{"id":7198,"date":"2011-12-16T19:46:54","date_gmt":"2011-12-17T00:46:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=7198"},"modified":"2014-03-23T18:40:07","modified_gmt":"2014-03-23T23:40:07","slug":"monsenor-roberto-marquez-rivadeneira-orador-sagrado-y-literato","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/12\/16\/monsenor-roberto-marquez-rivadeneira-orador-sagrado-y-literato\/","title":{"rendered":"Monse\u00f1or Roberto M\u00e1rquez Rivadeneira, orador sagrado y literato"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la esclarecida pareja formada por el m\u00e9dico soatense An\u00edbal M\u00e1rquez y la dama chiquinquere\u00f1a Ana Mercedes Rivadeneria llega al mundo \u2013el 7 mayo de 1922\u2013\u00a0 quien ser\u00eda destacada figura del clero boyacense: Roberto M\u00e1rquez Rivadeneira. Nace en la ciudad de Chiquinquir\u00e1, pero desde muy ni\u00f1o se traslada a Soat\u00e1, donde pasa su ni\u00f1ez y juventud y gran parte de su vida. Siempre se considera soatense, tanto por sus ancestros paternos como por su estrecha vinculaci\u00f3n a la Ciudad del D\u00e1til. \u00abLlevo grabado en lo m\u00e1s profundo de mi alma este paisaje norte\u00f1o\u00bb, declara una vez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Roberto M\u00e1rquez fue el cuarto entre ocho hermanos. Olga, una de sus hermanas, contrajo matrimonio con Camilo Villarreal, prestante dirigente pol\u00edtico de Soat\u00e1 y el Norte de Boyac\u00e1. Ligia, su otra hermana, fue la fiel compa\u00f1era y el brazo derecho en su ejercicio sacerdotal.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Soat\u00e1, ayer y hoy<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las tradicionales familias soatenses fueron desapareciendo de la poblaci\u00f3n y fijaron su residencia en otras ciudades, sobre todo en Bogot\u00e1, debido a la educaci\u00f3n de los hijos. Jos\u00e9 Mar\u00eda Villarreal, exgobernador de Boyac\u00e1, exministro y exdiplom\u00e1tico, es uno de los grandes ausentes de la localidad. \u00a0La poetisa Laura Victoria, miembro ilustre de la familia Pe\u00f1uela, viaj\u00f3 a M\u00e9jico hace cerca de 60 a\u00f1os y all\u00ed se qued\u00f3. Mi condisc\u00edpulo Pedro Alfonso M\u00e1rquez Puentes, primo de Roberto, hoy eminente m\u00e9dico en Estados Unidos, sali\u00f3 del pa\u00eds y nunca regres\u00f3. Rafael Mojica Garc\u00eda, fundador y rector de la Universidad del Meta, que naci\u00f3 en Soat\u00e1 cuando su padre pas\u00f3 por all\u00ed como juez, no ech\u00f3 ra\u00edces en el medio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Soat\u00e1 fue caudaloso el \u00e9xodo de sus habitantes hacia los centro urbanos. A lo largo del tiempo, esto ocasion\u00f3 lo que podr\u00eda llamarse una mutilaci\u00f3n del alma de la sociedad, hasta el punto de que uno mismo (hablo como soatense nost\u00e1lgico del pasado) se siente en ocasiones extra\u00f1o cuando vuelve a sus lares y encuentra tristezas. El paso del tiempo ha transformado, sobre todo a los ojos del afecto, el lugar amable y pintoresco de otros d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No s\u00f3lo se trata de la natural renovaci\u00f3n de generaciones en el proceso de un pueblo, sino de otro fen\u00f3meno de los nuevos tiempos: Soat\u00e1, capital del Norte de Boyac\u00e1, que no ha sufrido mayores da\u00f1os causados por la guerrilla que anda en los alrededores \u2013sobre todo en los pueblo vecinos a la Sierra Nevada de El Cocuy\u2013, recibe a los desplazados de esos municipios y les da albergue. Al \u00e9xodo de los nativos y al poblamiento con gente nueva, que no tiene, por l\u00f3gica, el mismo sentido de identidad y de pertenencia al medio, se debe en gran parte la atrofia que hoy padece mi patria chica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Roberto M\u00e1rquez, tan vinculado al desarrollo de Soat\u00e1 como sacerdote y fundador