{"id":7537,"date":"2012-02-11T10:34:39","date_gmt":"2012-02-11T15:34:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=7537"},"modified":"2014-03-05T16:59:40","modified_gmt":"2014-03-05T21:59:40","slug":"mujeres-en-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2012\/02\/11\/mujeres-en-la-historia\/","title":{"rendered":"Mujeres en la historia"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos distinguidas acad\u00e9micas, Mercedes Medina de Pacheco e Hilda G\u00f3mez de Monroy, acaban de poner en circulaci\u00f3n, dentro de la serie bibliogr\u00e1fica de la Academia Boyacense de Historia, sendos trabajos que hablan de mujeres: <em>Las mujeres en las Eleg\u00edas de varones ilustres de Indias<\/em> y <em>La mujer colombiana y el proceso hist\u00f3rico de sus derechos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paciente labor de pesquisa tuvo que adelantar Mercedes Medina de Pacheco para localizar en los 113.609 versos que componen el poema m\u00e1s extenso escrito en lengua castellana \u2013<em>Eleg\u00edas de varones ilustres de Indias<\/em>, de Juan de Castellanos\u2013 las 179 mujeres que aparecen en dicha obra. Eran mujeres ocultas tras la sombra de los varones que protagonizaron en el siglo XVI los sucesos de la conquista y colonizaci\u00f3n del Nuevo Mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas de ellas cumplieron verdaderas haza\u00f1as al lado de sus hombres, pero esos hechos pasaron inadvertidos por los cronistas, quienes dirigieron sus escritos hacia la exaltaci\u00f3n de los caudillos y se olvidaron de las hero\u00ednas. Hoy, en esta \u00e9poca que ha entrado a revaluar a la mujer en su justa dimensi\u00f3n, la escritora boyacense vuelve sus ojos al pasado para desentra\u00f1ar de las p\u00e1ginas memoriosas de Juan de Castellanos los actos de hero\u00edsmo ejecutados por esa pl\u00e9yade de ind\u00edgenas ignoradas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si a las mujeres de entonces se les hubiera dado su real importancia, habr\u00edan salido sorprendentes cap\u00edtulos sobre la sutileza, la pasi\u00f3n y la intrepidez femeninas, como actoras de grandes aconteceres \u00e9picos, algunos de ellos pintados de sangre y tragedia, a la altura de los dramas griegos. La autora del estudio escudri\u00f1a los versos monumentales de Juan de Castellanos, p\u00e1rroco de la catedral de Tunja durante 35 a\u00f1os, y deshilvana las vivencias escondidas en el cruce de razas con los conquistadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cura y escritor dej\u00f3 su propia historia femenina al reconocer, al final de sus d\u00edas, a su hija Jer\u00f3nima y entregarla en matrimonio a Pedro de Rivera. Esa huella de su pasado, seg\u00fan lo anota Enrique Medina Fl\u00f3rez en certero ensayo sobre el poeta-cronista, fue el producto \u00abde sus amores en Venezuela o acaso en islas del Caribe\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La autora de la investigaci\u00f3n hace de su trabajo una obra al mismo tiempo hist\u00f3rica, original y apasionante. Las 179 mujeres extraviadas en aquellos versos gigantescos, de dif\u00edcil lectura en nuestros d\u00edas, resucitan en la pluma acuciosa de la acad\u00e9mica boyacense. Cada una de esas mujeres tiene su propia historia. Su propio encanto y su propia fascinaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro de Hilda G\u00f3mez de Monroy, cargado de feminismo, recoge las luchas de la mujer por la conquista de sus derechos durante el siglo XX. Es un recuento minucioso, basado en fuentes hist\u00f3ricas, que se convierte en valiosa obra de consulta sobre el itinerario de sacrificios y realizaciones que condujeron al reconocimiento de la mujer como ser pensante, aut\u00f3nomo y generador de progreso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comenzando el siglo actual, la mujer no ten\u00eda la menor independencia para intervenir en la vida p\u00fablica, ni se le reconoc\u00eda ning\u00fan atributo como persona libre y creativa. Su condici\u00f3n femenina se confund\u00eda con la esclavitud hogare\u00f1a, y los esposos apenas la consideraban h\u00e1bil para procrear y criar hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las desigualdades ante el var\u00f3n eran ostensibles y detestables, en todos los \u00f3rdenes, y el exceso de sumisi\u00f3n de la mujer, que no s\u00f3lo exist\u00eda en Colombia sino en todo el continente, provoc\u00f3 una insatisfacci\u00f3n silenciosa que se manifestar\u00eda en abierta rebeli\u00f3n contra el machismo imperante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No fue f\u00e1cil cambiar en poco tiempo las costumbres ancestrales, pero la acci\u00f3n progresiva que a partir del a\u00f1o 1930 (punto de arranque de la lucha femenina) comenz\u00f3 a surgir en el pa\u00eds, dirigida por voluntades aguerridas como la de Soledad Acosta de Samper, Mar\u00eda Cano o la poetisa Laura Victoria, condujo a la conquista de los derechos pol\u00edticos, civiles, culturales y laborales que hoy reconocen las leyes aprobadas en el resto del siglo XX.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Valioso trabajo el que entrega Hilda G\u00f3mez de Monroy en su obra acad\u00e9mica, en la que recoge este proceso hist\u00f3rico que logr\u00f3 definir, en bien de la dignidad humana y del progreso nacional, la igualdad de los sexos en este mundo actual tan plagado de desequilibrios e injusticias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El Espectador, <\/strong>Bogot\u00e1, 15-VIII-2002.<\/p>\n<p align=\"center\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Dos distinguidas acad\u00e9micas, Mercedes Medina de Pacheco e Hilda G\u00f3mez de Monroy, acaban de poner en circulaci\u00f3n, dentro de la serie bibliogr\u00e1fica de la Academia Boyacense de Historia, sendos trabajos que hablan de mujeres: Las mujeres en las Eleg\u00edas de varones ilustres de Indias y La mujer colombiana y el proceso [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[27,56],"tags":[85,110],"class_list":["post-7537","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historia","category-temas-femeninos","tag-historia","tag-temas-femeninos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7537","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7537"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7537\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9980,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7537\/revisions\/9980"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7537"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7537"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7537"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}