{"id":6962,"date":"2011-12-15T21:01:19","date_gmt":"2011-12-16T02:01:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=6962"},"modified":"2014-03-19T06:58:49","modified_gmt":"2014-03-19T11:58:49","slug":"carmen-de-la-fuente-mensajera-del-amor-y-la-tempestad","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/12\/15\/carmen-de-la-fuente-mensajera-del-amor-y-la-tempestad\/","title":{"rendered":"Carmen de la Fuente &#8211; Mensajera del amor y la tempestad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No conozco personalmente a la poetisa mejicana Carmen de la Puente, pero me unen a ella, desde mi Colombia distante, sus libros y sus cartas. Muy de veras lament\u00e9 no haberla saludado durante mi viaje a M\u00e9jico en 1988, cuando fui tras la huella de Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda, para rematar, poco despu\u00e9s, la obra que titul\u00e9 <em>Biograf\u00eda de una angustia<\/em>. En aquella oportunidad me vi, en el mundo intelectual \u2013aparte del poeta del cosmos\u2013, con su \u00e1ngel tutelar, el colombiano Aristomeno Porras; con la poetisa Laura Victoria \u2013mi ilustre paisana\u2013 y con el poeta ecuatoriano Henry Kronfle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conozco de vieja data la devoci\u00f3n de Carmen de la Fuente por la figura de Pardo Garc\u00eda. Fue una de sus colaboradoras m\u00e1s cercanas en la revista<em> Nivel,<\/em> y ha sido pregonera de su trascendencia literaria. En sus cartas siempre hay alguna referencia hacia \u00e9l. Con la siguiente dedicatoria acabo de recibir \u00a0uno de sus libros: \u00abPara un hermano en el arte, Gustavo P\u00e1ez Escobar, y con la luz estelar de Germ\u00e1n Pardo Garc\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi entra\u00f1able amiga colombiana que vive en M\u00e9jico hace 24 a\u00f1os, Diana L\u00f3pez de Zumaya, me envi\u00f3 en mayo pasado el recorte del peri\u00f3dico <em>Excelsior<\/em> donde se registr\u00f3 el grandioso homenaje tributado a la poetisa de la Fuente con motivo de sus 80 a\u00f1os de vida. Todo esto pone de presente la cercan\u00eda cada vez m\u00e1s estrecha con que hoy llego, a trav\u00e9s de este comentario, a su obra po\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella naci\u00f3 para la poes\u00eda y respira con la poes\u00eda. Hizo del canto un alimento del esp\u00edritu. Busc\u00f3 los paisajes exteriores para armonizar su mundo interior, el cual, a lo largo de su obra extensa y refinada, se ha recreado en los eternos temas amor, la nostalgia, la ternura, el combate, la soledad, el dolor y la alegr\u00eda. Su palabra es enamorada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n es elemento de lucha y protesta. <em>La llama sedienta<\/em> \u2013t\u00edtulo de uno de sus libros\u2013 que duerme en el fondo de su ser, la mantiene en constante combusti\u00f3n espiritual. El amor se confunde con el paisaje y la nutre de fuentes vitalizantes. Y exclama: <em>\u00a1Estoy enamorada!, m\u00e1s que nunca amorosa, enardecida de una pasi\u00f3n tan honda que el coraz\u00f3n me nace rosas de lava y fuego\u2026 \u00a1\u00c9l llevar\u00e1 en su carne la rosa de mis besos! \u00a1Yo llevar\u00e9 en mis venas la lumbre de su espada!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Andando el tiempo, ya en la edad de las evocaciones y las eleg\u00edas, surge la presencia de la madre que le arrull\u00f3 el alma y se evapor\u00f3 como una l\u00e1grima silenciosa; y de la infancia que pierde en la lejan\u00eda; y de los rostros que no volver\u00e1n; y de la casa sepultada en el derrumbe de los a\u00f1os; y del amigo que cay\u00f3 en las horas del crep\u00fasculo&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta poetisa testimonial, a quien le duele el desamparo del hombre y la patria desdichada, se vuelve tempestad cuando se trata de denunciar los problemas sociales. Entonces, su verbo huracanado desenmascara la injusticia, fustiga a los torturadores de la sociedad, clama por la suerte de los desheredados. Y lanza esta advertencia y esta voz de esperanza a los vientos de M\u00e9jico, que es lo mismo que esparcirlas por los pueblos de Am\u00e9rica, nuestra patria grande y vilipendiada: <em>No lograr\u00e9is parar a un pueblo que camina batallones del hambre, jornadas de suicidas, iremos uno a uno construyendo la casa de justicia para el hombre.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carmen de la Fuente ha cumplido m\u00faltiples jornadas en la vida de M\u00e9jico y se ha caracterizado por su criterio libre y el temple de su car\u00e1cter. Ha sido gran exponente de la cultura nacional y ha enriquecido, con su legado l\u00edrico y su presencia en los puestos de combate, el significado de un pa\u00eds con tantas ra\u00edces hist\u00f3ricas y perturbado \u2013como mi patria colombiana\u2013 por tanto conflicto social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habr\u00e1 que decir que la poes\u00eda se hizo para dignificar la vida, embellecer la naturaleza y redimir a la humanidad de sus miserias. Nunca el hombre ha sido libre ni feliz, y siempre ha sufrido oprobios y soledades. El poeta aprende, por ventura, a volar sobre las adversidades propias y extra\u00f1as para que el planeta conserve la \u00faltima esperanza de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed lo ha entendido mi noble amiga mejicana, cuya poes\u00eda perdurar\u00e1 por los aires de Am\u00e9rica como semilla del amor y la tempestad, signos perennes\u00a0 del hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bogot\u00e1, 12-X-1995<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar No conozco personalmente a la poetisa mejicana Carmen de la Puente, pero me unen a ella, desde mi Colombia distante, sus libros y sus cartas. 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