{"id":7574,"date":"2012-02-11T11:31:06","date_gmt":"2012-02-11T16:31:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=7574"},"modified":"2014-05-03T19:58:21","modified_gmt":"2014-05-04T00:58:21","slug":"el-dolor-de-otto","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2012\/02\/11\/el-dolor-de-otto\/","title":{"rendered":"El dolor de Otto"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los libros de Otto Morales Ben\u00edtez est\u00e1n dedicados a su esposa. Desde que hace treinta a\u00f1os inici\u00e9 cordial amistad con el ilustre escritor caldense, y a partir de entonces comenc\u00e9 a recibir sus numerosas obras, me ha causado admiraci\u00f3n el hallar siempre estas palabras rituales, inscritas como apertura invariable de sus trabajos: \u00abA Livia\u00bb. Son como dos signos cabal\u00edsticos, a los que Otto no ten\u00eda que agregar nada, porque lo dec\u00edan todo. Este homenaje constante indica que Livia ha sido \u00fanica en su existencia y por eso se convirti\u00f3 en la eterna compa\u00f1era, en la amada ideal, en la entra\u00f1able confidente de todas sus horas, de todas sus alegr\u00edas, penas e ilusiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante la partida s\u00fabita del \u00e1ngel protector, el esposo afligido siente que el destino incomprensible le ha roto el alma y nublado el esp\u00edritu. Este roble del vigor y exquisito caballero de la carcajada hom\u00e9rica sufre hoy la ausencia cruel que nunca alcanz\u00f3 a imaginar cercana. Su dolor es tanto m\u00e1s intenso cuanto m\u00e1s s\u00f3lida era la uni\u00f3n conyugal. En un instante, al igual que en los turbios temporales, se estremecieron cincuenta y seis a\u00f1os de matrimonio feliz, donde nunca existi\u00f3 una sombra, ni la menor discordia, ni la m\u00e1s leve indecisi\u00f3n para conjugar la vida con elevadas miras y firmes empe\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Livia prefiri\u00f3 la vida silenciosa a la figuraci\u00f3n social. Pocas veces se le ve\u00eda en actos p\u00fablicos, sobre todo despu\u00e9s de la muerte de su hijo Daniel, fallecido en Par\u00eds a la temprana edad de 23 a\u00f1os. Y siempre, desde la intimidad del hogar, fue solidaria con su esposo, lo mismo en los episodios estelares que en los momentos adversos del pol\u00edtico, del estadista y del escritor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era su orientadora discreta, su culta consejera y su aliada inmejorable. Como pose\u00eda erudici\u00f3n y sensibilidad art\u00edstica, adem\u00e1s de fino olfato para captar la conducta humana, una sutil sugerencia suya era suficiente para se\u00f1alar el camino preciso que resolv\u00eda un asunto enredado. Otras veces lo hac\u00eda para pulir la frase oscura y darle brillantez al pensamiento. El escritor era Otto, y Livia, su gu\u00eda amorosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero lleg\u00f3 la parca inexorable y todo lo desestabiliz\u00f3. La risa exuberante que ha resonado en el pa\u00eds entero y que transmite a la gente optimismo y vitalidad \u2013tan necesarios en estos momentos de postraci\u00f3n nacional\u2013, se volvi\u00f3 triste. El lampo del infortunio, cuando todo sonre\u00eda, trajo turbaci\u00f3n a esta noble familia, tan comprometida con las causas grandes de la naci\u00f3n. Los hijos y los nietos,\u00a0 los mayores depositarios de la semilla fecunda, ya figuran en la sociedad como miembros de la estirpe hidalga que ha sobresalido por sus virtudes morales y su comportamiento ciudadano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El dolor de Otto toca la propia sensibilidad del pa\u00eds. Protagonista de no pocos sucesos de la vida p\u00fablica, ha sido desvelado trabajador de las causas sociales y culturales. Su obra literaria, pol\u00edtica e hist\u00f3rica \u2013que se acerca al centenar de vol\u00famenes\u2013 abarca sobresalientes temas de la vida colombiana en buena parte del siglo XX. Sus tesis sobre el mestizaje y el esp\u00edritu nacionalista, que hacen resaltar lo regional y lo aut\u00e9ntico de nuestra idiosincrasia, han merecido las mayores consideraciones y lo consagran como uno de los autores m\u00e1s versados en estas materias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando al hombre bueno y al distinguido amigo lo hiere la adversidad, sentimos su angustia como si fuera propia. Es cierto que en el dolor se purifican las almas, pero mientras se supera la prueba \u2013como tiene que ocurrir en toda desgarradura humana\u2013, el coraz\u00f3n sangra. En el dolor el ser humano se vuelve m\u00e1s sensible, y al mismo tiempo su fibra espiritual se hace m\u00e1s resistente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tierra sufre con el arado que perfora sus entra\u00f1as, pero luego se recupera y produce frutos. Para entender y compartir la pena de Otto, viene al caso la frase de Benavente: \u00abMi coraz\u00f3n s\u00f3lo sabe elevar a los dioses esta plegaria de amor infinito, la m\u00e1s hermosa de nuestra religi\u00f3n: &#8216;Dios de los dioses, evitad el dolor a cuanto existe\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 28-XI-2002<\/p>\n<p align=\"center\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Todos los libros de Otto Morales Ben\u00edtez est\u00e1n dedicados a su esposa. 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