de un colegio, tambi\u00e9n se alej\u00f3 de su tierra, llamado por otros compromisos, y sent\u00eda la misma nostalgia cuando retornaba al pueblo y no encontraba a su familia ni a sus viejos amigos. El terru\u00f1o no era \u2013no pod\u00eda ser\u2013 el mismo de antes: las costumbres hab\u00edan cambiado, en las calles se ve\u00edan muchas caras nuevas y pocos conocidos, y otros afanes mov\u00edan la vida municipal. Incluso los d\u00e1tiles no sab\u00edan lo mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy me siento complacido cuando vuelvo a Soat\u00e1, esta vez con las dotes del escritor, y me detengo ante un egregio y aut\u00e9ntico soatense, que ya hace parte de la historia: Roberto M\u00e1rquez Rivadeneira.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Vocaci\u00f3n religiosa<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ni\u00f1o asiste con sus padres a la iglesia del pueblo y lo seducen las ceremonias, con sus c\u00e1nticos y latines que le suenan sobrenaturales. Con asombro escucha los sermones vigorosos del p\u00e1rroco y le provoca imitarlo. En su casa se muestra aplomado y reflexivo. Su mente inquieta todo lo capta. Se\u00f1ales inequ\u00edvocas de que posee una inteligencia abierta a las inquietudes del esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y se va para el Seminario Mayor de Tunja, donde adelanta intensa preparaci\u00f3n en las disciplinas eclesi\u00e1sticas. Se apasiona por el lat\u00edn, la lengua muerta \u2013y ahora viva\u2013 que escuchaba como un murmullo misterioso en los oficios de su parroquia, y cada vez la reta y la interpreta con mayor propiedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Descubre, junto con el griego, las ra\u00edces de las culturas milenarias que no pod\u00eda captar en su remoto poblado, donde no hab\u00eda colegios para tanta erudici\u00f3n. (Digo remoto poblado, ya que en ese tiempo se gastaban largas y penosas horas para llegar a Soat\u00e1 desde Bogot\u00e1 o Tunja, por una carretera polvorienta y azarosa. Pero la dureza del viaje se ve\u00eda recompensada con la emoci\u00f3n del retorno).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00f1os despu\u00e9s se revela como profundo latinista. Incursiona, como lector voraz y estudioso obsesivo, por los textos sagrados y por los caminos de los cl\u00e1sicos. De esta manera, su mente se estructura para s\u00f3lidas jornadas. En el futuro sacerdote se agita el escritor y el humanista, condici\u00f3n que no es frecuente en todos los miembros del clero, por m\u00e1s entendidos que sean en las lenguas rom\u00e1nicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recibe la ordenaci\u00f3n sacerdotal el 15 de junio de 1946, a los 24 a\u00f1os de edad. En 1965, la Universidad Javeriana le otorga el t\u00edtulo de doctor en Derecho Can\u00f3nico. El d\u00eda de su ordenaci\u00f3n pronuncia, con convicci\u00f3n y sinceridad, una emotiva oraci\u00f3n de la cual tomo estas palabras:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Dios ha depositado sobre la miseria humana abrumadoras dignidades. Pero ninguna tan soberanamente augusta como \u00e9sta. Porque no es el sacerdote, bien lo sab\u00e9is, ni pr\u00edncipe ni rey de este mundo, a quien se le atribuyen los honores y la gloria de los hombres. No. Todos los triunfos de ac\u00e1 abajo son veleidades que se esfuman al soplo alado de la muerte. La dignidad sacerdotal es inmensa y eterna como Dios.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por aquellos d\u00edas la Iglesia Cat\u00f3lica vive en el mundo una incierta \u00e9poca de quietud y b\u00fasqueda y comienza a prepararse para los grandes retos que le traer\u00e1 el futuro y que dar\u00e1n lugar a los concilios vaticanos de los tiempos contempor\u00e1neos. Luego de su ordenaci\u00f3n, el joven sacerdote es nombrado vicario cooperador de El Cocuy, bella poblaci\u00f3n boyacense situada en estribaciones del nevado que lleva su nombre (nevado que al mismo tiempo se llama de G\u00fcic\u00e1n por estar situado entre los dos municipios, con lo cual han quedado zanjados los celos mutuos).