{"id":7466,"date":"2012-01-29T17:22:25","date_gmt":"2012-01-29T22:22:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=7466"},"modified":"2014-03-19T08:12:56","modified_gmt":"2014-03-19T13:12:56","slug":"la-mirada-inquieta-de-cela","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2012\/01\/29\/la-mirada-inquieta-de-cela\/","title":{"rendered":"La mirada inquieta de Cela"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez la condici\u00f3n m\u00e1s desarrollada de Camilo Jos\u00e9 Cela fue su capacidad de an\u00e1lisis del hombre y sus circunstancias. Pose\u00eda una mirada penetrante sobre el mundo cotidiano, y esa habilidad innata le permiti\u00f3 descubrir, con agudo y a veces despiadado realismo, el lado oculto de la gente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hab\u00eda detalle que se escapara a su ojo de zahor\u00ed, ni pecado o virtud que tratara de ocultarse a su mirada inquieta, porque pose\u00eda la perspicacia capaz de desentra\u00f1ar los secretos m\u00e1s escondidos. Era, ante todo, un escrutador del alma, y eso explica su destreza para crear en sus novelas aut\u00e9nticos personajes de la comedia humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde sus primeros a\u00f1os mostr\u00f3 el temperamento provocador, rayano a veces en la insolencia, con que irrumpi\u00f3 siempre en los ambientes ortodoxos para romper costumbres inveteradas y poner en duda la autenticidad de las cosas aparentes. Las celebridades eran para \u00e9l siempre sospechosas, y nunca fue f\u00e1cil para aceptar lo establecido por el solo hecho de obedecer a la tradici\u00f3n o la costumbre. Por el contrario, hu\u00eda de lo tradicional y lo ilusorio: all\u00ed pod\u00eda existir una mentira. Pero no despreciaba la legitimidad de los hechos y la realidad de las personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debido a su car\u00e1cter abierto y desenfadado cosech\u00f3 no pocas enemistades. Enemistades que no ignoraba y parec\u00eda consentir. En 1972, en nueva publicaci\u00f3n de <em>La familia de Pascual Duarte<\/em> en Ediciones Destino, anot\u00f3 con malicia y vanidad: \u00abDedico esta edici\u00f3n a mis enemigos, que tanto me han ayudado en mi carrera\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo importante para \u00e9l era escribir, sin fijarse a qui\u00e9nes her\u00eda o incomodaba. Como era iconoclasta y transgresor por naturaleza, su oficio de escritor lo ejerc\u00eda con mayor placer utilizando las armas punzantes de la iron\u00eda y el duelo implacable de las palabras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vivi\u00f3 en funci\u00f3n permanente, casi angustiosa, de crear nuevos vocablos y darle sonoridad y mayores alcances a su expresi\u00f3n idiom\u00e1tica. Su sentido del idioma como patrimonio del pueblo le hizo manejar el lenguaje directo y vigoroso, rico en matices, claridad y belleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus libros est\u00e1n matizados de poes\u00eda, porque su vocaci\u00f3n por la est\u00e9tica y las cosas hermosas del universo era la llave maestra para comunicarse con sus lectores. En 1936, apenas de 20 a\u00f1os, escribi\u00f3 su primer poemario, que publicar\u00eda en 1945: <em>Pisando la dudosa luz del d\u00eda<\/em>. M\u00e1s a\u00fan: de s\u00f3lo ocho a\u00f1os, ya escrib\u00eda poemas secretos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pocos como \u00e9l han incursionado en todos los g\u00e9neros literarios. Es uno de los escritores m\u00e1s prol\u00edficos de Espa\u00f1a y una de las figuras m\u00e1s destacadas \u00a0de las letras universales. Escribi\u00f3 mucho, tal vez demasiado (se habla de m\u00e1s de un centenar de libros), y varias de sus obras quedar\u00e1n sepultadas en la fosa del olvido. Pero las que marcan su popularidad y prestigio, que no pasan de cinco o seis, son suficientes para definirlo como un cl\u00e1sico del mundo. Su personalidad literaria es no s\u00f3lo singular, sino arrolladora. Su mayor m\u00e9rito reside en su maestr\u00eda para captar la tragedia del hombre. Cela buscaba mostrar su verdad con palabras, y as\u00ed lo deja evidenciado en su obra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los personajes fuertes y bien caracterizados de sus novelas \u2013sobre todo los que se mueven en <em>La familia de Pascual Duarte y La colmena<\/em>, que son las de mayor contextura y densidad humana\u2013 se quedan caminando por el planeta como actores imperecederos de la realidad social. La misma realidad \u00a0que \u00e9l vivi\u00f3 en su Espa\u00f1a convulsionada \u2013en la que, por extra\u00f1a iron\u00eda, desempe\u00f1\u00f3 el cargo de censor oficial, oprobio que \u00e9l mismo sufrir\u00eda con sus dos obras mayores\u2013 y la que ha vivido y continuar\u00e1 viviendo el hombre a lo largo de la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nada nuevo descubre el escritor en el mundo conflictivo de <em>Pascual Duarte<\/em>, ni en la atm\u00f3sfera madrile\u00f1a de los a\u00f1os 40, pero la ciencia novel\u00edstica consiste en pintar ambientes y personajes novedosos. Nada nuevo hay en el arte: la magia consiste en saber expresarlo. Los personajes creados son la propia encarnaci\u00f3n del novelista, pero estos s\u00f3lo perduran si tienen vida propia y alma inmortal, como Cela se las transmiti\u00f3 a los suyos. Lo dem\u00e1s es perecedero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El Espectador,<\/em> <\/strong>Bogot\u00e1, 31-I-2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Tal vez la condici\u00f3n m\u00e1s desarrollada de Camilo Jos\u00e9 Cela fue su capacidad de an\u00e1lisis del hombre y sus circunstancias. Pose\u00eda una mirada penetrante sobre el mundo cotidiano, y esa habilidad innata le permiti\u00f3 descubrir, con agudo y a veces despiadado realismo, el lado oculto de la gente. 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