{"id":7525,"date":"2012-02-11T10:19:22","date_gmt":"2012-02-11T15:19:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=7525"},"modified":"2014-05-01T09:22:10","modified_gmt":"2014-05-01T14:22:10","slug":"la-extrema-pobreza","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2012\/02\/11\/la-extrema-pobreza\/","title":{"rendered":"La extrema pobreza"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es la violencia el reto m\u00e1s grande que tiene Colombia, sino la pobreza. Pobreza desesperada que al paso de los d\u00edas se ha vuelto cada vez m\u00e1s aguda y clama por la protecci\u00f3n social que eluden los Gobiernos y que los colombianos tambi\u00e9n olvidamos. Esa pobreza camina como larva rastrera por pueblos y ciudades, se refugia debajo de los puentes, implora unas monedas en los sem\u00e1foros y un desperdicio de comida en los restaurantes. Todos los d\u00edas, en mis caminatas matinales, encuentro tres o cuatro indigentes que amanecen tirados en las aceras o en las zonas verdes, y que pretenden defenderse del fr\u00edo entre peri\u00f3dicos y cartones in\u00fatiles, como desechos de la sociedad indolente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo puede haber paz en Colombia con el 70 por ciento de la poblaci\u00f3n en la pobreza? Son 28 millones de compatriotas que apenas consiguen recursos m\u00ednimos, oprobiosos para la dignidad humana, para subsistir en medio de enormes necesidades, sin alegr\u00eda en el coraz\u00f3n ni esperanza en el futuro. \u00bfC\u00f3mo puede haber paz en Colombia cuando por las calles bogotanas vagan seis mil menesterosos? Cifra que todos los d\u00edas crece con los desplazados por la violencia que llegan de todos los lugares del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa indigencia galopante y tr\u00e1gica es el resultado de la inoperancia oficial para distribuir mejor el ingreso, ofrecer empleo decoroso y suficiente, reprimir los despilfarras y la corrupci\u00f3n, crear verdaderos sistemas de progreso social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No puede haber paz en Colombia con millones de ciudadanos fam\u00e9licos y amargados, que apenas prueban una comida al d\u00eda (cuando pueden) y carecen de techo, educaci\u00f3n y trabajo. Uno de cada cuatro colombianos est\u00e1 enfrentado a inenarrables proezas para poder vivir, mientras los dineros p\u00fablicos se despilfarran o desv\u00edan en manos de los poderosos de siempre, los que medran al amparo de la impunidad y se enriquecen a manos llenas y a ojos vistas, aumentando el hambre del pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reto grande para el pr\u00f3ximo gobierno el de amortiguar, por lo menos, la miseria de los colombianos. El incremento de la pobreza nace de muchos factores, entre los que se encuentran el estado de recesi\u00f3n que registra el pa\u00eds en los \u00faltimos a\u00f1os y la creciente ola de desempleo. El terrorismo y la delincuencia obedecen al fracaso de las pol\u00edticas sociales y econ\u00f3micas que imperan desde hace muchos a\u00f1os. No puede aspirarse, por supuesto, a que haya paz en medio de la pobreza. No debe olvidarse que las balas son consecuencia de la miseria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para conseguir la paz hay que eliminar el hambre. Hoy tenemos el doble de desempleados de hace cuatro a\u00f1os, m\u00e1s de dos millones de j\u00f3venes por fuera de las escuelas y el 64 por ciento de la poblaci\u00f3n que vive con menos de dos d\u00f3lares al d\u00eda. El ingreso per c\u00e1pita de los hogares retrocedi\u00f3 10 a\u00f1os, lo que significa que estamos como en 1992. La pobreza y la indigencia han crecido en forma dram\u00e1tica, como el peor flagelo que castiga la tranquilidad p\u00fablica. \u00bfSer\u00e1 posible lograr el progreso humano con estos signos de ruindad?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice un proverbio holand\u00e9s que \u00abel hambre es una espada acerada\u00bb. Esa es la espada que destroza los vientres de la poblaci\u00f3n y al mismo tiempo gravita, con su filo inexorable, sobre los Gobiernos ineficaces. Pero la lecci\u00f3n no se aprende, o se digiere a medias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1 ahora, cuando hemos llegado a los peores extremos de este drama pavoroso, se tome conciencia de que es preciso cambiar el cuadro infamante de la miseria cotidiana, la cual, de tanto verla, la ignoramos. Qu\u00e9 bien cae, en este momento de olvido del hombre, esta frase de la poetisa norteamericana Emily Dickinson:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi puedo evitar que un coraz\u00f3n sufra, no vivir\u00e9 en vano; si puedo aliviar el dolor en una vida, o sanar una herida, o ayudar a un petirrojo desmayado a encontrar su nido, no vivir\u00e9 en vano\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 3-VII-2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar No es la violencia el reto m\u00e1s grande que tiene Colombia, sino la pobreza. 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