{"id":6946,"date":"2011-12-15T20:29:42","date_gmt":"2011-12-16T01:29:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6946"},"modified":"2014-03-03T16:38:49","modified_gmt":"2014-03-03T21:38:49","slug":"el-ritmo-de-la-emocion","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/12\/15\/el-ritmo-de-la-emocion\/","title":{"rendered":"El ritmo de la emoci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>(<\/em>Palabras en el libro <em>Al paso de los d\u00edas)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este libro intimista y melodioso que escribe Homero Villamil Peralta con \u00e1nimo evocador \u2013<em>Al paso de los d\u00edas<\/em>\u2013 se hizo para so\u00f1ar y querer. Es un libro enamorado. He repasado su obra publicada y encuentro que el amor es la columna vertebral de toda su producci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluso el titulado <em>Hoy es d\u00eda de cantarle a todo<\/em>, siendo un himno social de batalla \u2013en el que, al decir de Vicente Land\u00ednez Castro, \u00abel verbo se hace l\u00e1tigo vengador y silbante\u00bb\u2013, est\u00e1 inspirado por el amor. En \u00e9l se pinta el Apocalipsis del mundo actual movido por el odio y las pasiones, para clamar por la armon\u00eda del planeta y la convivencia de los esp\u00edritus.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este quinto libro que hoy ve la luz probar\u00e1 el aserto popular de que no hay quinto malo. Tiene la virtud de engrandecer lo elemental, y por eso en \u00e9l se recrean los menudos sucesos que giran a los cuatro vientos por la vida del hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Villamil Peralta no hace otra cosa que ennoblecer los sentimientos y hermosear la palabra. Es un sembrador de esperanzas, pero antes ha sido un encantador de cosechas. \u00bfY qu\u00e9 es el poeta sino un hechicero, un mago, un curador de almas?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este sacerdote del verbo iluminado se va por los senderos de la existencia y, cual otro samaritano, riega las semillas de la fraternidad humana. Da consuelo a los seres tristes, levanta a los ca\u00eddos, r\u00ede con las auroras y las almas puras. Posee el poder de la metamorfosis para volverse ni\u00f1o y adulto, hada y embeleso, rosa e ilusi\u00f3n. Explora y entiende los secretos del mundo y sobre todo el significado de los seres simples y los hechos triviales. El abuelo poeta se mete en el coraz\u00f3n de su nieta Heidi, de quien dice que no es un genio, y afirma: <em>\u201cApenas una flor. O si acaso un suspiro. Cuando m\u00e1s un rumor\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Al paso de los d\u00edas<\/em> es un cofre de emociones. Los temas que toca est\u00e1n henchidos de calidez y dulzura. Villamil Peralta no s\u00f3lo entiende la ternura como un requisito para ser humanos, sino que la lleva por dentro como una estirpe de su fibra creadora. Es la suya una refrescante actitud ante la vida, penetrada de deslumbramientos, conmociones y asombros. Sus emocionados cantos a las sencillas criaturas y las cosas tenues que dulcifican la existencia, y que ignoran los seres anodinos, son reveladores de su mundo interior, imbuido de m\u00fasica, paisajes y fantas\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin el poeta, el orbe no existir\u00eda. Para no sucumbir en los despe\u00f1aderos de la ruindad espiritual, el hombre necesita elevar el alma hacia las estrellas. Para romper las ligaduras con la bestia, una maldici\u00f3n que pesa sobre la especie humana para obligarnos a ser racionales, debe ennoblecer los sentimientos. Para que la conciencia no sea tortuosa, hay que ponerle lumbre al coraz\u00f3n. Para que la mirada no sea opaca, hay que iluminar el panorama. Aqu\u00ed es donde el poeta se justifica. Y donde Homero Villamil proclama su trono de sortilegios, que hemos de decantar <em>al paso de los d\u00edas<\/em> para salvarnos de la desesperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo en este libro, repito, est\u00e1 impregnado de amor. Y conduce al amor. Es una poes\u00eda vibrante, a veces con apariencia de prosa l\u00edrica, que enaltece los v\u00ednculos de la sangre cuando gira en torno de los seres queridos; o le canta a la comarca nativa representada en la radiante reina chiquinquire\u00f1a y en las sensuales ollas de barro de R\u00e1quira; o se desliza, llena de musicalidad, detr\u00e1s del agua que se hace lluvia, manantial y r\u00edo; o refunde su saudade en la Nochebuena que pas\u00f3 y en el rostro desvanecido en la distancia; o declara, en fin, que no puede haber poes\u00eda sin amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su vena l\u00edrica esparce, en ciertos trozos, filos\u00f3ficas nostalgias. Oigamos esta reflexi\u00f3n sobre las estrellas de enero: <em>Pienso que la vida es as\u00ed: en el enero de todos los hombres, el mundo es claro y bello. Y hay estrellas que traen ilusiones. Pero llega la hora del invierno y todo se va volviendo lluvia. Lluvia de penas y recuerdos. De fantas\u00edas inconclusas. De las ma\u00f1anas que hace rato murieron.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, descubro en el libro un rec\u00f3ndito tono de memorias manejado con la lira de la a\u00f1oranza. Es lo que hacen los vates cuando quieren consentir sus sue\u00f1os huidizos. Tal, por ejemplo, el caso de Gabriela Mistral en <em>P\u00e1ginas memorables<\/em>; o de Pablo Neruda en <em>Confieso que he vivido;<\/em> o de Rafael Alberti en <em>La arboleda perdida;<\/em> o de Rosario Sansores en <em>Rutas de emoci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ritmo del coraz\u00f3n, el de Homero Villamil Peralta, vibra en estas p\u00e1ginas como perenne canto a la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Revista Cultura, <\/strong><\/em>N\u00b0 138, Tunja, diciembre de 1995<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar (Palabras en el libro Al paso de los d\u00edas) Este libro intimista y melodioso que escribe Homero Villamil Peralta con \u00e1nimo evocador \u2013Al paso de los d\u00edas\u2013 se hizo para so\u00f1ar y querer. Es un libro enamorado. 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