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00ed inicia, con el vigor de la juventud, la certeza de su vocaci\u00f3n religiosa y la poes\u00eda del paisaje, un apostolado que se prolongar\u00e1 por 41 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Carrera eclesi\u00e1stica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Boyac\u00e1 ha sido cuna de escritores, poetas, sacerdotes y militares. A Roberto M\u00e1rquez le falt\u00f3 esta \u00faltima condici\u00f3n (toda vez que fue sacerdote, poeta y escritor), y en otro sentido fue gran militante de la Iglesia Cat\u00f3lica, cuya causa asumi\u00f3 con decisi\u00f3n, firmeza y entusiasmo, predicando la luz de la verdad y promoviendo los valores espirituales, sociales y religiosos que le inculcaron en el hogar y en el seminario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras su permanencia en El Cocuy deja huellas como p\u00e1rroco de Tibasosa, Nobsa y Sogamoso. En Soat\u00e1 act\u00faa como coadjutor de la parroquia y en esa ocasi\u00f3n funda uno de los mejores colegios de la regi\u00f3n, el Instituto Norte Pr\u00f3spero Pinz\u00f3n \u2013hoy Colegio Regional Juan Jos\u00e9 Rond\u00f3n\u2013, cuya rector\u00eda ocupa durante varios a\u00f1os. Desempe\u00f1a el cargo de canciller de la Di\u00f3cesis de Duitama y Sogamoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n funda el seminario de Duitama y es su primer rector. All\u00ed cumple\u00a0 ponderada labor. Su vocaci\u00f3n por la docencia es indudable. En todas partes se le aprecia por su celo sacerdotal, esp\u00edritu pedag\u00f3gico y don de gentes, y se le admira como brillante orador sagrado. El t\u00edtulo de monse\u00f1or le llega como justo reconocimiento a su carrera pastoral. En el prelado existe otra virtud que enaltece su personalidad: la de intelectual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la parroquia de Sogamoso es ascendido en marzo de 1986 a vicario general de la di\u00f3cesis, su \u00faltima misi\u00f3n. Un a\u00f1o despu\u00e9s, el 7 de noviembre de 1987, le sobreviene la muerte cuando se encontraba en pleno vigor f\u00edsico e intelectual, y esto frustra para el clero de Boyac\u00e1 la oportunidad de tener, como se esperaba con sobradas razones, un obispo excelente.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El can\u00f3nigo Pe\u00f1uela: su gu\u00eda y maestro<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La figura del can\u00f3nigo Cayo Leonidas Pe\u00f1uela, renombrado historiador y polemista, oriundo de Soat\u00e1, le despierta honda admiraci\u00f3n. Recibe de \u00e9l lecciones que influir\u00e1n en el cumplimiento de su misi\u00f3n eclesi\u00e1stica. Cayo Leonidas Pe\u00f1uela desarrolla papel preponderante en el campo educativo, como impulsor en Soat\u00e1 del Colegio de la Presentaci\u00f3n y de la Normal Superior, y en Tunja, como rector del Colegio de Boyac\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1rquez Rivadeneira tiene siempre en mira \u2013y esto se vuelve un acicate para su propia superaci\u00f3n\u2013 las grandes realizaciones ejecutadas por su paisano en las lides del esp\u00edritu. El can\u00f3nigo Pe\u00f1uela fue uno de los motores de la Academia Boyacense de Historia y autor del <em>\u00c1lbum de Boyac\u00e1<\/em> y otros textos valiosos de historia patria. Fund\u00f3 <em>Repertorio Boyacense<\/em>, \u00f3rgano de la Academia Boyacense de Historia, publicaci\u00f3n que con su \u00faltimo n\u00famero, el 333 de octubre de 1997 \u2013que por casualidad tiene tambi\u00e9n 333 p\u00e1ginas\u2013, acaba de cumplir 85 a\u00f1os de vida. Como polemista vigoroso, el can\u00f3nigo \u00a0intervino en muchos foros