{"id":692,"date":"2009-10-27T17:57:42","date_gmt":"2009-10-27T17:57:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=692"},"modified":"2014-04-25T18:42:13","modified_gmt":"2014-04-25T23:42:13","slug":"por-los-caminos-del-cafe","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2009\/10\/27\/por-los-caminos-del-cafe\/","title":{"rendered":"Por los caminos del caf\u00e9"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">La afinidad \u00e9tnica de los pobladores del Eje Cafetero -Caldas, Quind\u00edo y Risaralda- ha sido el lazo principal que mantiene unida la regi\u00f3n por encima de emulaciones y luchas territoriales. Otro punto de coincidencia es el caf\u00e9, alrededor del cual giraban las tres econom\u00edas. Es preciso hablar en pasado, ya que el grano agr\u00edcola ha dejado de ser b\u00e1sico tanto para el pa\u00eds como para las zonas productoras. Cuando yo viv\u00eda en el Quind\u00edo, el caf\u00e9 era soberano. Un dios todopoderoso. El desarrollo econ\u00f3mico lo generaban las cosechas, en alt\u00edsimo grado, y salirse de esa realidad era andar en contrav\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Voces aisladas, por respetables que fueran, se quedaban sin audiencia cuando propon\u00edan diversificar la agricultura o industrializar la regi\u00f3n. Euclides Jaramillo Arango, ilustre escritor quindiano y adem\u00e1s cafetero, es autor de amena cr\u00f3nica elaborada con fina iron\u00eda y delicioso tono folcl\u00f3rico: <em>\u201cEstoy diversificando mis cultivos\u201d.<\/em> Alberto G\u00f3mez Ceballos, que ocupaba la Secretar\u00eda de Hacienda, escribi\u00f3 una tesis brillante sobre la necesidad de liberar su tierra de la dependencia rural, divulgada en el libro <em>Industrializar el Quind\u00edo: \u00bfuna utop\u00eda? <\/em>Ambos escritos fueron le\u00eddos por la gente con simpat\u00eda y al mismo tiempo con escepticismo, y hoy son\u00a0 documentos memorables.<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo que aconteci\u00f3 despu\u00e9s es dantesco. Vino primero la bonanza cafetera, que tantas perturbaciones sociales produjo en la zona, y luego la ca\u00edda estrepitosa del caf\u00e9 en los mercados mundiales (hasta el sol de hoy). Como si fuera poco, el terremoto de 1999 termin\u00f3 de hundir la regi\u00f3n en la peor crisis que se haya registrado en toda su historia. Por poco desaparece el departamento bajo el furor del cataclismo, el que tambi\u00e9n castig\u00f3 a los vecinos, aunque all\u00ed los estragos fueron menos severos. El Quind\u00edo qued\u00f3 sin fuerzas para levantarse de la destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero el prop\u00f3sito de esta nota no es el de hacer un inventario de calamidades, sino el de mostrar en qu\u00e9 forma una estirpe recia, laboriosa y luchadora -que es la raza paisa que puebla las tres comarcas- logr\u00f3 levantarse de entre las ruinas y edificar el futuro -que hoy es ya presente-, removiendo escombros y poni\u00e9ndole nuevos cimientos a la existencia, sobre los campos abatidos por la adversidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los quindianos comprendieron al fin que deb\u00edan diversificar sus cultivos e industrializar su econom\u00eda. Y se inventaron el concepto de la ciudad-campo. Las fincas comenzaron a organizarse como hoteles campestres, bajo el aroma de los cafetales y el atractivo de los paisajes embrujados. Vinieron los llamados parques tem\u00e1ticos -el del Caf\u00e9 y el de Panaca-, se establecieron confortables hoteles cinco estrellas en Armenia y los alrededores, se idearon novedosos motivos de atracci\u00f3n y se cre\u00f3 una\u00a0 mentalidad nueva, lo que permiti\u00f3 que el pa\u00eds pusiera los ojos en aquel ed\u00e9n tropical y de paso se impulsara el turismo como poderoso resorte para reactivar la econom\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">A su vez, Caldas y Risaralda acomet\u00edan programas similares. M\u00e1s que competir entre s\u00ed los tres departamentos, lo que hac\u00edan era formar una conciencia colectiva para conseguir el progreso de toda la zona. El agroturismo se convirti\u00f3 en la nueva fuente de prosperidad del Eje Cafetero, y el caf\u00e9, por primera vez, pas\u00f3 a segundo plano.<\/p>\n<p align=\"justify\">Nunca antes se hab\u00eda visto tal sentido de integraci\u00f3n mediante el empleo de los recursos de cada ciudad y la actitud de la gente para seducir al forastero y lograr el resurgir de un territorio trabajador, habitado por 2\u2019500.000 personas, que no se arredra ante las dificultades. La Autopista del Caf\u00e9, obra vital para este proceso futurista, que abarca 230 kil\u00f3metros entre Armenia y Manizales y cuyo costo es de $ 420 mil millones, avanza a todo ritmo.<\/p>\n<p align=\"justify\">El maestro Valencia bautiz\u00f3 a Armenia, entonces un poblado incipiente, como la Ciudad Milagro. Si \u00e9l hubiera presenciado el florecimiento actual tras la cat\u00e1strofe tel\u00farica, habr\u00eda confirmado su vaticinio. El mayor milagro consiste en haber vuelto a levantarse la ciudad en solo tres a\u00f1os, luego de ser destruida por el terremoto. Dif\u00edcil encontrar mayor ejemplo de superaci\u00f3n. Una lecci\u00f3n para todo el pa\u00eds.<\/p>\n<div><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 10 de abril de 2003.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La afinidad \u00e9tnica de los pobladores del Eje Cafetero -Caldas, Quind\u00edo y Risaralda- ha sido el lazo principal que mantiene unida la regi\u00f3n, por encima de emulaciones y luchas territoriales. Otro punto de coincidencia es el caf\u00e9, alrededor del cual giraban las tres econom\u00edas. Es preciso hablar en pasado, ya que el grano agr\u00edcola ha dejado de ser b\u00e1sico tanto para el pa\u00eds como para las zonas productoras. Cuando yo viv\u00eda en el Quind\u00edo, el caf\u00e9 era soberano. Un dios todopoderoso. 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