Rivera. Ambos son cantores de la misma emoci\u00f3n. El arte les permite interpretar el ambiente y crear mundos de enso\u00f1aci\u00f3n y rea\u00adlismo. El secreto consiste en saber mezclar la luz, el color y el sentimiento para conseguir la expresi\u00f3n ideal. El arte del pintor y del poeta va m\u00e1s all\u00e1 de captar paisajes: retrata las intimi\u00addades del alma. Ambos poetas, cuya voz l\u00edrica es l\u00edcito parangonar \u2013con los matices propios de cada estilo\u2013, describen paisajes interiores junto con los panoramas de la tierra m\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Casanare<\/em>, el libro que aqu\u00ed se rescata en aso\u00adcio de poemas diversos, es el himno sentimental de un vate olvidado que conjug\u00f3 la vida con idea\u00adles quijotescos. Como la poes\u00eda pertenece al pue\u00adblo, y sobre todo a la tierra que incit\u00f3 al autor, este legado regresa al Llano, la g\u00e9nesis de estos versos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n se inserta el cuento <em>Tragedia llanera<\/em>, el \u00fanico que escribi\u00f3 en su larga vida literaria, y que constituye por eso una rareza en mitad de su obra l\u00edrica. Esta estampa de la vida llanera, presentada con vigoroso poder descriptivo, tiene como fondo un duro cuadro de pasio\u00adnes que se confunde con la propia bravura de la tierra. El relato, escrito hace m\u00e1s de medio si\u00adglo, se hubiera perdido si no lo salvamos para estas p\u00e1ginas del ba\u00fal de los recuerdos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la obra po\u00e9tica de Pedro E. P\u00e1ez Cuervo se distinguen varias facetas: la amorosa, la sen\u00adsual, la paisajista, la humor\u00edstica, la pol\u00edtica. Con excepci\u00f3n de esta \u00faltima, no incluida aqu\u00ed, la presente antolog\u00eda recoge su producci\u00f3n fundamental. Su libro estelar es <em>Casanare<\/em>. En el go\u00adbierno de Rojas Pinilla adopta el seud\u00f3nimo Kasimiro, que hace famoso en las p\u00e1ginas de <em>El Siglo,<\/em> con el cual firma contra la dictadura ve\u00adhementes ataques en verso, llenos de humor incisivo. Con ellos conforma los libros <em>Saetas azules, El l\u00e1tigo <\/em>y<em> Parodias y plagios.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adelanta con deleite espiritual el tra\u00adbajo titulado <em>Constelaci\u00f3n de sonetos<\/em> (anto\u00adlog\u00eda de 100 sonetos de Espa\u00f1a y 300 de Co\u00adlombia, clasificados por temas), obra que merece edici\u00f3n. Veamos algunos de sus cap\u00edtu\u00adlos: <em>A los ojos, Al dolor y la tristeza, A la muerte, Al sue\u00f1o y al amor, A ellas, Laura Victoria o la mujer desnuda, Sonetos descriptivos, Sonetos \u00edntimos, Buen humor, Curiosidades l\u00edricas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n deja una novela in\u00e9dita, en prosa y verso: <em>La dama de perfume<\/em>. De esta conservamos sus hijos los cuadernos manuscritos donde escribi\u00f3 la obra, los que llevan impresa en la cubierta la figura de don Quijote, el personaje que m\u00e1s admir\u00f3 y que, de tanto asimilar, convirti\u00f3 en su \u00e1lter ego. Pe\u00adgada a la novela hallamos una simp\u00e1tica p\u00e1gina donde este quijote moderno esboza su persona\u00adlidad, p\u00e1gina que se transcribe m\u00e1s adelante como muestra de su aguda y grata vena humo\u00adr\u00edstica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la mujer personifica el s\u00edmbolo de la belle\u00adza. A la poes\u00eda la proclama como su amada se\u00adcreta. Poeta rom\u00e1ntico por excelencia, hace del amor un tributo a la vida. Sus nostalgias y sin\u00adsabores los apura en copas de ambros\u00eda. Su te\u00adsoro son los versos. Y los cambia por una sonri\u00adsa:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Yo cambio un soneto por una sonrisa<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>que alivie las penas de mi soledad.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Y encimo un poema que le hice de prisa<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>a los bellos ojos de una poetisa&#8230;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a1Doy todos mis versos por una amistad!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00e9pocas se ausenta de los Llanos Orienta\u00adles, y a ellos regresa, con amoroso empe\u00f1o, por\u00adque ese es su reino sentimental. All\u00ed muere en su ambiente, en soledad de poeta. Como guar\u00addados en un arca, deja sus versos protegidos contra la impiedad del mundo. A sus hijos nos hab\u00eda hecho llegar, a trav\u00e9s de los a\u00f1os, la he\u00adrencia de poemas que hoy amurallamos en le\u00adtras de imprenta contra la voracidad del tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los op\u00fasculos que poseemos, escritos por \u00e9l mismo a m\u00e1quina y empastados, colocaba siempre de final el poema <em>Interrogante<\/em> \u2013que no dudo en calificar como su mejor soneto tanto por su perfecta factura como por su hon\u00addo contenido\u2013, en el que refleja su dolor por te\u00adner que abandonar su patrimonio de versos. Jorge Alberto, en soneto que se publica a conti\u00adnuaci\u00f3n, contesta en nombre de todos el tremen\u00addo interrogante, y de paso le cuenta que \u00e9l tam\u00adbi\u00e9n es poeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el 29 de julio de 1971 lo enterramos en Villavicencio, por los aires de las pampas se elev\u00f3 una voz doliente que declamaba aquel soneto inmortal y preguntaba con las propias palabras del autor: <em>\u00bfQui\u00e9n cuidar\u00e1 mis versos cuando muera?<\/em> Este libro es la respuesta a ese clamor estremecido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bogot\u00e1, 27-X-1994<strong><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar (Pr\u00f3logo del libro Herencia de recuerdos y llanuras) Pedro E. 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