acad\u00e9micos y public\u00f3 numerosos art\u00edculos en revistas y peri\u00f3dicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La f\u00e9rrea voluntad de Cayo Leonidas Pe\u00f1uela, su car\u00e1cter combativo, su oratoria sagrada, su formaci\u00f3n intelectual, su apostolado vehemente y su esp\u00edritu creativo motivan al alumno para seguir tras sus huellas. No se trata de superarlo ni de imitar todos sus pasos, sino de realizar, como \u00e9l, positivas obras para el bien com\u00fan. L\u00edderes religiosos con diferentes matices, ambos religiosos protagonizan hechos importantes para el progreso de la comarca y el desarrollo de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">N\u00f3tese esta significativa circunstancia: el can\u00f3nigo Pe\u00f1uela muere en mayo de 1946 como p\u00e1rroco de Soat\u00e1, y Roberto M\u00e1rquez se ordena de sacerdote al mes siguiente. Muerto el maestro, la bandera pasa a manos del disc\u00edpulo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 10 de diciembre de 1968, en recuerdo del mismo d\u00eda de la fundaci\u00f3n de Soat\u00e1 en 1545, se trasladan los restos del can\u00f3nigo Pe\u00f1uela del cementerio a la iglesia parroquial. Se escoge al seguidor de su obra para que pronuncie la oraci\u00f3n f\u00fanebre ante un pueblo fervoroso que rinde tributo a su personaje ep\u00f3nimo. Esta bella pieza l\u00edrica es ahora rescatada, tres d\u00e9cadas despu\u00e9s, en un libro que recoge selectas p\u00e1ginas de monse\u00f1or M\u00e1rquez como orador sagrado y escritor insigne. As\u00ed traza, en breves palabras, la personalidad de su maestro:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>As\u00ed fue \u00e9l, el que fue siempre: franco, magn\u00e1nimo, celoso de sus fueros, rudo en el resistir, obstinado en sus luchas, intransigente con el error, con\u00a0 el vicio, destemplado aun en la correcci\u00f3n de los irreverentes, pero caldeado en el amor a su pueblo y ajustado en todo al Evangelio. Su vida, lo he dicho en otra ocasi\u00f3n, ant\u00f3jaseme simbolizada en los recios cuj\u00edes que enmarcan nuestra plaza principal, cuyos gajos punzantes y destartalados soportan en mayo, con est\u00e1tica impaciencia, el prodigio deslumbrante de las orqu\u00eddeas en flor. \u00bfQu\u00e9 hay en Soat\u00e1 que no haya sentido el inicial impulso o no haya sido planeado de antemano por el doctor Pe\u00f1uela?<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Brillante orador sagrado<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Don portentoso el de Roberto M\u00e1rquez que bajo el poder de la palabra le abre campo a la verdad y hace resaltar los errores humanos y las injusticias sociales. En la antig\u00fcedad, los tribunos del pueblo se preparaban durante a\u00f1os en el arte de la oratoria, antes de lanzarse a los foros a convencer a la gente. Si se cog\u00eda destreza para esa disciplina, las causas estaban ganadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Igual cosa puede decirse de este militante de la Iglesia Cat\u00f3lica. Practica \u00e9l durante largos a\u00f1os el ejercicio de la palabra y no se contenta con expresar las ideas, sino que lo hace con claridad y donosura, sencillez y efectividad. Le imprime al pensamiento los atributos de la elocuencia y la fuerza de la convicci\u00f3n. Rechaza las frases misteriosas y los latinajos incomprensibles que, lejos de ilustrar, confunden la mente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Necesita, por el contrario, para dominar los estrados de la verdadera oratoria \u2013que \u00e9l aprende a recorrer paso a paso y cada vez con mayor propiedad\u2013, saber llegar a las masas para conquistarlas. No ignora que para penetrar en los esp\u00edritus deben poseerse hondos conocimientos de sicolog\u00eda y escrutar muy bien la naturaleza humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llega a ser