{"id":7553,"date":"2012-02-11T10:54:15","date_gmt":"2012-02-11T15:54:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=7553"},"modified":"2014-05-05T17:25:10","modified_gmt":"2014-05-05T22:25:10","slug":"exodo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2012\/02\/11\/exodo\/","title":{"rendered":"\u00c9xodo"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El drama de los desplazados por la violencia es hoy el mayor reto social que afronta Colombia. Es un problema de tal naturaleza, que no ser\u00e1 posible lograr la tranquilidad p\u00fablica y superar los desastres econ\u00f3micos que nos tienen al borde del colapso, sin taponar antes esta vena abierta que representa una sangr\u00eda permanente en la vida nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cifra de los desplazados, que todos los d\u00edas crece con peores efectos, se aproxima a tres millones. Mientras esas corrientes migratorias abandonan a marchas apresuradas los campos y los peque\u00f1os municipios, las grandes ciudades, sobre todo Bogot\u00e1, reciben el impacto de esa poblaci\u00f3n desestabilizada que entra a aumentar los nudos de pobreza que no logran desatar las autoridades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La violencia ha desvertebrado el mapa cultural del pa\u00eds al desarraigar a la gente de su h\u00e1bitat y alejarla de sus costumbres y querencias, creando estados de angustia y frustraci\u00f3n en esos seres err\u00e1tiles y sin horizontes que deambulan como parias por los centros urbanos, sin esperanzas ni ilusiones que les alivien la miseria cotidiana. \u00bfQu\u00e9 va a hacer Colombia para remediar esta cat\u00e1strofe que destruye la dignidad de la vida y para cuya soluci\u00f3n no se encuentran a la vista dineros suficientes ni f\u00f3rmulas eficaces?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los miles de colombianos que huyendo de las balas asesinas se han ido a las ciudades en busca de seguridad y trabajo, violentan sus almas al romper su identidad con las tierras nativas y renunciar a sus tradiciones y h\u00e1bitos, que constituyen su raz\u00f3n de ser. El individuo ha de estar atado a lo que orient\u00f3 sus primeros pasos y le permiti\u00f3 el desarrollo de la personalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si estos hilos afectivos se destrozan, no puede haber felicidad ni progreso, ni confianza en el pa\u00eds y en las autoridades. Cuando se llega a esa situaci\u00f3n nebulosa, donde incluso la fe en Dios se debilita, la propia idiosincrasia nacional se resquebraja. Es aqu\u00ed donde los gobiernos deben poner todo su esfuerzo por propiciar el bienestar p\u00fablico, para devolver la paz espiritual a los colombianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De enero a junio de este a\u00f1o aument\u00f3 en doscientas mil personas el n\u00famero de los desplazados. Los campos se est\u00e1n quedando sin agricultores. La relaci\u00f3n con la tierra, que en otros tiempos era una ense\u00f1a de la patria, es hoy cada d\u00eda m\u00e1s precaria. Seg\u00fan estudio de la ONG Codhes, tres millones y medio de hect\u00e1reas (35 mil kil\u00f3metros cuadrados), el equivalente a 14 veces el tama\u00f1o de Bogot\u00e1, \u00abfueron abandonadas o cambiaron forzosamente de due\u00f1o desde 1996 hasta final de 2001\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los tres millones de n\u00f3madas a que se acercan los nuevos habitantes citadinos, hay que agregar el mill\u00f3n m\u00e1s que corresponde a los colombianos que en los \u00faltimos cuatro a\u00f1os salieron del pa\u00eds y no regresaron. Son personas desesperadas que van en busca de mejor suerte, aunqu pocos son las que la consiguen. En reciente viaje a Estados Unidos, tuve oportunidad de conversar con varios compatriotas y enterarme de las dif\u00edciles circunstancias que viven los desplazados en aquel pa\u00eds, a merced de la explotaci\u00f3n laboral, la falta de empleo o la resignaci\u00f3n a oficios miserables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Colombia se est\u00e1 desintegrando. La violencia ha impuesto otro esquema: el del desarraigo y la destrucci\u00f3n de la identidad. Ya ni siquiera sabemos cu\u00e1ntos habitantes somos, tanto en lo regional como en lo nacional, porque el \u00e9xodo constante ha distorsionado los mapas y desdibujado las regiones. Colombia es un pa\u00eds paria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una realidad que hay que aceptar. El Gobierno debe buscar medidas urgentes para remediarla. A Nicol\u00e1s, nacido en d\u00edas pasados, el capricho de las estad\u00edsticas se le antoj\u00f3 asignarle el n\u00famero 44 millones. \u00a1Falso! La falta de censo reciente \u2013por falta de dinero para ejecutarlo\u2013, en este pa\u00eds mutilado por los miles de muertes violentas, por los colombianos que se van y no regresan y por otros fen\u00f3menos contempor\u00e1neos, hace pensar en otra cosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No importa si somos 40 o 44 millones. La dolorosa verdad es que los violentos y los gobiernos nos han tratado mal. Veremos si en los pr\u00f3ximos cuatro a\u00f1os, que se anuncian de reconstrucci\u00f3n nacional, se eliminan las caravanas de desplazados que hoy hacen invivible el aire de las ciudades y desolador el rostro de los campos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 10-X-2002.<\/p>\n<p align=\"center\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar El drama de los desplazados por la violencia es hoy el mayor reto social que afronta Colombia. Es un problema de tal naturaleza, que no ser\u00e1 posible lograr la tranquilidad p\u00fablica y superar los desastres econ\u00f3micos que nos tienen al borde del colapso, sin taponar antes esta vena abierta que representa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[35,49,48],"tags":[91,103,102],"class_list":["post-7553","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-panorama-nacional","category-temas-sociales","category-violencia","tag-panorama-nacional","tag-temas-sociales","tag-violencia"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7553","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7553"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7553\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11824,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7553\/revisions\/11824"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7553"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7553"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7553"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}