{"id":7096,"date":"2011-12-16T16:24:09","date_gmt":"2011-12-16T21:24:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=7096"},"modified":"2014-03-12T18:44:39","modified_gmt":"2014-03-12T23:44:39","slug":"el-hada-melusina","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/12\/16\/el-hada-melusina\/","title":{"rendered":"El hada Melusina"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Salpic\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasados 24 a\u00f1os de la muerte de Silvio Villegas viene hoy a descubrirse, gracias a un acto de car\u00e1cter y convicci\u00f3n de su hija Eugenia, el fascinante epistolario amoroso del c\u00e9lebre escritor caldense con una distinguida dama manizale\u00f1a, a quien \u00e9l bautiza con el nombre de Carlota.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta Carlota inc\u00f3gnita, y tal vez por eso m\u00e1s sugestiva, entra a las letras colombianas como la hero\u00edna de una pasi\u00f3n gloriosa, y adem\u00e1s como la protagonista del primer epistolario sentimental que se publica en el pa\u00eds. Este g\u00e9nero, que ha dejado obras fa\u00admosas en otros lugares del mundo, en Co\u00adlombia se ha mantenido oculto. Aqu\u00ed se esconden los afanes del coraz\u00f3n, dice Otto Morales Ben\u00edtez en el pr\u00f3logo del libro. Cuando los amores son secretos, como su\u00adcede en este caso, se cubren con un manto de prudencia, y con el correr del tiempo se pierden en el olvido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, Silvio Villegas es el precursor, y a qu\u00e9 altura, de las experiencias amorosas que nadie se hab\u00eda atrevido a divulgar en las p\u00e1ginas de un libro. Largos a\u00f1os emple\u00f3 su hija en busca de editor, hasta que se encontr\u00f3 con la sensibilidad intelectual de Otto Mo\u00adrales Ben\u00edtez, que pidi\u00f3 en principio el apoyo de Germ\u00e1n Botero de los R\u00edos, gerente del Banco de la Rep\u00fablica, y luego cont\u00f3 con el patrocinio de destacadas en\u00adtidades caldenses, como la Corporaci\u00f3n Fi\u00adnanciera de Caldas, el Instituto Caldense de Cultura y la Alcald\u00eda de Manizales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La maestr\u00eda de Vicente Stamato le da realce a la obra con una diagramaci\u00f3n ad\u00admirable, y la esplendorosa edici\u00f3n (de 424 p\u00e1ginas en gran formato) ha corrido por cuenta de la firma Panamericana Formas e Impresos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alejado Silvio Villegas de las lides pol\u00edticas y de los fastos de la diplomacia, tras su regreso como embajador en Par\u00eds se pro\u00adpon\u00eda recogerse en su biblioteca a escribir sus memorias. Muchos proyectos literarios ten\u00eda en mente. Le faltaba elaborar su obra cumbre. Pero la enfermedad s\u00fabita y la muerte inexorable frustraron sus ilusiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda sido orador vigoroso, brillante periodista, escritor original cuya prosa elocuente causaba sensaci\u00f3n. Varios libros, escritos en las ardorosas jornadas del pol\u00edtico, daban cuenta de su\u00a0 inteligencia superior y su cultivado estilo. <em>La canci\u00f3n del caminante<\/em>, su libro m\u00e1s celebrado, es ejemplar por su belleza y profundo y emotivo mensaje l\u00edrico. Con \u00e9l comienza la figuraci\u00f3n literaria y rom\u00e1ntica de la Carlota mani\u00adzale\u00f1a, que ahora adquiere mayor dimensi\u00f3n en <em>El hada Melusina.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas cartas de amor y pasi\u00f3n enmarcan un episodio seductor para los enamorados y personifican las alegr\u00edas y penas del coraz\u00f3n en los grandes amantes de la historia. Carlota es la misma hero\u00edna de Goethe, en Werther, y la misma Beatriz de Dante, y la misma Laura de Petrarca, y la misma Emma de Flaubert. El amor no tiene fronteras. La amada de Silvio \u2013elegante, sen\u00adsual y discreta\u2013 queda inmortalizada en esta obra maestra que alcanza inmejorable ca\u00adtegor\u00eda literaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cartas escritas entre 1942 y 1946, cuando el autor estaba m\u00e1s agobiado por la lucha pol\u00edtica. El romance furtivo les daba energ\u00edas al combatiente y al pensador. Hoy, medio siglo despu\u00e9s, esas cartas ingresan a la his\u00adtoria. Ya no pertenecen a \u00e9l, ni a Carlota, sino a la causa de los grandes enamorados. En ellas, adem\u00e1s de la fuerza del coraz\u00f3n, vibra la fuerza de la poes\u00eda. \u00abPoes\u00eda &#8211;dijo \u00e9l\u2013 es todo lo que se escribe en estado de gracia bajo la sugesti\u00f3n amorosa\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 8-III-1997.<br \/>\n<strong><em>La Patria,<\/em> <\/strong>Manizales, 11-III-1997.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salpic\u00f3n Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Pasados 24 a\u00f1os de la muerte de Silvio Villegas viene hoy a descubrirse, gracias a un acto de car\u00e1cter y convicci\u00f3n de su hija Eugenia, el fascinante epistolario amoroso del c\u00e9lebre escritor caldense con una distinguida dama manizale\u00f1a, a quien \u00e9l bautiza con el nombre de Carlota. 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