uno de los exponentes m\u00e1s notables de la c\u00e1tedra sagrada en Boyac\u00e1. Su palabra vibrante enardece multitudes. Los oyentes sienten \u2013siempre lo han sentido en cualquier escenario y en cualquier circunstancia\u2013 emoci\u00f3n ante la elocuencia. Entienden mejor los mensajes cuando contienen belleza y fascinaci\u00f3n, fluidez y energ\u00eda, resplandor y sabidur\u00eda. Estos son los ingredientes que monse\u00f1or M\u00e1rquez imprime a sus intervenciones p\u00fablicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las Semanas Santas se vuelven famosos sus sermones de las Siete Palabras. Su fuerza oratoria crece con su figura apuesta, su mirada aguda e inteligente, la modulaci\u00f3n de su voz, el equilibrio de la raz\u00f3n y la prudencia y el manejo elegante del idioma. Con estos recursos logra ganarse la atenci\u00f3n del auditorio y transmitir con eficacia la palabra que crea inquietudes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sus homil\u00edas de las Semanas Santas formula duras cr\u00edticas sociales. Dice en una de ellas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Tambi\u00e9n est\u00e1n los verdugos: no pod\u00edan faltar, son los mismos de siempre: las pobres bestias con pu\u00f1al, con fusil, con la bomba molotov, con las armas ultramodernas; son explotados con inyecciones, con drogas alucinantes; son tambi\u00e9n los funcionarios sin alma, con sus reglamentos dr\u00e1sticos que, quieran o no, tienen que cumplirse; son los mirones con su curiosidad insensible (&#8230;) En estos dos ladrones, estamos nosotros muy bien representados. Quiz\u00e1 no asaltamos en los caminos ni amenazamos de muerte para que nos entreguen la bolsa. Pero todos robamos y robamos de todo: dinero, bienestar, fama, cargos sociales, puestos de trabajo, salud f\u00edsica y mental. Robamos m\u00e1s frecuentemente alegr\u00eda, paz y aun vida\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El mundo<\/strong><strong> de las letras<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pocos conocen en vida del prelado que \u00e9l esgran escritor. Escritor exigente, castizo, obstinado, que emplea sus horas silenciosas en la factura de p\u00e1ginas selectas. Sus discursos religiosos \u2013hoy de antolog\u00eda\u2013, que vibran en los aires de Boyac\u00e1 como prodigios de inspiraci\u00f3n, le demandan largo tiempo de meditaci\u00f3n. Siempre supo que no pod\u00eda improvisarlos, porque las letras no son asunto de poca monta. Riguroso con las normas gramaticales y la depuraci\u00f3n del estilo, es perfeccionista y diletante de la escritura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lector infatigable, divaga con pasi\u00f3n alrededor de los grandes maestros de la literatura universal, mientras al mismo tiempo se deleita con la m\u00fasica cl\u00e1sica. En su estudio privado, que Ligia cuidaba y consent\u00eda con tanto celo, y que despu\u00e9s de su muerte ha dejado intacto con la ilusi\u00f3n de que \u00e9l vive todav\u00eda, los libros que tanto am\u00f3 duermen hoy bajo sus alas de eternidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el seminario de Duitama monta obras de teatro. Es al mismo tiempo el creador y el director de comedias y sainetes elaborados con ingenio sobre temas religiosos o mundanos, y \u00e9l mismo forma a los actores, salidos de sus \u00a0propias aulas. Me cuenta un alumno suyo que una de esas piezas obtuvo tanto \u00e9xito, que de los pueblos vecinos acud\u00edan a \u00e9l en solicitud de nuevas representaciones en sus localidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa aptitud la hereda de su t\u00edo Alejandro Rivadeneira, que organizaba en Soat\u00e1 alegres temporadas de teatro. (Recu\u00e9rdese, a prop\u00f3sito, que los cuentos que escribi\u00f3 Juan Rulfo se los hab\u00eda escuchado a un t\u00edo suyo que con mucha gracia se los narraba). Como en Soat\u00e1 el pueblo aplaud\u00eda el humor y la s\u00e1tira llevados escena por el t\u00edo Alejandro, al sobrino le provoc\u00f3 hacer lo mismo que \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasados los a\u00f1os, no solo se vuelve creador y director de teatro sino que incursiona en otros terrenos de las letras. En secreto escribe poes\u00eda en sus comienzos como literato. Esta afici\u00f3n la seguir\u00e1 cultivando por el resto de su vida. La vena po\u00e9tica se siente tambi\u00e9n en su prosa: es dif\u00edcil encontrar un serm\u00f3n, un ensayo, un discurso o una p\u00e1gina cualquiera que no tengan aliento po\u00e9tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consiente los vocablos, los moldea, les da brillo y sonoridad. Y los engarza a la frase como ajustes perfectos de la oraci\u00f3n. En sus escritos hay fluidez, \u00a0pureza, densidad y m\u00fasica. Maneja un estilo cl\u00e1sico, pulido y expresivo, en el que se advierte su b\u00fasqueda de la belleza a trav\u00e9s de las palabras.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Legado cultural<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Once a\u00f1os han transcurrido desde su muerte. En esa ocasi\u00f3n recibi\u00f3 los honores que le tributaron las autoridades civiles y eclesi\u00e1sticas y el pueblo boyacense. Quiz\u00e1 no se le reconocieron en vida sus grandes virtudes como militante de las letras. Se sab\u00eda s\u00ed que era un destacado miembro del clero y gran orador sagrado. Pero su obra literaria pas\u00f3 inadvertida para la mayor\u00eda de la gente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Importantes papeles se esconden hoy en la intimidad de su biblioteca y Ligia \u00a0ha comenzado a sacarlos a la luz. Varios de ellos los ha recogido el padre Humberto A. Agudelo C. en el libro titulado <em>Monse\u00f1or Roberto M\u00e1rquez Rivadeneira, un alto en su oratoria sagrada<\/em> (octubre de 1997), que rescata algunos de sus escritos religiosos. La tarea editora debe extenderse a su obra de teatro, poes\u00eda y ensayo, para que tales trabajos no sean borrados por la p\u00e1tina del tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que la semblanza que aqu\u00ed hago de mi ilustre amigo y paisano sea un tributo de admiraci\u00f3n y aprecio hacia esta figura grande del sacerdocio y la literatura. Su recuerdo debe quedar vivo en la memoria de Soat\u00e1, a cuyas autoridades corresponde obtener el traslado de sus restos a la catedral, al lado de su maestro, el can\u00f3nigo Pe\u00f1uela.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Repertorio Boyacense, Academia Boyacense de Historia, <\/strong><\/em>N\u00b0 337, Tunja, septiembre de 2001.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar De la esclarecida pareja formada por el m\u00e9dico soatense An\u00edbal M\u00e1rquez y la dama chiquinquere\u00f1a Ana Mercedes Rivadeneria llega al mundo \u2013el 7 mayo de 1922\u2013\u00a0 quien ser\u00eda destacada figura del clero boyacense: Roberto M\u00e1rquez Rivadeneira. Nace en la ciudad de Chiquinquir\u00e1, pero desde muy ni\u00f1o se traslada a Soat\u00e1, donde [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11,74],"tags":[87,124],"class_list":["post-7198","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biografia","category-boyaca","tag-biografia","tag-boyaca"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7198","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7198"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7198\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10848,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7198\/revisions\/10848"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7198"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7198"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7198"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}